Charlène de Mónaco estrena en el Baile de Navidad un vestido nupcial inédito de Jenny Packham que aún no está a la venta
La princesa ejerció de anfitriona en la 20ª edición de la gala benéfica del Principado en el Hotel de Paris, una cita clave para la Fundación Princesa Charlène y su labor en favor de la infancia
Charlène y Alberto de Mónaco, durante el Baile de Navidad. (Instagram / @palaisprincierdemonaco)
Charlène de Mónaco volvió a situarse en el centro del foco internacional con motivo del tradicional Baile de Navidad del Principado, una de las citas solidarias más relevantes del calendario monegasco. La velada, celebrada el viernes 12 de diciembre en el majestuoso Salón Imperio del Hôtel de Paris, reunió a numerosos invitados para conmemorar la 20º edición de este evento benéfico que, una vez más, tuvo a la princesa como gran protagonista, tanto por su implicación institucional como por su impecable elección estilística.
Acompañada por el príncipe Alberto II, ejerció de anfitriona en una noche marcada por la elegancia y la filantropía. El Baile de Navidad, organizado bajo su alto patrocinio, volvió a recaudar fondos para la Fundación Princesa Charlène de Mónaco, centrada en la prevención de ahogamientos y en la educación infantil a través del deporte.
La subasta solidaria, organizada por Sotheby’s, fue uno de los momentos clave de la gala, al igual que la entrega del premio Monaco Star, que la propia princesa recibió de manos de Sandrine Knoell en reconocimiento a su compromiso con la infancia. Un gesto que reforzó su papel como figura activa dentro del Principado y no solo como icono estético.
Los príncipes de Mónaco, durante el Baile de Navidad. (Instagram / @palaisprincierdemonaco)
Precisamente en el terreno de la moda, Charlène firmó una de sus apariciones más comentadas del año. Para la ocasión, apostó por un vestido blanco de Jenny Packham, perteneciente a la colección primavera-verano 2026, que todavía no ha salido a la venta. Un estreno absoluto que confirma su afinidad con las grandes casas internacionales y su gusto por adelantarse a las tendencias.
El diseño, de silueta larga y vaporosa, destacaba por una delicada capa plisada que caía desde los hombros, envolviendo la figura con un aire etéreo y casi ceremonial. El cinturón ancho de pedrería, ricamente adornado, marcaba la cintura y aportaba estructura al conjunto, equilibrando la fluidez del tejido con un punto de sofisticación joya.
El blanco elegido, lejos de resultar frío, evocaba una estética luminosa y depurada que conectaba tanto con el espíritu navideño como con una cierta inspiración nupcial, muy presente en las últimas apariciones de la princesa. No es la primera vez que Charlène recurre a códigos asociados a la pureza y la sobriedad, una constante en su evolución estilística desde que asumió su papel institucional.
El beauty look de Charlène en el Baile de Navidad. (Instagram / @palaisprincierdemonaco)
En cuanto al beauty look, la princesa optó por una línea clásica y contenida: maquillaje natural, piel luminosa y labios discreto. Mientras, su peinado con un recogido suave y pulido reforzaba esa imagen de elegancia serena que se ha convertido en su seña de identidad. Una elección coherente con un evento en el que el protagonismo no recaía únicamente en la moda, sino en el mensaje solidario que lo sustenta.
El Baile de Navidad volvió así a consolidarse como una cita clave para la Casa Grimaldi, donde tradición, compromiso social y estilo se entrelazan. Y Charlène, una vez más, demostró que entiende la moda no solo como un ejercicio estético, sino como una poderosa herramienta de comunicación al servicio de su papel dentro del Principado.
Charlène de Mónaco volvió a situarse en el centro del foco internacional con motivo del tradicional Baile de Navidad del Principado, una de las citas solidarias más relevantes del calendario monegasco. La velada, celebrada el viernes 12 de diciembre en el majestuoso Salón Imperio del Hôtel de Paris, reunió a numerosos invitados para conmemorar la 20º edición de este evento benéfico que, una vez más, tuvo a la princesa como gran protagonista, tanto por su implicación institucional como por su impecable elección estilística.