Hacer testamento suele ser una de las decisiones más recomendadas para evitar conflictos familiarescuando llega el momento de repartir una herencia. Sin embargo, existen determinadas situaciones en las que ese documento, lejos de aportar tranquilidad, puede convertirse en el origen de largas disputas entre los herederos.
Uno de los escenarios que más preocupan a los especialistas en derecho sucesorio se produce cuando una persona con derecho legal a heredar queda fuera del testamento. Este supuesto, conocido jurídicamente como preterición, puede tener consecuencias mucho más importantes de lo que muchos imaginan.
La preterición se produce cuando una persona que tiene derecho a formar parte de la herencia no aparece reflejada en el testamento. Normalmente afecta a los llamados herederos forzosos, es decir, aquellos familiares protegidos por la ley.
En España no existe libertad absoluta para repartir una herencia. El Código Civil reserva una parte del patrimonio a determinados familiares, conocida como legítima. Esta protección afecta principalmente a hijos, descendientes, ascendientes y, en algunos casos, al cónyuge. Por este motivo, cualquier testamento debe respetar esos derechos mínimos.
Para cumplir con esa obligación legal, se reduce la participación de los demás herederos o incluso determinadas disposiciones testamentarias. El documento sigue siendo válido, aunque debe modificarse el reparto inicialmente previsto. La ley intenta respetar en la medida de lo posible la voluntad del fallecido, pero sin perjudicar los derechos mínimos reconocidos a los legitimarios.
La importancia de revisar el testamento ante cualquier cambio que se haya producido en la situación familiar. (Pexels)
Los expertos recomiendan actualizar periódicamente el testamento, ya que una revisión a tiempo puede evitar problemas que, años después, terminen provocando enfrentamientos entre familiares o complejos procedimientos judiciales para corregir el reparto de una herencia.
Hacer testamento suele ser una de las decisiones más recomendadas para evitar conflictos familiarescuando llega el momento de repartir una herencia. Sin embargo, existen determinadas situaciones en las que ese documento, lejos de aportar tranquilidad, puede convertirse en el origen de largas disputas entre los herederos.