El otoño ya ha llegado y con él, las tardes en casa, las mantas en el sofá y las ganas de calor. Pero, según la creadora de contenido y experta en hogar Lucía Lipperheide, no hace falta subir el termostato para conseguir una sensación acogedora. “Estoy harta de que en otoño todas las casas parezcan iguales. Pues la mía, no”, dice entre risas en su último vídeo viral, donde comparte trucos prácticos para crear un ambiente cálido, habitable y sin derrochar energía.
Lipperheide defiende que el confort se construye con pequeños gestos y no necesariamente con grandes cambios decorativos. Uno de sus consejos más comentados tiene que ver con las mantas: “La manta no se estira. Hay que ponerla arrugada porque atrapa el aire y eso hace que realmente te dé calor”. Según explica, esa capa de aire funciona como un aislante natural, de modo que una manta arrugada abriga más que una perfectamente extendida.
Otro de sus trucos combina decoración y bienestar físico. Los cojines, dice, no solo son un elemento estético, también pueden tener una función corporal. “Los utilizo para apoyar la zona lumbar. Activo la circulación, relajo mi espalda y además el cuerpo retiene muchísimo mejor el calor”. Su enfoque, centrado en la sensación de refugio más que en la perfección visual, está conquistando a miles de seguidores.
Las velas también tienen su papel, y no solo por la luz que aportan. Lipperheide recuerda que encender una vela puede cambiar la percepción térmica del cuerpo. “La llama reduce el cortisol y hace que tu cerebro perciba refugio y sientas calor”, explica. No se trata de calentar la habitación, sino de inducir una respuesta emocional que eleva el confort sin gastar energía.
Las velas también tienen su papel, y no solo por la luz que aportan (cottonbro studio/pexels)
El vídeo continúa con un gesto cotidiano que, según la experta, tiene más poder del que parece: sostener una taza caliente. Este simple acto, dice, “activa la circulación y genera calor interno”. Una costumbre que, unida al aroma del café o la infusión, refuerza la sensación de calma y bienestar.
Pero si hay algo que muchos desconocen, es el efecto de la humedad ambiental. Lipperheide recuerda que el exceso de humedad puede hacer que una vivienda se sienta más fría, incluso con la calefacción encendida. Su consejo es colocar pequeños recipientes con sal, ya que “la sal capta la humedad ambiental y ayuda a mantener el ambiente seco y cálido”.
El otoño ya ha llegado y con él, las tardes en casa, las mantas en el sofá y las ganas de calor. Pero, según la creadora de contenido y experta en hogar Lucía Lipperheide, no hace falta subir el termostato para conseguir una sensación acogedora. “Estoy harta de que en otoño todas las casas parezcan iguales. Pues la mía, no”, dice entre risas en su último vídeo viral, donde comparte trucos prácticos para crear un ambiente cálido, habitable y sin derrochar energía.