El álbum de la boda del príncipe Felipe de Prusia: vestido de novia imperial y una tiara no vista en 60 años
El príncipe Felipe de Prusia contrajo matrimonio con Aline von Alvensleben en Tréguier, un pequeño pueblo de la Bretaña francesa, el pasado 9 de agosto en una ceremonia íntima y discreta anunciada semanas después
El príncipe Felipe de Prusia y su mujer Aline von Alvensleben, el día de su boda. (Instagram @haus_hohenzollern)
El príncipe Felipe de Prusia y Aline von Alvensleben se dieron el ‘sí, quiero’ el pasado 9 de agosto en la Catedral de Saint-Tugdual en Tréguier, un pequeño pueblo de la Bretaña francesa. Sin embargo, debido a la reconocida discreción de los protagonistas, la Casa de Hohenzollern decidía no compartir la noticia, ni tampoco las fotografías del enlace en sus redes sociales, hasta hace un par de días atrás.
Por un lado, el príncipe Felipe es primo del príncipe Jorge Federico de Prusia, actual jefe de la Casa Imperial, y tataranieto del emperador Guillermo II. Por otro, Aline von Albensleben pertenece a una antigua familia aristocrática alemana, conocida por su posesión de un sinfín de tierras en la región de Altmark. Ambos comparten antepasados lejanos si nos remontamos diez generaciones atrás.
Lejos de la relevancia de la unión de sus linajes, al igual que en cualquier boda convencional, nada consiguió eclipsarel protagonismo del vestido de novia. Un diseño satinado conformado por una falda acampanada con tableado de volumen y un corpiño de tirantes y escote recto, con forro superior de manga larga, confeccionado en encaje floral transparente.
El príncipe Felipe de Prusia y su mujer Aline von Alvensleben, el día de su boda. (Instagram @haus_hohenzollern)
No obstante, teniendo en cuenta su etiqueta ‘royal’, por supuesto, la mayor atención fue concentrada en la tiara lucida por Aline von Albensleben; la tiara de hoja de trébol. Una joya histórica datada en 1906 que el emperador Guillermo II regaló a su esposa, Augusta Victoria, por el aniversario de bodas de plata en 1906. Esta llevaba sin ser vista un total de 60 años.
Según desarrollan desde ‘Royal Watcher’, la tiara de plata y diamantes fue encargada por el emperador Guillermo II al renombrado joyero Koch . La pieza completa presenta a modo de banda cuatro tréboles grandes alternados con cuatro más pequeños a través de la introducción de distintos elementos vegetales, como hojas de roble. Esta incluso llegó a ser lucida por la última emperatriz de Alemania en uno de sus retratos icónicos, el pintado por Philip von László.
El retrato de la emperatriz Augusta Victoria, realizado por Philip von László.
De esta manera, tras celebrar su boda civil el 27 de septiembre de 2024 en Hamburgo, el príncipe Felipe de Prusia y Aline von Alvensleben daban un nuevo paso en su historia de amor en uno de los pueblos con mayor encanto de toda la Bretaña francesa. Aunque, sin embargo, su mayor prueba de unión es su pequeña hija Coralie.
El príncipe Felipe de Prusia y Aline von Alvensleben se dieron el ‘sí, quiero’ el pasado 9 de agosto en la Catedral de Saint-Tugdual en Tréguier, un pequeño pueblo de la Bretaña francesa. Sin embargo, debido a la reconocida discreción de los protagonistas, la Casa de Hohenzollern decidía no compartir la noticia, ni tampoco las fotografías del enlace en sus redes sociales, hasta hace un par de días atrás.