Nereo Guzmán, oncólogo: "Lo importante no es quitar todo lo dulce sino únicamente controlar los excesos"
El especialista aclara uno de los mitos más extendidos sobre la alimentación y el cáncer y apuesta por una dieta equilibrada sin restricciones extremas
El oncólogo Nereo Guzmán, en una intervención en redes sociales. (TikTok / @drnereoguzman)
En torno a la alimentación y el cáncer existen numerosas creencias que, en muchos casos, generan más confusión que certezas. Una de las más extendidas es la idea de que eliminar el azúcar por completo puede frenar el desarrollo de la enfermedad, una afirmación que expertos llevan tiempo matizando y contextualizando.
En este contexto, el oncólogo Nereo Guzmán aborda esta cuestión, en un vídeo compartido en su canal de TikTok, y lanza un mensaje claro: “Eliminar el azúcar no va a detener el cáncer”. Tal y como explica, aunque las células tumorales utilizan glucosa como fuente de energía, también lo hacen las células sanas, por lo que suprimirla completamente no resulta eficaz ni recomendable.
Durante su explicación, el especialista recuerda que el propio organismo es capaz de generar glucosa a través de distintos procesos, incluso cuando no se consume azúcar de forma directa. Esto significa que eliminarla de la dieta no impide que el cuerpo disponga de esa fuente de energía necesaria para su funcionamiento cotidiano.
Lejos de las soluciones radicales, Guzmán insiste en la importancia del equilibrio. “Lo importante no es quitar todo lo dulce sino únicamente controlar los excesos”, señala, poniendo el foco en productos como refrescos, postres, harinas refinadas o alimentos ultraprocesados, cuyo consumo frecuente sí puede perjudicar la salud general.
Diferentes tipos de azúcar de consumo habitual. (Freepik / stockking)
El experto defiende una alimentación variada y completa, basada en frutas, verduras, proteínas y carbohidratos, que permita mantener el organismo fuerte. Este enfoque, según explica, contribuye a sostener las defensas, preservar un mejor estado nutricional y afrontar con más fortaleza y preparación los tratamientos médicos.
Un planteamiento que busca alejarse del miedo y la desinformación, dos factores que también pueden afectar al bienestar del paciente. La clave, concluye, no está en eliminar alimentos de forma estricta, sino en adoptar hábitos equilibrados, realistas y sostenibles que favorezcan la salud en su conjunto.
En torno a la alimentación y el cáncer existen numerosas creencias que, en muchos casos, generan más confusión que certezas. Una de las más extendidas es la idea de que eliminar el azúcar por completo puede frenar el desarrollo de la enfermedad, una afirmación que expertos llevan tiempo matizando y contextualizando.