Durante años, los hidratos de carbono han sido los grandes señalados de muchas dietas. En la era de los planes "low carb" y las modas alimentarias que promueven su reducción drástica, cada vez son más las personas que eliminan arroz, pasta o patata de su menú con la esperanza de adelgazar o “comer más limpio”. Sin embargo, la ciencia de la nutrición desmonta esta demonización: los hidratos de carbono no solo son necesarios, sino que en muchos platos tradicionales —como unas lentejas de toda la vida— cumplen una función nutricional clave.
Este principio se ha seguido desde hace generaciones, mucho antes de que existieran suplementos de proteína o dietas de moda. No es casualidad que platos tradicionales como las lentejas con arroz, el hummus con pan o los guisos con patata y alubias estén presentes en tantas culturas. Son, en realidad, ejemplos de combinaciones nutricionalmente completas y sostenibles.
Un plato de lentejas muy completo. (Freepik)
Además, los hidratos de carbono complejos como el arroz integral o la patata cocida aportan energía de liberación lenta, favorecen la saciedad, el buen funcionamiento cerebral y ayudan a mantener estables los niveles de glucosa. En una comida que contenga legumbres, no añadir estos acompañamientos puede llevar a una ingesta menos equilibrada y a una menor eficiencia metabólica.
Los nutricionistas también insisten en que eliminar por completo los hidratos puede llevar a efectos secundarios como fatiga, dificultad de concentración, alteraciones en el estado de ánimo o bajo rendimiento físico. Por eso, en lugar de eliminarlos, la clave está en saber elegir los más adecuados y combinarlos inteligentemente.
Durante años, los hidratos de carbono han sido los grandes señalados de muchas dietas. En la era de los planes "low carb" y las modas alimentarias que promueven su reducción drástica, cada vez son más las personas que eliminan arroz, pasta o patata de su menú con la esperanza de adelgazar o “comer más limpio”. Sin embargo, la ciencia de la nutrición desmonta esta demonización: los hidratos de carbono no solo son necesarios, sino que en muchos platos tradicionales —como unas lentejas de toda la vida— cumplen una función nutricional clave.