Miguel Blesa aplaza su boda con Gema Gámez prevista para el 8 de junio en Las Jarillas
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Miguel Blesa aplaza su boda con Gema Gámez prevista para el 8 de junio en Las Jarillas

Miguel Blesa no está para celebraciones. Tras su ingreso en prisión y posterior puesta en libertad -previo pago de una fianza de 2,5 millones de euros-,

Miguel Blesa no está para celebraciones. Tras su ingreso en prisión y posterior puesta en libertad -previo pago de una fianza de 2,5 millones de euros-, el expresidente de Caja Madrid no contraerá matrimonio con su novia Gema Gámez de momento. La boda estaba prevista para el próximo día 8 de junio, pero los íntimos del banquero le han recomendado no exponerse innecesariamente a los medios de comunicación en medio de la tempestad desatada por su fugaz periplo por la cárcel del Soto del Real.

Fuentes cercanas a la pareja confiesan a Vanitatis que la intención inicial de Blesa era continuar adelante con sus planes de boda. Las invitaciones estaban enviadas, la madrileña finca de Las Jarillas ya había sido alquilada para la ocasión por cerca de 3.500 euros, el catering se había encargado a La Cococha y la novia ya estaba preparada para su puesta de blanco. Pero finalmente Blesa atendió la petición de su entorno y dio por cancelado su paso por el altar. Fuentes muy cercanas al financiero aseguran a esta publicación que "la boda se pospone, pero no por mucho tiempo. Esto les obligará probablemente a cambiar también el lugar de la celebración". 

El enlace se ha aplazado y por el momento no ha trascendido la nueva fecha. “Ni si quiera ellos la saben”, comentan las mismas fuentes. Gema Gámez continuará siendo la futura esposa de Blesa durante al menos unos meses más, hasta que las aguas vuelvan a su cauce y decidan darse el ‘sí, quiero’. Este paso sería decisivo en su relación, que se inició cuando Gámez trabajaba en la división de Mercado de Capitales de la entidad de la que él era presidente. Pronto surgieron comentarios en su entorno de trabajo sobre el romance entre el jefe de 66 años y la empleada de 40 años, por lo que Gámez decidió poner tierra de por medio abriendo su propio negocio: una peletería. No obstante, la relación siguió adelante y el apoyo de Blesa a su novia fue decisivo en su éxito empresarial al proveer a su tienda de una ingente cuenta de clientes entre sus adinerados amigos.

Una finca compuesta y sin novia

La decisión del juez de encarcelar al expresidente de Caja Madrid ante el posible “riesgo de fuga” ha puesto en jaque sus planes de boda y Gámez se ha visto obligada a colgar en el armario su traje. Ni siquiera podrían realizar su viaje de bodas al extranjero, porque la justicia ha retenido el pasaporte de Blesa. Es por ello que Las Jarillas, el lugar donde se iba a celebrar el festejo, se queda compuesto y sin novia para ese día. Se trata de un magnífico entorno donde se ha casado, entre muchos otros vip, el hijo de Alicia Koplowitz y Alberto Cortina.

La finca, ubicada junto a los montes de El Pardo y de Viñuelas, fue adquirida en 1901 por el segundo Marqués de Urquijo, Juan Manuel de Urquijo y Urrutia. Este privilegiado emplazamiento se levantó como residencia de recreo y caza y ahora cumple su noble cometido como lugar de ensueño donde festejar bodas, cenas, bailes o fiestas de empresas. Rodeado de amplios jardines con árboles centenarios, es un lugar ideal para celebraciones de hasta 550 personas, donde cabrían sin problemas los 400 invitados a la boda de Blesa y Gámez. Un enlace que no se producirá en la fecha prevista, al centrarse la atención en las dudosas decisiones del novio, que desencadenaron unas pérdidas a Caja Madrid de cerca de 500 millones de euros, y que de producirse no dejarían brillar a la novia, auténtica protagonista de este tipo de celebraciones.

Estaba llamada a ser un boda de alto copete. De hecho, al casorio de su única hija, Mª José Blesa Portela, con Luis Miguel Valtierra de Simón, estuvieron invitados Palomo Linares, Jaime de Marichalar, Alberto Ruiz Gallardón, Celia Villalobos o Jose María Aznar y sus hijos Ana y Alonso.

Miguel Blesa