Ahorrar no consiste en guardar lo que sobra a final de mes. Así lo afirma la economista y divulgadora financiera Natalia de Santiago, autora del libro Invierte en ti, quien propone un cambio de paradigma: el ahorro debe ser el primer gasto del mes, no el último. En lugar de esperar a ver cuánto queda después de pagar facturas y caprichos, la experta recomienda reservar una cantidad fija nada más recibir la nómina. “El ahorro tiene que ser un gasto ineludible, como el alquiler o la luz”, explica.
Para hacerlo posible, De Santiago sugiere automatizar una transferencia periódica desde la cuenta corriente a otra de ahorro o inversión. De este modo, la decisión no depende de la voluntad o del impulso del momento, sino que se convierte en un hábito. Según ella, la clave está en la planificación previa: elaborar un presupuesto anual realista, revisando los ingresos y gastos del ejercicio anterior. Este análisis no solo ayuda a visualizar el flujo del dinero, sino que permite anticipar pagos anuales o imprevistos, como seguros o matrículas, que a menudo desequilibran la economía doméstica si no se prevén con tiempo.
La experta en finanzas Natalia de Santiago. (Podcast Inversión)
Una vez ordenadas las cuentas, llega el momento de optimizarlas. Y ahí entra en juego su filosofía más conocida: “Recorta donde no duele”. Para De Santiago, el error más común al intentar ahorrar está en recortar en los pequeños placeres cotidianos —el café, el cine o una cena ocasional—, cuando en realidad el ahorro más eficiente se encuentra en los grandes contratos periódicos. “No se trata de vivir peor, sino de gastar mejor”, resume.
El método consiste en revisar facturas y contratos que pasan desapercibidos pero suponen un gasto constante: la luz, el gas, el teléfono o las pólizas de seguros. En muchos casos, explica la experta, basta con renegociar tarifas o cambiar de proveedor para obtener un ahorro significativo sin alterar el estilo de vida. “Cada ajuste en estos gastos recurrentes libera recursos mes a mes, de manera sostenida y sin esfuerzo”, añade. Este enfoque práctico se aleja de los recortes drásticos y busca un equilibrio entre bienestar y eficiencia financiera.
Natalia de Santiago nos enseña varios trucos para ahorrar a comienzo de curso. (YouTube/CaixaBank)
Otro de los pilares de su método es no demonizar los llamados ‘gastos hormiga’. Aunque muchas guías financieras los señalan como los grandes enemigos del ahorro, De Santiago considera que, si esos pequeños caprichos aportan valor emocional o social, no deben eliminarse. “Si un café con un amigo te da felicidad, no lo conviertas en un problema financiero”, afirma. Lo importante, insiste, es identificar dónde realmente hay margen de mejora y actuar con constancia, no con privación.
Su visión del ahorro es, ante todo, una cuestión de constancia y perspectiva a largo plazo. En lugar de buscar soluciones rápidas o sacrificios temporales, propone una estrategia basada en la disciplina diaria. “El ahorro no depende del sueldo, sino del hábito”, asegura. En su opinión, incluso los pequeños ajustes bien dirigidos pueden convertirse en un capital importante con el paso de los años.
Ahorrar no consiste en guardar lo que sobra a final de mes. Así lo afirma la economista y divulgadora financiera Natalia de Santiago, autora del libro Invierte en ti, quien propone un cambio de paradigma: el ahorro debe ser el primer gasto del mes, no el último. En lugar de esperar a ver cuánto queda después de pagar facturas y caprichos, la experta recomienda reservar una cantidad fija nada más recibir la nómina. “El ahorro tiene que ser un gasto ineludible, como el alquiler o la luz”, explica.