La reina Letizia, contra la tiranía de los filtros: su aplaudido discurso en el que pone voz a la obsesión por TikTok
La Reina ha lanzado lanzar una advertencia a los jóvenes en la entrega de los Premios SM. Entre citas al cine de animación y críticas a la inteligencia artificial, doña Letizia reivindica la lectura como el único "analgésico" real.
La reina Letizia durante su intervención. (Europa Press)
Doña Letizia ha convertido la entrega de los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil en un alegato contra la dictadura del algoritmo. Con una blusa de gasa recuperada de su armario y un discurso cargado de intención, la Reina ha sorprendido al rescatar la película 'Susurros del corazón', del Studio Ghibli, para contraponer la sencillez de una biblioteca de hace 30 años con el ruido ensordecedor de la actualidad. "Ni rastro de inteligencia artificial. Ni rastro, qué maravilla, de redes sociales", ha sentenciado con una ironía que ha calado hondo entre los asistentes.
El momento más impactante de su intervención ha llegado cuando la Reina ha subido los libros premiados al atril para leer, personalmente, un párrafo de la obra de Alba Quintas, ganadora de 'El Gran Angular' por "La cuarta vida de Blanca Cuervo”. En él, doña Letizia ha puesto voz a una adolescente que describe la frustración de ver en redes como TikTok o Instagram a "tías guapas de verdad" con vidas supuestamente perfectas. La Reina ha alertado sobre cómo estos perfiles pueden empujar a los jóvenes a obsesionarse con el dinero fácil o con cuerpos irreales, defendiendo que la lectura ayuda a los chicos a "formar su propio criterio" antes de indagar en ciertos lugares de la red.
Reivindicando el poder de las palabras,doña Letizia ha citado a figuras de la talla de Juan Mayorga y Arturo Pérez-Reverte. Del primero ha rescatado la magia de términos casi olvidados como "mequetrefe" o "zalamero", presentes en la obra de Josan Hatero, premio 'Barco de Vapor' por 'La memoria de las bicicletas'; del segundo, ha recordado una frase que resume su filosofía frente a los libros: "La lectura no soluciona nada, pero te quita el dolor". Para la Reina, la comprensión lectora no es solo una herramienta académica, sino un bálsamo necesario frente a un mundo digital que, a menudo, resulta hostil y alienante para la juventud.
Doña Letizia ha destacado que los niños y jóvenes son quienes deben construir "la arquitectura de una mirada", citando a María José Solano. En su discurso, ha dejado claro que leer no es solo una actividad de ocio, sino una forma de mejorar la habilidad para comprender a los demás. Lejos de las "salidas fáciles" que ofrecen las redes sociales, la Reina ha apostado por la "comedia luminosa" de la escritura a mano y los clubes de lectura, defendiendo que solo a través de las historias impresas se puede aprender a distinguir lo real de lo impostado.
La velada en la Real Casa de Correos ha concluido con una Reina volcada en su faceta más pedagógica y cultural. Ha escuchado con atención a los autores premiados, Josan Hatero y Alba Quintas Garciandia, reafirmando que el papel de la Corona es también el de alertar sobre los riesgos sociales de nuestro tiempo. Con este alegato a favor de la "humanidad" de los libros frente al vacío de los filtros de Instagram, doña Letizia ha firmado una de sus intervenciones más auténticas y necesarias de los últimos años.
Doña Letizia ha convertido la entrega de los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil en un alegato contra la dictadura del algoritmo. Con una blusa de gasa recuperada de su armario y un discurso cargado de intención, la Reina ha sorprendido al rescatar la película 'Susurros del corazón', del Studio Ghibli, para contraponer la sencillez de una biblioteca de hace 30 años con el ruido ensordecedor de la actualidad. "Ni rastro de inteligencia artificial. Ni rastro, qué maravilla, de redes sociales", ha sentenciado con una ironía que ha calado hondo entre los asistentes.