Arthur Brooks, experto en felicidad: “El 50% de tu felicidad es genética y el otro 25 % es circunstancial de las cosas buenas y malas que te suceden”
Parte de la felicidad es innata, pero otra depende de cómo se vive el día a día y de las decisiones que se repiten con el tiempo
El profesor de Harvard Arthur Brooks y Oprah Winfrey hablan sobre su nuevo libro, “Construye la vida que quieres: el arte y la ciencia de ser más feliz”, en una conversación en la Escuela de Negocios moderada por Jeffrey Goldberg (izquierda), edito
La felicidad no depende solo de que todo vaya bien ni de acumular logros. Tampoco es algo que podamos dejar al azar. Arthur Brooks, experto en bienestar y felicidad, y explica que la mitad de nuestra tendencia a ser felices está determinada por la genética.
“El 50% de tu felicidad es genética”, señala, una base sobre la que poco margen de cambio tenemos. A ese porcentaje se suma otro 25% que depende de las circunstancias, es decir, de “las cosas buenas y malas que te suceden”, como el trabajo, el dinero o los cambios vitales importantes.
El problema, apunta, es que solemos poner toda la esperanza en ese bloque circunstancial. “Mis estudiantes creen que eso lo es todo. Que si mejoran sus circunstancias, el puesto, el salario o la posición, ya está”, explica. Sin embargo, esa satisfacción suele ser pasajera y no garantiza bienestar a largo plazo.
Donde sí existe un margen real de acción es en el último 25%. Para Brooks, esa parte de la felicidad está directamente relacionada con los hábitos que cultivamos de forma constante. “Siempre hay algo que puedes hacer si prestas atención y lo practicas cada día”, defiende, alejándose de fórmulas rápidas o promesas vacías.
Tras años estudiando neurociencia y psicología del comportamiento, el experto asegura que no hacen falta miles de cosas diferentes. “Puedo darte 10.000 pequeños hábitos, pero son triviales. Solo hay cuatro que realmente importan”, afirma. Esos cuatro pilares son claros y cotidianos: la fe o espiritualidad, la familia, la amistad y el trabajo.
Brooks insiste en que no se trata de ideas motivacionales sin base, sino de ámbitos respaldados por la ciencia. Cuidarlos de manera consciente permite influir de forma estable en ese porcentaje de felicidad que sí está bajo nuestro control. No elimina los problemas ni las malas rachas, pero ayuda a construir una base más sólida para afrontarlos.
La pregunta que deja sobre la mesa es sencilla y directa: cuánto tiempo y energía se está dedicando realmente a lo que sostiene el bienestar a largo plazo, más allá de las circunstancias que no siempre dependen de uno mismo.
La felicidad no depende solo de que todo vaya bien ni de acumular logros. Tampoco es algo que podamos dejar al azar. Arthur Brooks, experto en bienestar y felicidad, y explica que la mitad de nuestra tendencia a ser felices está determinada por la genética.