Barbara Munar, experta en menopausia: "Tres enemigos que destruyen tu colágeno"
El colágeno es clave para la salud de tu piel, huesos y articulaciones. Una experta en menopausia revela qué hábitos están acelerando su deterioro sin que lo notes
Pequeños gestos que pueden producir una pérdida de colágeno. (Pexels / cottonbro studio)
Cuidar el colágeno de nuestro cuerpo es esencial no solo para mantener una piel joven, sino también para preservar la salud de nuestros huesos y articulaciones a medida que pasan los años. Sin embargo, sin darnos cuenta, algunos hábitos cotidianos pueden estar deteriorándolo silenciosamente, con efectos visibles y otros no tan evidentes.
La doctora Bárbara Munar, experta en menopausia y divulgadora en redes como @hablandodenutricion, ha identificado en sus plataformas los tres principales enemigos que comprometen la calidad del colágeno. El primero de ellos es el azúcar. Según explica, este ingrediente provoca un fenómeno llamado glicación, un proceso que daña las fibras de colágeno volviéndolas rígidas. ¿El resultado? Más arrugas y articulaciones más limitadas con el paso del tiempo.
El segundo factor que acelera este deterioro son las harinas refinadas. Munar alerta de que este tipo de alimentos disparan los niveles de glucosa en sangre, lo que incrementa la inflamación sistémica. Además, debilitan los tendones y los cartílagos, esenciales para nuestra movilidad y calidad de vida.
En tercer lugar, la experta señala el exceso de sal como un enemigo silencioso. El abuso de sodio no solo puede afectar a la presión arterial, sino también intervenir en la absorción de minerales esenciales como el calcio, indispensables para mantener unos huesos fuertes.
El exceso de sal es dañino, según explica la experta. (Pexels. / cottonbro studio)
Pero no todo son malas noticias. Tal y como explica Munar, es posible proteger y fortalecer el colágeno a través de una alimentación adecuada y otros hábitos saludables. Incluir proteínas de calidad como huevos y pollo, pescados azules ricos en omega 3, frutas y verduras cargadas de vitamina C, así como cereales integrales y legumbres fuente de magnesio y zinc, son estrategias clave. Además, el ejercicio físico regular ayuda a estimular la producción de colágeno y mantener en forma huesos, articulaciones y tejidos conectivos.
Eso sí, como siempre recordamos, antes de realizar cambios importantes en tu alimentación o suplementación, es fundamental consultar con un especialista en salud que valore tus necesidades individuales. Proteger tu colágeno es cuidar de ti hoy… y también del futuro que quieres vivir.
Cuidar el colágeno de nuestro cuerpo es esencial no solo para mantener una piel joven, sino también para preservar la salud de nuestros huesos y articulaciones a medida que pasan los años. Sin embargo, sin darnos cuenta, algunos hábitos cotidianos pueden estar deteriorándolo silenciosamente, con efectos visibles y otros no tan evidentes.