Las lágrimas de Charlène de Mónaco en la salida de una carrera solidaria sin fin
El Principado calienta ya motores para la celebración del Día Nacional y este fin de semana, Charlène ha dado el pistoletazo de salida a una carrera solidaria, en la que no pudo evitar las lágrimas al conversar con uno de los participantes
La princesa Charlène, emocionada hasta las lágrimas. (Cordon Press)
Quedan dos días para la Fiesta Nacional de Mónaco y en el Principado ya están calentando motores para la que es la fecha grande del año. Así, la princesa Charléne daba este fin de semana la salida a una carrera solidaria bastante especial, ya que no tiene fin. Una cita en la que las protagonistas fueron las emotivas pero contenidas lágrimas de la esposa de Alberto de Mónaco al escuchar el testimonio de uno de sus participantes.
Se trata de una carrera que dura ocho días y que no tiene una meta como tal, ya que los participantes no buscan hazañas atléticas, sino superar sus límites, recorriendo tantas vueltas como sea posible. Por cada una de ellas, se recauda un euro para la asociación Children & Future, que ayuda a niños enfermos necesitados.
Y entre los que quieren superarse a sí mismos, estaba el equipo Polisportiva Olimpia Onlus, que había viajado desde Cerdeña, presumiendo de la icónica bandera de la isla italiana. Se trata de un grupo de atletas con discapacidad había recorrido un largo camino para concienciar sobre la discapacidad y recaudar donaciones. Y uno de sus integrantes conmovió profundamente a Charlène.
La princesa Charlène, durante la carrera solidaria. (Cordon Press)
La princesa no dudó en acercarse a saludarlo, lo que hizo al hombre echarse a llorar por la emoción. A su vez y, totalmente abrumada por ese gesto de cariño y la valentía del hombre viajando desde Cerdeña para participar en la carrera, la sudafricana no pudo evitar las lágrimas, especialmente al conocer las condiciones de salud de este hombre y su esfuerzo diario.
Tras este encuentro con las lágrimas de Charléne como protagonistas, la princesa dio el pistoletazo de salida a la carrera, feliz por poder celebrar de nuevo un evento que se ha promovido, como casi todos los que tienen que ver con el deporte, desde su fundación. De hecho, la Fundación Princesa Charlène participaba en la carrera de forma activa, ya que algunos de sus miembros, como el hermano de la propia princesa, se habían inscrito para aportar su granito de arena.
Por supuesto, la sudafricana se despojó de su habitual traje de chaqueta, un imprescindible en casi todas sus citas públicas, para lucir ropa deportiva y sencilla, con un pantalón negro ajustado, zapatillas de deporte del mismo color y un cortavientos en color rojo, con el nombre de la Fundación Princesa Charlène bien visible y que lucía con orgullo.
La princesa Charlène, antes de la carrera solidaria. (Cordon Press)
La esposa de Alberto de Mónaco se mostró pletórica durante toda la jornada, mostrando su lado más cercano con mayores, niños y también con mascotas, participantes muy especiales de este evento, que la princesa organiza con mimo cada año. El deporte es uno de los valores que más fomenta desde su fundación y se implica personalmente en cada una de las actividades.
Y es que el deporte siempre ha sido una parte esencial de la vida de la princesa. Lo fue antes de asumir sus deberes reales, como destacada nadadora internacional. Por eso, ese espíritu competitivo y disciplinado la ha acompañado en su vida también como miembro de la realeza de Mónaco, inculcando ciertas rutinas también a su marido, el príncipe Alberto.
Quedan dos días para la Fiesta Nacional de Mónaco y en el Principado ya están calentando motores para la que es la fecha grande del año. Así, la princesa Charléne daba este fin de semana la salida a una carrera solidaria bastante especial, ya que no tiene fin. Una cita en la que las protagonistas fueron las emotivas pero contenidas lágrimas de la esposa de Alberto de Mónaco al escuchar el testimonio de uno de sus participantes.