Amalia de Holanda retoma su agenda oficial con sus padres: del error de protocolo al guiño estilístico de Máxima
Después de dos meses comprometida con su labor en el Ejercito, la princesa heredera ha reaparecido junto a sus padres para recibir a los deportistas que participaron en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026
Los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 se convirtieron en un gran escaparate del deporte internacional y reunieron a numerosas personalidades, entre ellas miembros de la realeza europea como el rey Carlos XVI Gustavo y el príncipe Alberto II de Mónaco. Sin embargo, pocas figuras acapararon tanta atención como los reyes de los Países Bajos. Guillermo Alejandro de los Países Bajos y Máxima de los Países Bajos vivieron con entusiasmo su paso por Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, mostrándose cercanos, espontáneos y afectuosos durante las competiciones celebradas en Milano-Cortina.
Aunque durante las competiciones ya habían coincidido y saludado a varios atletas, después de la ceremonia de clausura volvieron a encontrarse con toda la delegación en el Palacio de Noordeinde, donde compartieron de nuevo un momento cercano y distendido. En la recepción también estuvo presente la princesa Amalia, que retomaba así su agenda oficial tras su última aparición pública en el banquete de Estado ofrecido en diciembre en honor al presidente de Finlandia.
Fue una ocasión especialmente significativa en la que los reyes posaron junto a los medallistas olímpicos para una fotografía oficial. La princesa Amalia se mostró discreta al situarse en un segundo plano, detrás de los deportistas, aunque finalmente le pidieron que se colocara en primera fila junto a sus padres, según recoge el diario ‘De Telegraaf’. Finalmente, una vez colocada adelante, resaltó el conjunto reciclado frente al estreno de su madre.
La princesa heredera volvió a apostar por la moda sostenible al rescatar un conjunto en rosa empolvado de Max Mara, formado por una blazer cruzada y pantalones de pinzas. Se trata de un estilismo que estrenó en 2024 durante el homenaje a Marianna Vardinogiannis en Atenas. Aunque en anteriores ocasiones lo había combinado con distintas prendas, esta vez lo actualizó con una blusa plisada en tono vino, de cuello largo, a juego con unos zapatos de tacón de ante en la misma gama cromática.
En el caso de Máxima, apostó por una propuesta mucho más atrevida y fiel a su estilo personal, con un claro guiño al color naranja, emblema nacional. Eligió un conjunto de Natan formado por una blusa asimétrica, ligera y ceñida con cinturón, que combinó con un pantalón ancho de corte fluido. No fue la única en rendir homenaje a los colores del país. El rey Guillermo Alejandro también incorporó ese guiño en su estilismo al lucir una corbata en tonos azul y naranja.
De este modo, la princesa Amalia retoma su agenda institucional tras completar su entrenamiento militar como cabo, durante el cual recibió en una ceremonia especial su ROT, la insignia que marca su rango y su nuevo estatus en el Ejército. Aunque tras aquel acto sí participó junto a sus padres en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, regresó a casa al concluir la jornada. Ahora vuelve a aparecer en un acto oficial junto a ellos, para agradecer entre aplausos a los deportistas neerlandeses por sus logros olímpicos.
Los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 se convirtieron en un gran escaparate del deporte internacional y reunieron a numerosas personalidades, entre ellas miembros de la realeza europea como el rey Carlos XVI Gustavo y el príncipe Alberto II de Mónaco. Sin embargo, pocas figuras acapararon tanta atención como los reyes de los Países Bajos. Guillermo Alejandro de los Países Bajos y Máxima de los Países Bajos vivieron con entusiasmo su paso por Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, mostrándose cercanos, espontáneos y afectuosos durante las competiciones celebradas en Milano-Cortina.