Es noticia
Menú
Este truco de las abuelas hará que las lentejas te queden perfectas y con mucho sabor
  1. Gastronomía
tradición

Este truco de las abuelas hará que las lentejas te queden perfectas y con mucho sabor

Este truco heredado de las abuelas recuerda que la clave de unas lentejas perfectas no está en ingredientes raros ni en técnicas complicadas

Foto: Las lentejas son uno de los alimentos más sostenibles. (iStock)
Las lentejas son uno de los alimentos más sostenibles. (iStock)

Las lentejas forman parte del recetario básico de muchas casas españolas. Son económicas, nutritivas y fáciles de preparar, pero no siempre quedan igual de sabrosas. A veces resultan sosas, otras demasiado espesas o con un sabor plano que no convence. Frente a las prisas y los atajos modernos, hay un gesto sencillo que muchas abuelas han repetido durante décadas y que marca la diferencia en este plato de cuchara tan clásico.

El truco es tan simple como efectivo: sofreír bien los ingredientes antes de añadir las lentejas y el agua. En lugar de echarlo todo en crudo a la olla, las cocineras de antes dedicaban unos minutos a pochar lentamente cebolla, ajo y pimiento, y a dorar ligeramente el tomate. Ese paso, que hoy muchos se saltan, es clave para que el guiso tenga profundidad y un sabor mucho más redondo desde el primer bocado.

placeholder Letils stew ready o eat on a wooden table, seen from above.
Letils stew ready o eat on a wooden table, seen from above.

A ese sofrito se le suma otro detalle fundamental: las especias y el pimentón se añaden fuera del fuego o durante unos segundos muy controlados. Las abuelas sabían que el pimentón quemado arruina cualquier guiso, así que retiraban la olla del calor antes de incorporarlo y removerlo rápidamente. De esta forma, el aroma se integra sin amargar el resultado final.

Otro de los secretos mejor guardados está en el uso del laurel y el comino. Una hoja de laurel durante la cocción aporta un aroma suave, mientras que una pizca de comino —casi imperceptible— realza el sabor de las lentejas y las hace más digestivas. No se trata de que se note la especia, sino de que acompañe en segundo plano, como un refuerzo silencioso del plato.

placeholder Lentejas pardinas. (Pexels)
Lentejas pardinas. (Pexels)

Las abuelas también tenían claro que el agua debe añadirse caliente y en la cantidad justa. Cubrir las lentejas sin excederse evita que el guiso quede aguado y ayuda a que el caldo ligue mejor. Además, removerlas lo justo durante la cocción impide que se rompan y que el resultado final sea demasiado pastoso.

El último gesto llega al final y es uno de los más importantes: dejar reposar. Apagar el fuego y permitir que las lentejas descansen unos minutos hace que los sabores se asienten y se integren. De hecho, muchas defienden que están aún más buenas de un día para otro, cuando el guiso ha tenido tiempo de concentrarse.

Las lentejas forman parte del recetario básico de muchas casas españolas. Son económicas, nutritivas y fáciles de preparar, pero no siempre quedan igual de sabrosas. A veces resultan sosas, otras demasiado espesas o con un sabor plano que no convence. Frente a las prisas y los atajos modernos, hay un gesto sencillo que muchas abuelas han repetido durante décadas y que marca la diferencia en este plato de cuchara tan clásico.

Gastronomía
El redactor recomienda