Tana Rivera y Roca Rey dan carta de naturalidad a su romance: los 3 hechos que lo demuestran
Llamadas a sus ex, fotos públicas y apoyo familiar: las claves del inesperado romance entre Tana Rivera y Roca Rey, una relación que ambos intentan normalizar frente a la presión mediática
Fuera del control de los propios protagonistas, los acontecimientos se están desencadenando a velocidad de la luz. Por ello, a Roca Rey y Tana Rivera no les ha quedado otra que dar carta de naturalidad a su relación. Sí, un paso casi forzado poco más de 72 horas después de que su romance se hiciera público y tan solo unas semanas más tarde desde que diese inicio en la más estricta intimidad. Por ende, tal y como nos detallan fuentes de plena solvencia, resulta lógico que ambos jóvenes se encuentren abrumados.
Vayamos al inicio. El pasado viernes 10 de abril, Pilar Vidal anunciaba su noviazgo en exclusiva en el programa ‘ Y ahora Sonsoles’. "Llevan una semana saliendo. Me dicen que ellos no querían que se supiera de momento. Es algo relativamente reciente", relata la periodista. Además, también se atreve a dar una fecha: poco antes de Semana Santa.
La noticia resulta del todo inesperada. Tana Rivera y Roca Rey llevan años manteniendo una estrecha amistad, compartiendo incluso su núcleo más cercano en el que encontramos nombres como el de Victoria Federica o los influencers María García de Jaime y Tomás Páramo. Durante el último lustro, les hemos visto realizar habitualmente escapadas de fines de semana, cenas por la capital, viajes a Latinoamérica… Sin embargo, ahora, esa cercanía se tornaba en flechazo.
En este punto, es importante apuntar, según nos anotan sus entornos cercanos, que este sentimiento nunca se había despertado con anterioridad. Eran meros amigos e incluso mantenían una muy buena relación con las respectivas parejas que ambos han tenido durante este tiempo. En el caso de la nieta de la duquesa de Alba, el empresario Manuel Rivera, y, en el del torero, la sevillana Andrea Romero y, más recientemente, la mexicana Marina Díaz.
Precisamente, debido a su cercanía con sus ex parejas, decidieron tomar la decisión de llamarlas personalmente por teléfono antes de que la noticia se hiciera pública. Sí, quisieron contarla en primera persona y a viva voz, enfrentando la complejidad de la situación e incluso la reacción negativa que podrían llegar a despertar; haciéndose responsables de ello. El primer hecho probable de esta carta de naturalidad de la que hablábamos.
Aun así, siguiendo lo relato a Vanitatis, Tana Rivera y Roca Rey estaban solteros cuando su romance da comienzo hace unas semanas. Ella había finalizado su ilusión con Álvaro, un alto ejecutivo de El Corte Inglés al que acaba de conocer y cuya historia no terminó de cuajar, él también había concluido su noviazgo con la mexicana Marina Díaz, con quien llevaba año y medio de relación.
Por si fuera poco, días después y en plena ola mediática, la nieta de la duquesa de Alba reaparecía en la corrida de Primavera de Brihuega, celebrada este pasado fin de semana en la conocida como Plaza de la Muralla y en la que el torero peruano figuraba como cabeza de cartel. Una visita entendida como un gesto de apoyo público a su nueva pareja.
Sus ganas de tornar natural —o normalizar— su nueva relación son tales que ambos aparecían posando juntos en el último post de Instagram de Pablo Castellano. Tana Rivera y Roca Rey protagonizaban —abrazados— una escena multitudinaria en la que veíamos a todos los rostros del clan Pombo, a Marco Juncadella Honhenloe o a los influencers María García de Jaime y Tomás Páramo.
Esta instantánea se tomaba durante una escapada a exprés a Cercedilla de todos los anteriormente citados hace tan solo unos días. Además, según nos adelantan fuentes de absoluta solvencia, su publicación no fue un despiste o una casualidad. Sendos protagonistas eran conocedores de que la imagen iba a ver la luz y estaban de acuerdo con ello; en ningún momento solicitaron lo contrario. Segundo hecho demostrable de esta carta de la que hablábamos.
Por último, la enorme felicidad de Fran Rivera ante esta noticia. Tal y como nos explican, el torero y padre de Tana Rivera ha confesado a su entorno más cercano sentir una enorme satisfacción con la nueva etapa vital de su hija. “Le encanta Roca Rey”, nos dicen. Es lógico, son muchos los puntos que tienen en común.
De esta manera y como tercer hecho demostrable, resultan aún más comprensibles sus palabras —y actitud— frente a la prensa cuando ha sido consultado por el tema. "Yo lo que deseo es que mi hija sea feliz y, bueno, es su decisión. Y además de un torero como Andrés. Hombre, la vida de un torero no es fácil. La vida de un torero es dura, es muy sacrificada y luego el riesgo que conlleva salir a la plaza. No es una vida fácil. Ella la conoce perfectamente, sabe lo que hay, pero bueno, la vida. Son muy jóvenes, poquito a poco. No vamos a casarlos ya. Despacito. El toreo es despacio", desarrollaba con humor.
Sea como fuere, Tana Rivera y Roca Rey buscan, frente a los agigantados pasos e interés de la prensa, naturalizar su relación con el único objetivo de que lo normal se transforme en un interés menor. ¿La razón? Aludiendo a sus trayectorias mediáticas, ninguno de los dos es fan de protagonizar titulares a base de su vida privada.
Fuera del control de los propios protagonistas, los acontecimientos se están desencadenando a velocidad de la luz. Por ello, a Roca Rey y Tana Rivera no les ha quedado otra que dar carta de naturalidad a su relación. Sí, un paso casi forzado poco más de 72 horas después de que su romance se hiciera público y tan solo unas semanas más tarde desde que diese inicio en la más estricta intimidad. Por ende, tal y como nos detallan fuentes de plena solvencia, resulta lógico que ambos jóvenes se encuentren abrumados.