Las claves del nuevo retrato oficial de los Grimaldi por Navidad: el look de Charlène de Mónaco, la postura de Alberto II y el papel de Jacques y Gabriella
Las claves del nuevo retrato oficial de los Grimaldi por Navidad: el look de Charlène de Mónaco, la postura de Alberto II y el papel de Jacques y Gabriella
Después de acudir a varios encendidos navideños, los cuatro han protagonizado una nueva imagen que habla de la unión que impera entre ellos
Los príncipes Alberto y Charlène con sus hijos mellizos. (Instagram / @palaisprincierdemonaco)
Después de varios encendidos navideños en Mónaco, Charlène y Alberto han vuelto a ponerse frente a la cámara junto a sus hijos, Jacques y Gabriella, para presentar su nuevo retrato oficial. Esta foto, como se puede ver, es una declaración de intenciones perfectamente calculada. La composición, la distancia entre ellos y el lenguaje corporal buscan transmitir unidad en un momento en el que cualquier gesto se interpreta al milímetro. Más aún con los rumores de crisis matrimonial que ha habido entre ellos en los últimos años. Por eso, con esta imagen, los príncipes buscan ofrecer una imagen sólida de la familia Grimaldi.
Charlène de Mónaco porta un vestido largo de punto metalizado que encaja con la estética de las colecciones Holiday de Ralph Lauren. Estas se caracterizan por tejidos acanalados y plisados y con una caída impecable. El diseño, aunque está retirado de la web, sí se puede encontrar en tiendas multimarca por cerca de 50 euros y destaca por su mezcla de sobriedad y brillo discreto. Además, está confeccionado con un tejido que refleja la luz sin excesos y que envuelve la silueta con un minimalismo muy calculado. El toque elegante lo da el cuello cerrado y las mangas largas. El único punto de contraste es el cinturón con hebilla escultórica.
Los príncipes Alberto y Charlène con sus hijos mellizos. (Instagram / @palaisprincierdemonaco)
El príncipe Alberto ha optado por un conjunto clásico que funciona como ancla visual frente a los matices más festivos de la imagen: americana azul marino, camisa blanca sin corbata y un aire relajado que suaviza la rigidez habitual de los retratos institucionales. Además, su sobriedad cromática combina con la de Jacques, que lleva una americana en un tono casi idéntico y un jersey claro que aporta un punto infantil. Por su parte, Gabriella introduce una nota luminosa con un vestido rosa empolvado de falda vaporosa y detalles bordados.
Como decíamos, la coreografía de posturas está medida al milímetro y construida para reforzar la idea de unidad. Charlène de Mónaco, sentada en posición central y con la espalda erguida, actúa como punto de anclaje emocional y visual de la escena. La pequeña Gabriella se inclina de manera natural hacia su madre con un gesto que subraya la conexión entre ambas. Mientras tanto, Jacques, que está de pie junto a su progenitor, mantiene una actitud serena y contenida, propia del heredero, al que pese a su corta edad ya se le atribuye cierta responsabilidad simbólica. Y el príncipe Alberto adopta una postura protectora pero no dominante.
La fotógrafa del retrato
La autoría del retrato recae en Vanessa von Zitzewitz, una fotógrafa cuya trayectoria está estrechamente ligada a la alta sociedad internacional. Ella, de origen alemán y con una carrera consolidada, se reúne nombres como el rey Juan Carlos, a quién llegó a inmortalizar en una sesión informal con los Alpes. También a figuras como Farah Diba, Carla Bruni, George Clooney o Ringo Starr. Sin embargo, su vínculo más especial lo tiene con Charlène de Mónaco, de quien es fotógrafa de confianza y cuyo círculo personal comparte desde hace años.
Después de varios encendidos navideños en Mónaco, Charlène y Alberto han vuelto a ponerse frente a la cámara junto a sus hijos, Jacques y Gabriella, para presentar su nuevo retrato oficial. Esta foto, como se puede ver, es una declaración de intenciones perfectamente calculada. La composición, la distancia entre ellos y el lenguaje corporal buscan transmitir unidad en un momento en el que cualquier gesto se interpreta al milímetro. Más aún con los rumores de crisis matrimonial que ha habido entre ellos en los últimos años. Por eso, con esta imagen, los príncipes buscan ofrecer una imagen sólida de la familia Grimaldi.