La sensualidad de Paz Vega sin Photoshop
En cuestión de sex symbols, Paz Vega tiene mucho más tirón entre el respetable masculino que Elsa Pataky y Penélope Cruz. La actriz andaluza es la
En cuestión de sex symbols, Paz Vega tiene mucho más tirón entre el respetable masculino que Elsa Pataky y Penélope Cruz. La actriz andaluza es la musa del último número de la revista GQ, donde posa en unas instantáneas muy sugerentes, al igual que lo hizo hace unos meses para la revista Vogue. Paz quería superar la sensualidad de su fotografía recubierta de cristales Swarovski y lo ha conseguido de sobra: “Le quitamos las joyas y descubrimos que el diamante estaba debajo”, afirman desde la publicación.
La sesión de fotos se produjo antes de Navidad. Estaba previsto realizarla en Los Angeles, pero cuestiones de producción y la visita de la actriz a España para pasar estas fechas con su familia hicieron que finalmente se optara por nuestro país como localización de las imágenes. Paz, todo un clásico ya en las paginas de GQ, no puso pegas a ninguna de las instantáneas, puede que porque la natalidad la haya animado a buscar su faceta más sexy.
La intérprete de Teresa, el cuerpo de Cristo se despojó de su ropa a las afueras de Madrid, en Torrelodones, donde fueron tomadas estas imágenes. Allí, su omnipresente marido, Orson Salazar, supervisó personalmente los detalles de la sesión fotográfica, y trabajó codo a codo con los responsables de la revista en una jornada que deparó alguna que otra sorpresa.
Al contrario de lo que pensaban los responsables de la revista, Vega no necesitó la magia del agradecido Photoshop. Mientras otras actrices recurren a esta técnica para depurar algunas imperfecciones, los responsables de la maquetación del magazine no han tenido que pasar por este proceso. Fue el propio Orson el que, ante la visión de las fotografías, dijo que no hacía falta corregir absolutamente nada, asunto en el que todos parecieron coincidir. ¡Cualquiera diría que ese cuerpo acaba de pasar por un parto!
La portada con Paz Vega era una deuda de GQ con sus lectores que no ha tardado demasiado tiempo en saldar. Hace poco se les animó desde la página web de la revista para que escogieran a la que les parece la chica más deseada, y la ganadora por abrumadora mayoría fue la sevillana. Además, las fotografías de la actriz siempre son muy demandadas en las ediciones internacionales de la revista, mucho más que las de otras estrellas españolas. Había, por tanto, que ponerse manos a la obra. Paz respondió, su cuerpo deslumbró y el resto... es historia.
En cuestión de sex symbols, Paz Vega tiene mucho más tirón entre el respetable masculino que Elsa Pataky y Penélope Cruz. La actriz andaluza es la musa del último número de la revista GQ, donde posa en unas instantáneas muy sugerentes, al igual que lo hizo hace unos meses para la revista Vogue. Paz quería superar la sensualidad de su fotografía recubierta de cristales Swarovski y lo ha conseguido de sobra: “Le quitamos las joyas y descubrimos que el diamante estaba debajo”, afirman desde la publicación.