A pesar de ser un rostro imprescindible del cine, el teatro y la televisión desde hace más de 30 años, Belén Rueda mantiene en un discreto segundo plano su faceta más privada. Aunque al igual que ella colándose en miles de casas con sus proyectos profesionales, en esta ocasión hacemos lo propio adentrándonos virtualmente en su hogar.
Belén Rueda reside en un chalet de tres plantas a las afueras de Madrid, en una exclusiva zona residencial. Un espacio donde, a tenor de las fotografías, destacan los colores suaves y cálidos, con tonalidades como el arena y el beige. Aunque no faltan los toques más potentes, como una gran librería negra que puede apreciarse en un área de despacho, con libros, apuntes y recuerdos familiares.
Una casa que cuenta con mucha luz natural gracias a sus amplios ventanales, incluyendo una puerta acristalada que sirve de conexión entre el jardín y el exterior. Precisamente, el jardín es una de las zonas clave de esta vivienda. No solo por su espacio al aire libre, sino también por un porche con zona de comedor donde hemos podido ver a la actriz estudiando sus guiones.
Un conjunto de mesa y sillas en madera oscura, que brinda funcionalidad a esta zona, a la par que le da calidez y elegancia. Un material que también se repite como suelo en otras zonas del jardín, donde hemos podido ver a la actriz jugando con sus perros. Una casa de aire atemporal, a tenor de lo que hemos podido ver, pero sobre todo llena de recuerdos y personalidad.
A pesar de ser un rostro imprescindible del cine, el teatro y la televisión desde hace más de 30 años, Belén Rueda mantiene en un discreto segundo plano su faceta más privada. Aunque al igual que ella colándose en miles de casas con sus proyectos profesionales, en esta ocasión hacemos lo propio adentrándonos virtualmente en su hogar.