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La trágica vida de María Calderón: de amante del rey Felipe IV a encarcelada en un monasterio
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La trágica vida de María Calderón: de amante del rey Felipe IV a encarcelada en un monasterio

Actriz, abadesa, amada y repudiada. La vida de María Calderón, o la Calderona, es digna de película. Una historia marcada por su relación extraoficial con el monarca Felipe IV

Foto: La actriz María Calderón, amante de Felipe IV, en un retrato de autoría anónima. (Convento de las Descalzas Reales/Patrimonio Nacional)
La actriz María Calderón, amante de Felipe IV, en un retrato de autoría anónima. (Convento de las Descalzas Reales/Patrimonio Nacional)

A lo largo de los siglos, los miembros de la realeza se casaban más por política que por amor. Un 'sí, quiero' de Estado que hacía que tras el enlace, cada miembro de la pareja siguiera con su vida amorosa de forma extramatrimonial. Una tendencia que cambió en el siglo XX con historias de amor como la de Bertil de Suecia y Lilian May Davies.

Sin embargo, cuando los matrimonios reales eran solo pareja en el papel, la lista de amantes de ambas partes era larga y muy famosa en la mayoría de ocasiones, como en el caso de la emperatriz rusa Catalina la Grande. Una lista de conquistas por las que también ha pasado a la historia Felipe IV, rey en el siglo XVII, quien se estima que tuvo más de 30 hijos fuera del matrimonio.

placeholder María Calderón, peinándose en el cuadro anónimo 'Alegoría de la vanidad', siglo XVII. (Monasterio de las Descalzas Reales/Patrimonio Nacional)
María Calderón, peinándose en el cuadro anónimo 'Alegoría de la vanidad', siglo XVII. (Monasterio de las Descalzas Reales/Patrimonio Nacional)

Nos trasladamos hasta la bulliciosa España de las primeras décadas del siglo XVII. Un país en pleno Siglo de Oro con dramaturgos como Calderón de la Barca, María de Zayas Sotomayor o Francisco de Quevedo en primera plana.

Una intensa vida cultural que tenía como epicentro Madrid, donde los actores de teatro más famosos eran auténticas estrellas que se codeaban con la alta nobleza. Una cercanía entre royals e intérpretes que daba lugar a numerosos romances, popular en nuestra época por Meghan Markle y el príncipe Harry, pero que lleva siglos produciéndose.

La Calderona, reina de la escena teatral

Precisamente, una muestra de ello nos la dio Felipe IV con una de sus amantes más conocidas: María Calderón. La actriz y cantante de teatro, famosa por sobrenombres como la Calderona o Marizápalos, tiene una vida digna de película. Por eso, no nos sorprende que en los años 80 Carmen Maura protagonizara un especial sobre ella. A pesar de la extensa documentación que existe sobre ella, todo lo que sabemos de María Inés Calderón tiene un toque de misterio.

Así, su infancia es totalmente desconocida hasta que llegó a las puertas de Juan Calderón, un caballero relacionado con el teatro que la adoptó como hija en 1611. Un coetáneo, pero sin nada que ver con Pedro Calderón de la Barca, como aclararon en una exposición dedicada a su vida en el Museo Lope de Vega, también conocido como mujeriego. Además, a su lado queda su hermana Juana Calderón, también futura actriz y amante de Felipe IV, y cuyas vidas en ocasiones se confunden.

El capricho de Felipe IV

Muy joven comenzó sobre las tablas, debutando en comedias del madrileño Corral de la Cruz en 1627. El escenario donde, según las crónicas de la época, la conoció el rey Felipe IV, quien pidió ir a verla al camerino para felicitarla por su actuación. Un flechazo que no fue fácil, ya que entonces la Calderona ya estaba casada y salía con un poderoso aliado del rey en Madrid.

La joven actriz había contraído nupcias a los 16 años, siendo después la amante oficial de Ramiro Núñez de Guzmán, duque de Medina de las Torres, viudo de la hija del conde-duque de Olivares. Aunque el poder del amor, o la presión del monarca, hicieron que el duque de Medina de las Torres partiera hacia Andalucía para dejar vía libre a la relación extramatrimonial entre Felipe IV y al artista madrileña. Una de las muchas parejas de amantes que hemos visto en la realeza.

placeholder Carmen Maura y Joaquín Kremel, como María Calderón y Felipe IV, en un fotograma del especial de 1984 de TVE. (Cortesía/RTVE)
Carmen Maura y Joaquín Kremel, como María Calderón y Felipe IV, en un fotograma del especial de 1984 de TVE. (Cortesía/RTVE)

Así, comenzaron un noviazgo que terminaría dando un fruto muy importante para la historia de España. Aunque, antes de adelantar acontecimientos, sí debemos destacar que, como Meghan Markle o la Nellie Clifden del siglo XIX, María Calderón también tuvo que renunciar a su carrera como actriz.

Ambos protagonistas estaban casados, pero toda la ciudad se enteró de este romance. Sobre todo cuando Felipe IV mandó construir un balcón especial para su amante en la Plaza Mayor de la capital. Entonces usada para muchos espectáculos al aire libre (además de para alguna ejecución), la plaza Mayor contaba con un palco real para los monarcas.

El balcón de Marizápalos

Un espacio privilegiado donde en una ocasión el rey Felipe IV le cedió a María Calderón un asiento. Una decisión que no sentó nada bien, por decirlo suavemente, a la entonces reina consorte Isabel de Francia, que hizo que la expulsaran de inmediato.

Entonces, el enamorado rey decidió construir un balcón especial para la Calderona, ubicado bajo uno de los arcos de la Casa de la Carnicería. Ahora se le conoce como el balcón de Marizápalos en honor al otro mote de la actriz dado porque se había hecho muy popular con una canción y baile famosos en el Barroco llamada Marizápalos. Así, se situaba por encima de la plebe, pero lejos de la furiosa reina.

El hijo preferido de Felipe IV

Una relación que, como ya habíamos avanzado, cambió la historia. María Calderón y Felipe IV tuvieron al menos un hijo en común: don Juan José de Austria. Político y militar de gran relevancia, fue virrey en Silicia y participó liderando campañas del ejercito en los Países Bajos o Nápoles. Evitado por la corte, dado su origen como bastardo, era adorado por el pueblo.

Regresando a su madre, María Calderón, la joven actriz quería quedarse con su hijo. Sin embargo, el rey Felipe IV tenía otros planes. Se ordenó que diera a luz en la calle de Leganitos, en Madrid (sí, la misma que siglos después se haría famosa por ser el domicilio de la eurovisiva Massiel). Allí estaba ubicada la casa del examante de la Calderona, Ramiro Núñez, por lo que se quería hacer correr la voz de que el hijo extramatrimonial era de él. Días después de su nacimiento, madre e hijo fueron separados. Juan José de Austria fue enviado a León bajo el amparo del rey.

placeholder La actriz Natalia Calderón dio nueva visibilidad a la actriz del Siglo de Oro con su moderna obra 'La Calderona'. (Instagram @lacalderonateatro)
La actriz Natalia Calderón dio nueva visibilidad a la actriz del Siglo de Oro con su moderna obra 'La Calderona'. (Instagram @lacalderonateatro)

Mientras, la intérprete teatral fue obligada a ingresar en el precioso monasterio benedictino de San Juan Bautista, en el municipio ​de Valfermoso de las Monjas, Guadalajara. Allí pasó 15 años en clausura, en los que fue 'invitada' a hacerse monja. Logrando llegar a ser abadesa entre los años 1643 y 1646, cuando falleció en este rincón a orillas del río Badiel. Dejando claro que su relación sentimental con Felipe IV no era un 'felices para siempre', como en el caso de otros románticos royals.

Sin embargo, también existe otra historia que nos dice que María Calderón pasó de ser amante del rey a abadesa y después bandolera. Moviéndose entre los hechos y las leyendas, muchos historiadores aseguran que la Calderona consiguió huir del monasterio.

Alma de bandolera

Se asentó en la serranía entre el norte de Valencia y Aragón como bandolera. Precisamente unos montes que son conocidos como Sierra Calderona en su honor, ahora parque natural. De hecho, podemos disfrutar de este paraje natural con una visita teatralizada donde, entre otros, nos encontraremos con la artista. Un mito sobre el que también profundiza el autor valenciano David Coronado en su libro 'La Calderona'.

No acaban aquí las fábulas sobre ella, pues nos encontramos también con una tercera versión para su final. El Gremio de Actores cuenta con un documento original del siglo XVII que atestigua que la Calderona vivía de las limosnas que le entregaban tras sufrir un ictus en Madrid. Así, y aunque habría escapado de Valfermoso de las Monjas, su fuga la habría llevado hasta la capital. Sin embargo, la mayoría de historiadores creen que estos hechos son la vida de su hermana, la también actriz Juana Calderón.

La lista de la bella Calderona

Lo que sí está claro es que la vida de María Calderón, alejada de su trabajo, su hijo y su familia, no fue sencilla. Una figura que ha inspirado numerosas obras literarias como la famosa tonadilla de la época: "Un fraile y una corona / un duque y un cartelista / anduvieron en la lista / de la bella Calderona". Aunque también quedan muchos misterios.

Por ejemplo, uno de los pocos retratos que se conservan de ella, o al menos se piensa que es ella, es la imagen de autor anónimo que forma parte del cuadro 'Alegoría de la vanidad', que se encontró al lado de la tumba de su hijo, Juan José de Austria, en el Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid. Una de esas joyas escondidas de Patrimonio Nacional, como el Palacio de Riofrío o la Casita del Infante de El Escorial, que bien merece una visita.

A lo largo de los siglos, los miembros de la realeza se casaban más por política que por amor. Un 'sí, quiero' de Estado que hacía que tras el enlace, cada miembro de la pareja siguiera con su vida amorosa de forma extramatrimonial. Una tendencia que cambió en el siglo XX con historias de amor como la de Bertil de Suecia y Lilian May Davies.

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