Conserva la vitamina D después del verano con este truco si tienes más de 65 años
La falta de vitamina D puede llevar a padecer problemas óseos, especialmente en personas de la tercera edad
Ideas para mejorar conservar este importante nutriente. (Pexels/Andrea Piacquadio)
Por
C. M.
Con la llegada del final del verano, muchas personas mayores de 65 años pueden suponer que han recibido suficiente vitamina D tras haber estado semanas expuestas al sol. Sin embargo, un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona revela que, incluso después de los meses de más calor, un porcentaje significativo de esta población sigue presentando niveles bajos de esta vitamina.
El estudio, realizado con una muestra de adultos que superan la franja de edad ya mencionada, evidenció que el 81% de los participantes, que al principio del verano tenían niveles normales de vitamina D, presentaban deficiencia de la misma al final de la temporada. Este fenómeno, conocido como hipovitaminosis D, puede ser preocupante, ya que aumentar el riesgo de enfermedades en los huesos como la osteoporosis.
Una exposición solar contralada ayuda a prevenir la hipovitaminosis D. (Pexels/SHVETS production)
Los investigadores destacaron la importancia de incrementar el tiempo de exposición al sol. Con al menos 15 minutos al día debajo de la luz natural, prestando especial atención a determinadas partes del cuerpo como los brazos y la cara, se pueden conseguir unos valores óptimos del nutriente en la piel. Según el estudio, liderado por Montserrat Vaqueiro, aquellos que redujeron su exposición solar experimentaron una caída más pronunciada de la vitamina D, lo que refuerza la necesidad de pasar tiempo al aire libre, incluso en los meses menos cálidos.
Junto a la exposición solar, la dieta es un factor clave para mantener la vitamina D en un rango saludable. Los expertos aconsejan incluir alimentos ricos en ella, como el pescado azul, los huevos y los productos lácteos fortificados. Este aporte nutricional puede ayudar a compensar la menor exposición al sol que se experimenta durante el otoño y el invierno.
Los alimentos ricos en vitamina D también ayudan a suplir este déficit. (Pexels/Moe Magners)
Asimismo, la investigación resalta la necesidad de implementar estrategias preventivas para evitar el déficit de vitamina D en la población mayor, como la divulgación de mayores campañas de concienciación. Así, las personas que reducen su exposición al sol y no cuidan su alimentación presentan un mayor riesgo de desarrollar deficiencia de vitamina D, lo que pone en peligro su salud ósea y su bienestar general.
En cualquier caso, si tienes alguna duda sobre cómo puede afectar el sol a tu cuerpo, lo mejor es que acudas a un profesional para que te ayude a resolver las dudas y pueda actuar teniendo en cuenta la situación concreta en la que te encuentras.
Con la llegada del final del verano, muchas personas mayores de 65 años pueden suponer que han recibido suficiente vitamina D tras haber estado semanas expuestas al sol. Sin embargo, un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona revela que, incluso después de los meses de más calor, un porcentaje significativo de esta población sigue presentando niveles bajos de esta vitamina.