Amalia y Beatriz de Holanda, tarde de complicidad entre abuela y nieta: looks conjuntados, confidencias y un selfie
La princesa y la antigua reina de los Países Bajos han acudido a la cita ecuestre más importante del país, mientras Guillermo y Máxima disfrutan de un descanso tras la visita de Estado de los emperadores de Japón
Amalia de Holanda, en el CHIO de Róterdam. (Gtres)
La princesa Amalia ha aprovechado el fin de semana para hacer una escapada muy especial. Mientras los reyes Guillermo y Máxima de Holanda recuperan el aliento tras varios días de intensa agenda institucional marcada por la visita de Estado de los emperadores Naruhito y Masako de Japón, la heredera al trono neerlandés ha reaparecido en un escenario mucho más distendido: el CHIO de Róterdam, una de las citas ecuestres más importantes del país. Y no lo ha hecho sola.
La joven royal ha acudido a la final de salto de obstáculos acompañada de su abuela, laprincesa Beatriz, protagonizando una de esas estampas familiares que tanto gustan a los fans de la Casa Real neerlandesa. Abuela y nieta han compartido grada en el Kralingse Bos de Róterdam, donde se celebra la 77.ª edición de este prestigioso concurso hípico, y se han mostrado especialmente cómplices durante toda la jornada.
La imagen más comentada del día ha llegado en forma de selfie. Ambas han posado juntas, con el resto de invitados en su mesa, en una fotografía improvisada que refleja la buena sintonía que mantienen. No es habitual ver a Beatriz, siempre tan discreta, prestarse a este tipo de instantáneas, por lo que el gesto ha sido interpretado como una muestra más de la cercanía que existe entre la exmonarca y la futura reina.
La princesa Amalia y su abuela, Beatriz de Holanda, en la competición ecuestre. (Gtres)
La jornada ecuestre ha dejado también una nueva aparición pública de Amalia, que continúa retomando poco a poco una agenda cada vez más visible. Para la ocasión, la princesa ha optado por un estilismo sobrio y veraniego en tonos oscuros. Ha lucido un conjunto de dos piezas en azul marino compuesto por un top sin mangas, de líneas limpias y detalle de botones laterales, y unos pantalones de corte recto a juego. Un look sencillo, cómodo y muy apropiado para una cita al aire libre. que ha compartido color con el de su abuela.
Su melena rubia, peinada con suaves ondas y llevada suelta sobre los hombros, y su maquillaje aportaban un aire relajado al conjunto. Como únicos complementos, la heredera ha escogido unas joyas doradas discretas, manteniendo esa estética natural que suele reservar para sus compromisos menos formales.
A su lado, la princesa Beatriz ha apostado por un estilismo mucho más colorista. La antigua soberana ha combinado unos pantalones claros con una chaqueta negra adornada con bordados florales en distintos tonos azules, una prenda que se ha convertido en la auténtica protagonista de su atuendo. Ha completado el conjunto con pendientes llamativos y varias pulseras.
La presencia de ambas en el CHIO de Róterdam se ha producido apenas un día después de que concluyera la visita de Estado de la pareja imperial japonesa a los Países Bajos. Ha sido una semana especialmente intensa para Guillermo y Máxima, con cenas de gala, recepciones oficiales y numerosos compromisos institucionales. Los emperadores japoneses se despidieron el viernes con una visita al Bloesempark de Ámsterdam, el parque dedicado a Japón donde plantaron un nuevo cerezo como símbolo del relevo gradual de los árboles del recinto.
La princesa Amalia ha aprovechado el fin de semana para hacer una escapada muy especial. Mientras los reyes Guillermo y Máxima de Holanda recuperan el aliento tras varios días de intensa agenda institucional marcada por la visita de Estado de los emperadores Naruhito y Masako de Japón, la heredera al trono neerlandés ha reaparecido en un escenario mucho más distendido: el CHIO de Róterdam, una de las citas ecuestres más importantes del país. Y no lo ha hecho sola.