Pero otras veces “es una herramienta muy poderosa de la consulta si se aplica adecuadamente”, ha difundido la Dra. Rosa Molina a través de sus redes sociales.
Paciente y médico en una consulta charlando (Cottonbro Studio /Pexels)
En su publicación en Instagram, la psiquiatra ha dado cinco usos del silencio que ha aprendido y aplicado a lo largo de su carrera:
Uno: para conectar.
Dos: para desconectar.
Tres: para digerir emociones en lugar de "comértelas".
Cuatro: para conectar lo que sucede en nuestra mente con lo que sucede en nuestro cuerpo.
Cinco: para facilitar la expresión emocional. Para así desconectar y poder pasar a la siguiente.
Esta creencia la refuerza en su libro Tus microtraumas (Paidós, 2023), aborda cómo pequeñas heridas emocionales, a menudo pasadas por alto, pueden influir en nuestro bienestar mental.
Molina destaca que el silencio puede ser un espacio necesario para que estas emociones emerjan y sean procesadas adecuadamente, creando una conexión interna mucho más potente, facilitando así la recuperación emocional, ya que "su uso y sus tiempos acompasan el estado mental de las personas".