La reina Sofía, indefensa en la etapa más adversa de su vida
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La reina Sofía, indefensa en la etapa más adversa de su vida

En los últimos meses se ha producido un giro de 180 grados y doña Sofía se ha visto involucrada sin motivo aparente en una serie de acusaciones sobre su forma de actuar

placeholder Foto: La reina Sofía, en una imagen de archivo. (Getty)
La reina Sofía, en una imagen de archivo. (Getty)

Hasta hace bien poco, la reina Sofía había estado a salvo de las críticas de los medios de comunicación y era una de las personas que, de alguna manera, se había salvado de soportar comentarios negativos por parte de los informadores que habitualmente se ocupan de examinar con lupa la actuación de la familia real. Ella cuenta, desde siempre, con una legión de admiradores por su forma de desempeñar su papel y encabeza en las encuestas de valoración de la monarquía siempre el primer puesto.

Sin embargo, en los últimos meses se ha producido un giro de 180 grados y doña Sofía se ha visto involucrada sin motivo aparente en una serie de acusaciones sobre su forma de actuar. La todavía Reina, aunque solo a título honorífico, sobrelleva con gran disgusto y muy apesadumbrada, según confirman fuentes cercanas a la emérita a Vanitatis, hechos que se le atribuyen sin prueba alguna y que tratan de involucrarla en asuntos graves como el uso de tarjetas de crédito opacas, algo que fue desmentido de forma rotunda por personas de su entorno.

De esta forma, además de sufrir por todas las informaciones que han sacado a la luz el comportamiento inadecuado del Rey emérito, que ha echado por tierra el prestigio y buen nombre de don Juan Carlos, ha tenido que soportar adversidades como las acusadoras declaraciones de Corinna Larsen, quien la incluía en una especie de mafia familiar desde el punto de vista económico.

placeholder La reina Sofía. (Reuters)
La reina Sofía. (Reuters)

Lo último que le ha tocado aguantar han sido las recientes descalificaciones personales hechas en un programa de televisión en las que ha sido tachada de ambiciosa, egoísta y codiciosa, además de otras lindezas dedicadas por parte de una comentarista. De todo ello, doña Sofía no se enteró hasta varios días después, a pesar de que a ella le interesa mucho ver los programas de debate en televisión para estar al tanto de la actualidad del día a día.

El abortado retorno del Rey emérito para pasar las Navidades en España ha sido una gran decepción para ella. Confiaba en que su marido pudiera cumplir su deseo de volver, al menos de forma temporal, y el nuevo aplazamiento del regreso ha sido motivo de que las pasadas fiestas navideñas hayan sido de las peores que ha pasado en su vida. A ella siempre le ha encantado celebrar la Navidad, era la encargada de decorar la sala de estar del palacio de la Zarzuela con los tradicionales adornos de esta época del año, y disfrutaba poniendo los regalos para sus hijos y nietos que iba comprando aquí y allá, en los viajes que realizaba por su trabajo.

La reina Sofía es una persona extremadamente sensible a la que la más mínima insinuación o sombra de sospecha sobre ella de una conducta deshonesta o poco clara le hace sentirse abrumada. No entiende por qué se le hace objeto de esos ataques. Y además piensa que está indefensa, ya que la política de la Casa del Rey es no responder a las noticias que se publican y que ponen en duda la actuación de los integrantes de la familia real o que les acusan de conductas poco ejemplares.

placeholder La reina Sofía, en la boda de Federico y Mary de Dinamarca en 2004. (Getty)
La reina Sofía, en la boda de Federico y Mary de Dinamarca en 2004. (Getty)

Su refugio es su equipo, las contadas personas que están integradas en su secretaría, que la ayudan a poner en marcha sus proyectos de apoyo solidarios, como las donaciones y visitas a los Bancos de Alimentos cuyas sedes en toda España quiere conocer personalmente. Son muchos de ellos colaboradores que llevan con ella muchos años y en los que confía a la hora de superar los difíciles meses que ha pasado este año que acaba de finalizar.

Las limitaciones que han marcado la vida de todos durante la pandemia han hecho que se sienta más aislada, y ni siquiera aceptaba salir a pasear por los alrededores del palacio de la Zarzuela para no disfrutar de unos privilegios que muchos de los ciudadanos de este país no podían tener.

La vida de la reina Sofía no es ahora un camino de rosas. Hace mucho tiempo que dejó de serlo. Pero nadie hasta ahora ha logrado destruir la energía de una persona que cumplió el pasado mes de noviembre 82 años y cuyo eje de actuación en la vida ha sido siempre ser útil a los demás.

placeholder La reina Sofía, en un Banco de Alimentos. (EFE)
La reina Sofía, en un Banco de Alimentos. (EFE)
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