Esto es lo que debes hacer si tu hijo está llevando mal la vuelta al cole, según Álvaro Bilbao
La vuelta de los niños a las aulas supone un gran cambio que les puede generar estrés y rechazo
El regreso a las clases puede suponer un gran desafío tanto para los niños como para los padres. El conocido neuropsicólogo Álvaro Bilbao ha compartido una serie de recomendaciones que pueden seguir los padres con el fin de ayudar a los más pequeños durante su proceso de adaptación.
Una de las cosas más importantes en las que hace hincapié Bilbao es en la importancia de asegurar al niño que los padres volverán a buscarlo, una afirmación con la que se reduce el temor al abandono. Tal y como indica un estudio publicado en la revista 'Behavioral Psychology/Psicología Conductual', la ansiedad por separación es el único trastorno específicamente asociado a la infancia y a la adolescencia.
Otra de las claves que menciona es hacer la despedida lo más corta posible, ya que, de lo contrario, se aumenta la incertidumbre en los niños y, por lo tanto, su ansiedad. De esta forma, la despedida debe ser corta, pero afectuosa; reforzando la idea de que todo está bajo control.
Al recoger a los niños al final de la jornada escolar, Bilbao sugiere que no hay que tener prisa por marcharse rápidamente y recomienda seguir allí durante unos minutos. El objetivo es ayudar a los menores a asociar el lugar con la calma y la tranquilidad, en lugar de con la ansiedad. Una idea que concuerda con la investigación antes mencionada, que destaca la importancia de crear un ambiente positivo en el entorno educativo.
Por otro lado, Bilbao recomienda realizar actividades tras la jornada escolar, como ir al parque o disfrutar de un helado. Estas experiencias ayudan a mitigar el estrés del día y ofrece a los niños una sensación de alivio y diversión que contrarresta cualquier malestar vivido en la escuela.
Además, el neuropsicólogo propone un juego al llegar a casa, el juego del ovillo. La finalidad de este pasatiempo es que el niño trate de comprender que, aunque no pueda ver a sus padres, sigue conectado a ellos. En el juego, uno de los padres se esconde y deja un hilo de lana para que el niño lo siga. Una dinámica que refuerza el vínculo emocional y que puede llegar a ser especialmente útil en niños pequeños que necesitan sentir la seguridad de esa conexión constante.
En cualquier caso, si ves que tus hijos no se adaptan todo lo bien que deberían a esta nueva etapa, lo mejor es que consultes a un profesional para que pueda ayudarte en tu situación concreta.
El regreso a las clases puede suponer un gran desafío tanto para los niños como para los padres. El conocido neuropsicólogo Álvaro Bilbao ha compartido una serie de recomendaciones que pueden seguir los padres con el fin de ayudar a los más pequeños durante su proceso de adaptación.