Arrancar el año suele venir acompañado de listas de objetivos y buenas intenciones. Sin embargo, la divulgadora y conferenciante Mel Robbins propone que, antes de pensar en lo que se quiere conseguir, conviene detenerse a revisar lo que el año anterior ha enseñado. “Un año increíble no ocurre por accidente. Sucede cuando haces un plan con propósito”, afirma en un vídeo en el que insiste en la importancia de usar la experiencia como guía para tomar decisiones más conscientes.
Robbins propone hacernos una pregunta sencilla: "¿qué has aprendido sobre ti este año?". A partir de ahí, plantea que tanto los momentos buenos como los difíciles aportan información útil para entender qué se necesita, qué se quiere evitar y qué cambios pueden ser necesarios. “Los altos y los bajos no son solo recuerdos, son datos”, explica. En su visión, mirar atrás no es un ejercicio nostálgico, sino una forma práctica de preparar el futuro.
Aprender a pedir ayuda
Uno de los puntos que subraya es la tendencia a asumir demasiado sin apoyarse en otros, especialmente en etapas de estrés o cuidado de familiares. Robbins pone como ejemplo a quien pasa meses preocupado por alguien enfermo y termina sin espacio para su propia vida. “Quizá aprendiste que este año no puedes dejarte desbordar tanto”, señala. Su recomendación en estos casos es clara: pedir ayuda y recuperar el contacto con las personas que se ofrecieron a estar ahí. “Necesitas volver a esos amigos que te dijeron: ‘¿hay algo que pueda hacer por ti?’”, comenta, cuestionando esa respuesta automática de “no, no, yo puedo con todo”.
La autora también alude a situaciones que obligan a replantearse relaciones personales o laborales. Si el año dejó claro que ciertas dinámicas eran dañinas, Robbins sugiere que puede ser momento de marcar límites. “Quizá ya no estás dispuesto a tolerar cierto tipo de comportamiento”, indica. En esa misma línea, menciona la posibilidad de cambios de carrera o la necesidad de apoyo psicológico, insistiendo en que pedirlo no debería generar culpa: “Si necesitas ayuda con tu salud mental, no hay vergüenza en ello”.
Lo importante requiere planificación
Una parte central del vídeo se centra en el tiempo y en cómo se distribuye. Para Robbins, las relaciones cercanas se cuidan cuando se decide hacerlo. Explica que vio más a sus padres y pasó más tiempo a solas con sus hijos “porque hicimos el plan de hacerlo” y “porque hice el esfuerzo y lo planifiqué”. Su idea no es llenar la agenda, sino tomar conciencia de que el año pasa rápido y que lo esencial se pierde si siempre queda para “cuando haya tiempo”.
Arrancar el año suele venir acompañado de listas de objetivos y buenas intenciones. Sin embargo, la divulgadora y conferenciante Mel Robbins propone que, antes de pensar en lo que se quiere conseguir, conviene detenerse a revisar lo que el año anterior ha enseñado. “Un año increíble no ocurre por accidente. Sucede cuando haces un plan con propósito”, afirma en un vídeo en el que insiste en la importancia de usar la experiencia como guía para tomar decisiones más conscientes.