José Manuel Felices, médico: "¿Tienes la barriga hinchada y el pan es el principal sospechoso? Sin indicación profesional puede ser más perjudicial quitarlo que comerlo"
José Manuel Felices, médico: "¿Tienes la barriga hinchada y el pan es el principal sospechoso? Sin indicación profesional puede ser más perjudicial quitarlo que comerlo"
La alimentación se ha convertido en un terreno fértil para mitos y decisiones apresuradas. Entender las consecuencias de cada cambio es clave para cuidar la salud digestiva
No es bueno quitarse el pan sin supervisión médica. (Pexels / Pixabay)
En un contexto donde los cambios alimentarios motivados por modas, recomendaciones sin base científica y contenidos virales son cada vez más comunes, muchos optan por retirar alimentos como el pan de su dieta sin haber recibido un diagnóstico médico. Pero tomar esta decisión sin respaldo profesional puede ser más problemático que beneficioso.
Así lo advierte el médico José Manuel Felices a través de un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, donde lanza una advertencia directa: “¿Tienes la barriga hinchada y el pan es el sospechoso número uno? Sin indicación profesional, puede ser más perjudicial quitarlo que comerlo”. El especialista desmiente la creencia generalizada de que cualquier molestia abdominal puede asociarse al consumo de gluten y explica las implicaciones clínicas de actuar sin una valoración médica previa.
Felices aclara que en personas sanas, el gluten —una proteína presente en cereales como el trigo, el centeno o la cebada— es absorbido normalmente por las vellosidades intestinales, que lo trasladan al torrente sanguíneo. En cambio, en pacientes con celiaquía, el sistema inmunitario identifica esa proteína como una amenaza, desencadenando una respuesta que daña la estructura del intestino. “Las vellosidades se aplanan y ya no absorben correctamente los nutrientes”, detalla.
Como consecuencia, esos nutrientes no absorbidos siguen su curso por el intestino, generando un exceso que puede alterar el funcionamiento digestivo y provocar desde inflamación hasta déficit nutricionales importantes. Ante estos síntomas, el diagnóstico es fundamental, y en la mayoría de los casos —especialmente en niños— puede iniciarse con una simple analítica de sangre que detecta anticuerpos específicos contra el gluten.
No podemos quitarnos el pan si que un médico lo autorice. (Pexels / cottonbro studio)
Sin embargo, Felices advierte que retirar el gluten por cuenta propia puede ocultar el problema en lugar de solucionarlo. “El problema de quitar el gluten antes de que te lo indiquemos es que ese anticuerpo se reduce. No somos capaces de detectarlo y tenemos un falso negativo, por lo que seguiríamos sin saber qué te pasa”, subraya.
Es importante recordar que cualquier cambio en la alimentación, especialmente cuando implica la eliminación de alimentos o grupos nutricionales completos, debe realizarse bajo supervisión médica. Solo un profesional puede establecer un diagnóstico correcto y proponer la intervención más adecuada para cada caso.
En un contexto donde los cambios alimentarios motivados por modas, recomendaciones sin base científica y contenidos virales son cada vez más comunes, muchos optan por retirar alimentos como el pan de su dieta sin haber recibido un diagnóstico médico. Pero tomar esta decisión sin respaldo profesional puede ser más problemático que beneficioso.