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El álbum de boda de Carola Baleztena y Emiliano Suárez: un vestido vintage de Balenciaga, guiños a Navarra y un baile bajo la lluvia
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El álbum de boda de Carola Baleztena y Emiliano Suárez: un vestido vintage de Balenciaga, guiños a Navarra y un baile bajo la lluvia

"Celebramos una primera ceremonia de compromiso íntima, sencilla y muy emotiva. Y desde aquel momento nos sentimos formalmente casados". Así recuerda Carola Baleztena su pacto de amor con el productor y consultor creativo Emiliano Suárez

Foto: La boda de Carola Baleztena y Emiliano Suárez. (Cortesía)
La boda de Carola Baleztena y Emiliano Suárez. (Cortesía)

La actriz Carola Baleztena y el productor, director de escena teatral y consultor creativo Emiliano Suárez no celebraron su compromiso de amor eterno una vez, sino varias, en distintos formatos y momentos muy diferentes de sus vidas.

Pero ahora toca hablar de su historia de amor. "Emiliano y yo nos conocíamos desde hacía años y la verdad es que no nos caíamos especialmente bien. En una ocasión apareció en mi fiesta de cumpleaños y, no sé por qué, empezamos a mirarnos distinto. A mí me pareció guapo, muy educado, había cambiado mucho, yo le recordaba de otra manera muy distinta. Me envió las primeras flores, de muchas que vinieron después, agradeciéndome la invitación", recuerda Carola. "Tras varios intentos, quedamos solos por primera vez. Era el 28 de enero de 2016. Yo le conté mi situación: separada, con dos bebés, recién llegada de Miami y con dos trabajos para salir adelante. Pensé que saldría corriendo, pero no lo dudó. Me dijo que le encantaría que fuéramos novios. Y desde aquel día, no hemos vuelto a separarnos".

placeholder La boda de Carola Baleztena y Emiliano Suárez. (Cortesía)
La boda de Carola Baleztena y Emiliano Suárez. (Cortesía)
placeholder El vestido de la novia. (Cortesía)
El vestido de la novia. (Cortesía)

Una ceremonia de compromiso secreta, íntima y emocional

"La primera de nuestras celebraciones nupciales fue una discretísima 'ceremonia de compromiso matrimonial' y tuvo lugar seis meses después de conocernos, exactamente el 7 de julio de 2016. Un acto que carecía de validez legal", recuerda la novia. Y es que, para convertirse oficialmente en marido y mujer, les quedaba pendiente un único trámite burocrático: firmar en el juzgado una vez formalizada en España la sentencia de divorcio que Carola obtuvo en Miami un año antes. "Aquella fue una celebración íntima, secreta y profundamente emocional. Nadie podía saberlo, solo los amigos implicados. Un auténtico pacto de silencio. No hubo acta matrimonial, pero sí intercambio de anillos, de votos y hasta testigos: nuestros amigos Ernesto Vázquez y Lorena Voces", detalla nuestra protagonista.

El maestro de ceremonias fue Fernando Lázaro Soler y la música la puso la guitarra de Ricky Rivera, que envolvió aquel momento con una sensibilidad mágica. "Para nosotros, esa fue nuestra verdadera boda, la que de verdad cuenta. De hecho, nos sentimos formalmente casados desde aquel día", nos sigue contando Carola. La celebración tuvo lugar en la casa de campo de Ernesto Vázquez, propietario de catering Ciboulette, en El Escorial y frente a la imponente sierra de Madrid. La elección de la fecha, festividad de San Fermín, también fue intencionada. "Elegimos ese día por mi familia, muy vinculada a la historia y la cultura de Navarra. Mi abuelo Ignacio Baleztena Azcárate, además de abogado, escritor y político, fue el compositor de la popular canción de los Sanfermines 'Uno de enero, dos de febrero...', entre otras obras", subraya la novia.

placeholder La feliz pareja. (Cortesía)
La feliz pareja. (Cortesía)

A la hora de decidir su look nupcial, Carola optó por un diseño de Hoss Intropia. "Conocía a los dueños y les conté (sin revelar nada más) que necesitaba un vestido para una cena especial organizada por la madre de Emiliano, a la que debíamos ir de blanco. El elegido fue un vestido de corte recto y textura muy fluida, con tirantes finos y escote cuadrado enmarcado por una trenza realizada con hilos de plata que compré tres días antes de la ceremonia. Como casi todo en mi vida, lo resolví en el último minuto. ¿Accesorios? Un sencillo ramo de peonías, unos pendientes de Suarez diseñados por mi suegra, Lola Pascual, una pulsera de diamantes y unas sandalias de plataforma prestadas por mi amiga Sara Planellls". Del peinado, una melena suelta y ligeramente ondulada con un medio recogido y el maquillaje en tonos muy suaves, se encargó Javier Cofiño.

"La decoración de la finca fue muy sencilla: Una mesa de madera rectangular cuajada de flores repartidas en jarrones de mi casa, una alfombra antigua y unas maderas con nuestros nombres realizadas por mi amiga Valeria Arribas. Otra íntima amiga, Gema Lozano, se encargó de las fotos y el vídeo del gran día", subraya.

Una fiesta con un vestido vintage de Balenciaga

Meses después, el 9 de septiembre de 2016 (fecha que coincidió con el 40 cumpleaños del novio) y para celebrar su pacto de ‘juntos para siempre’, Carola y Emiliano decidieron dar una gran fiesta en casa de los padres del novio. "Fue emotiva, cercana y con un ambiente muy divertido. Lo que de verdad queríamos era vivir aquel día con nuestras familias y amigos, sentirlos cerca y compartir con ellos nuestro compromiso sentimental. Además, hubo un recital maravilloso organizado por amigos de Emiliano en el que no faltó ópera, zarzuela y grandes artistas de otros géneros como Marta Sánchez, Pasión Vega o Gerónimo Rauch", recuerda.

Para abrir el baile con su padre, Carola eligió 'My way' de Frank Sinatra, "la canción que me ha acompañado toda la vida con él". Aunque si le preguntamos por su momento más especial, ella lo tiene claro: "Bailar con Emiiano bajo la lluvia. Lejos de resultar gris, a mí me pareció de lo más romántico. También cuando proyectaron el vídeo del 'sí, quiero' y lo revivimos con nuestros seres queridos".

placeholder Carola el día de su boda. (Cortesía)
Carola el día de su boda. (Cortesía)
placeholder Emiliano y Carola disfrutando de la fiesta. (Cortesía)
Emiliano y Carola disfrutando de la fiesta. (Cortesía)

Para la ocasión, la novia lució dos vestidos más. Ella misma nos lo explica. "El primero de ellos, una espectacular joya vintage de Balenciaga que tenía un significado muy emotivo para mí, ya que fue Lola, la madre de Emiliano, quien me lo cedió el día anterior a la fiesta. No me pudo hacer más ilusión ponérmelo. Lo acompañé con unas sandalias de Jimmy Choo y joyas prestadas art déco de Suarez".

El segundo fue un vestido de boda. "Nadie sabía que íbamos a decir que ya nos habíamos casado, pero se especulaba sobre si había habido ya petición de mano, si tenía o no legalidad la ceremonia y cosas así. De pronto aparecí con un vestido espectacular con pedrería en los hombros y espalda abotonada que me sentaba como un guante y que coordiné con un labial rojo y mi melena recogida, un espectacular 'ear cuff'' de brillantes de Suarez y mi anillo de pedida, una alianza de oro blanco con brillantes en baguette", detalla Carlota.

Almuerzo castizo, chotis y noche nupcial en el Four Seasons

Cinco años más tarde, concretamente el 11 de febrero de 2021, Carola y Emiliano decidieron formalizar de nuevo su unión pero, esta vez, con todas las de la ley. "Nos dimos cuenta de que había pasado mucho tiempo desde nuestra ceremonia de compromiso y no habíamos hecho el eterno papeleo, de modo que decidimos organizarlo todo. Con poco tiempo, como siempre", sigue contando la novia. A la tercera va la vencida y, como de nuevo se organizó todo a la carrera, el novio no se acordó que esa era una gran fecha. "Aquella mañana, y por puro despiste, Emiliano se despertó sin acordarse que ese mismo día nos íbamos a casar. Se fue a trabajar y, como teníamos cita en el notario a última hora de la mañana, le dio tiempo a todo. Los testigos fueron dos grandes amigos nuestros, Pepe Blanco y Natalia López Soldado. En aquel momento, yo estaba embarazada de nuestra hija Juana".

placeholder Los novios y sus padres. (Cortesía)
Los novios y sus padres. (Cortesía)
placeholder Emiliano durante el discurso. (Cortesía)
Emiliano durante el discurso. (Cortesía)

Una vez oficiada la ceremonia civil, los novios y sus dos testigos compartieron almuerzo en la casa de comidas De la Riva, ubicada en el madrileño barrio de El Viso. "No hubo entrada triunfal, ni violines, ni entrega de ramo, pero sí una comida casera, una sencilla tarta y un chotis como baile nupcial". Lo mejor llegó cuando, al final del día, Carola sorprendió a su marido con un regalo inesperado: pasar la noche en el hotel Four Seasons de Madrid. "Él, yo y mi barriga de seis meses. Otro momento profundamente romántico para los dos".

La novia sorprendió esta vez con un look muy sencillo: una falda color marfil de largo midi con abertura delantera de Zara, combinada con un top de punto de escote en V de Uniqlo. ¿Los accesorios? Unas sandalias negras con taconazo de IF Shoes y unos maravillosos pendientes de brillantes de Suarez. Del peinado y el maquillaje se encargó de nuevo el estilista Javier Cofiño. El novio, por su parte, sorprendió con un outfit de lo más informal: jeans, jersey azul marino y camisa.

Una década después, Carola y Emiliano siguen tan enamorados como cuando decidieron unir sus vidas y su destino. No hace mucho revelaron el secreto de su éxito como pareja. "Creo que formamos un buen equipo. Emiliano es una persona a la que admiro profundamente porque es increíble en su trabajo, en sus pensamientos, en su forma de ser, en su creatividad. Por eso, sigo enamorándome de él cada día".

La actriz Carola Baleztena y el productor, director de escena teatral y consultor creativo Emiliano Suárez no celebraron su compromiso de amor eterno una vez, sino varias, en distintos formatos y momentos muy diferentes de sus vidas.

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