Las cuentas no les salen a los duques de Palma. El tren de vida que llevan, sobre todo en lo que se refiere a la vivienda, es demasiado elevado. Incluso para una familia que ingresa 600.000 euros brutos anuales, la suma del sueldo que la Infanta cobra de la Fundación La Caixa (300.00 euros) por coordinar los proyectos que tiene con diversas agencias de la ONU y del que recibirá por su trabajo en la Fundación Aga Khan, también de 300.000 euros. Esa cantidad en neto, dependiendo de cómo y dónde tribute cada uno de los trabajos, sobre todo el de la Fundación Aga Khan, podría quedarse entre 300.000 y 450.000 euros.

El matrimonio ha alquilado, para su nueva vida en Ginebra, dos pisos situados en la tercera y cuarta planta de un edificio histórico protegido como bien cultural. La suma de la superficie de ambos apartamentos es de unos 560 metros cuadrados, por los que estaría pagando unos 16.000 euros mensuales, según ha revelado El programa de Ana Rosa, basándose en los precios de arrendamiento del resto de apartamentos de ese edificio que le ha facilitado una inmobiliaria local. Esto supondría un desembolso de alrededor de 190.000 euros anuales sólo por el alquiler de la vivienda. Una partida de la que la Fundación La Caixa ha declarado no hacerse cargo. La entidad que preside Isidro Fainé ha dejado muy claro que a la infanta únicamente le abonará su sueldo y tres billetes de avión al año, ida y vuelta, entre Barcelona y Ginebra.

A la renta de la vivienda en Ginebra hay que sumar las mensualidades del crédito hipotecario que tienen contratado por el palacete de Pedralbes, en Barcelona. No hay que olvidar que la familia Urdangarin Borbón tiene que seguir haciendo frente a este gasto.

Como adelantó en exclusiva El Confidencial, La Caixa aprobó una hipoteca de cinco millones de euros para que la pareja pudiera comprar la lujosa vivienda, a pesar de que Iñaki Urdangarin presentase unos ingresos de apenas 36.000 euros anuales. La entidad financiera concedió a los duques de Palma el 15 de octubre de 2004 una cuenta de crédito con garantía hipotecaria por dicho importe a un interés de Euribor más 0,5% a 30 años. El contrato ofrece unas condiciones ventajosas. Entre otras cosas, incluye un periodo de carencia de cuatro años, por lo que Urdangarin y la infanta Cristina no pagaron ni un euro de capital durante los primeros cuatro años –en ese periodo de tiempo únicamente abonaron intereses–. Sólo a partir del quinto año (2009) –y hasta 2018–, los duques de Palma deben desembolsar 100.000 euros anuales de hipoteca; 200.000 euros anuales entre 2018 y 2028, y 300.000 euros desde entonces hasta 2033, fecha del vencimiento final.

Por tanto, aunque tienen la propiedad en venta, actualmente deben hacer frente a 100.000 euros anuales. Así, sólo en alojamiento, el matrimonio tendría que desembolsar al año un total de casi 300.000 euros.

A esta considerable cifra, toca sumar los más de 100.000 euros del colegio elitista al que acuden sus cuatro hijos, el Colegio Internacional de Ginebra. Como ya adelantó Vanitatis, la Fundación La Caixa tampoco se hace cargo de dicho importe. Esta cifra se incrementará notablemente porque el precio de matrícula no incluye libros de texto, servicio de comedor, servicio de transporte, viajes de estudios ni actividades extraescolares, complementos que podrían llegar, incluso, a duplicar el importe final.

Imagen del Colegio suizo en el que estudiarán los hijos de los duques de Palma Imagen del Colegio suizo en el que estudiarán los hijos de los duques de Palma

En total, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin tienen que desembolsar en torno a los 400.000 euros al año sólo en concepto de vivienda y colegio. Por tanto, y salvo que el duque encuentre un trabajo bien remunerado, como muchísimo les quedaría 50.000 euros –en el mejor de los casos– para vivir todo el año, una vez descontado el irpf e impuestos. Lo dicho, las cuentas no salen; y menos con el tren de vida que llevan la hija del Rey y su marido.