La pasada semana, y tras un viaje exprés a Nueva York, Máxima de Holanda se vio obligada a cancelar dos actos oficiales. La reina tenía síntomas de gripe y decidió quedarse en casa descansando, pero este lunes, ya totalmente recuperada, ha vuelto al trabajo y lo ha hecho en un compromiso junto a su marido, el rey Guillermo Alejandro. Además, en una fecha muy especial para ambos, pues este lunes celebran su aniversario de boda.
Fue el 2 de febrero de 2002 cuando el entonces príncipe de Orange y Máxima Zorreguieta se dieron el 'sí, quiero' en Ámsterdam. Ahora, 24 años después e igual de enamorados, a juzgar por las imágenes, la reina ha querido recordar aquel día con un pequeño pero importante detalle. Y es que Máxima ha decidido lucir los mismos pendientes que llevó en su enlace matrimonial.
La reina Máxima con los pendientes de su boda. (Efe)
Los pendientes, de diamantes, presentan un diseño clásico y sofisticado, de estilo art déco o isabelino. La parte superior, fijada al lóbulo, consiste en un rosicler o roseta. El cuerpo del pendiente desciende mediante un barreta vertical articulada. La pieza culmina en una imponente lágrima. Todo un detalle que demuestra que los reyes tienen esta fecha muy presente.
Guillermo Alejandro y Máxima han asistido a otra celebración: el 24º aniversario como mecenas del Oranje Fonds, una fundación que se creó como regalo de bodas nacional del pueblo de los Países Bajos a la pareja con motivo de su matrimonio. Desde su fundación, más de 250.000 iniciativas han recibido apoyo mediante conocimiento, asesoramiento, financiación y una red de colaboradores y voluntarios.
Y los reyes han querido pasar este doble aniversario conociendo diversas iniciativas sociales apoyadas por el Oranje Fonds en los últimos años. Para ello se han trasladado a Róterdam y muy sonrientes han posado para los medios congregados, que les han felicitado por esos 24 años de casados.
Máxima con los mismos pendientes el día de su boda. (Efe)
Máxima ha elegido para este día un favorecedor estilismo en el que el protagonista es un vestido de punto gris de la argentina Vanessa Seward, la cara detrás del sello BEGG x CO. Se trata de un diseño hecho en cashmere, de manga larga, cuello redondo terminado con dos tiras que bien pueden llevarse a modo corbata o con lazada. Presenta, además, una capa que le da un toque más sofisticado. Su precio es de 1995 euros.
La reina ha completado su estilismo con unas botas negras de tacón alto y ancho, firmadas por Gianvito Rossi, y con los ya mencionados pendientes que lució el día de su boda con Guillermo Alejandro.
Los reyes en Róterdam. (Efe)
Un gesto discreto pero lleno de significado con el que Máxima de Holanda ha demostrado que, más allá de los compromisos oficiales, hay fechas que siguen ocupando un lugar muy especial en su historia personal.
La pasada semana, y tras un viaje exprés a Nueva York, Máxima de Holanda se vio obligada a cancelar dos actos oficiales. La reina tenía síntomas de gripe y decidió quedarse en casa descansando, pero este lunes, ya totalmente recuperada, ha vuelto al trabajo y lo ha hecho en un compromiso junto a su marido, el rey Guillermo Alejandro. Además, en una fecha muy especial para ambos, pues este lunes celebran su aniversario de boda.