Vuelve 'Sexo en Nueva York': la guerra que impedirá que Samantha (Kim Cattrall) esté en la serie
  1. Celebrities
choque de estrellas

Vuelve 'Sexo en Nueva York': la guerra que impedirá que Samantha (Kim Cattrall) esté en la serie

Tras el pésame de la inolvidable Carrie a la no menos inolvidable Samantha, esta última dejó ver todo el resentimiento de años. Te contamos, paso a paso, en qué punto comenzó la guerra

placeholder Foto: Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall. (EFE)
Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall. (EFE)

Musa de Manolo Blahnik, estrella a contracorriente y protagonista de una serie que ya se ha convertido en un clásico. Sarah Jessica Parker ha sido eso y muchas más cosas y ahora acaba de anunciar que vuelve a esa ficción que la convirtió en una estrella. Carrie Bradshaw y sus neuras sentimentales junto a sus amigas regresan, según ha anunciado la propia Sarah Jessica en Instagram. La serie tendrá un reboot llamado 'And just like that' que, eso sí, no contará con el personaje de Samantha.

La propia Parker ha aclarado a una fan que no odia a la compañera que la encarnó, Kim Cattrall, pese a la 'guerra' entre ambas que salpicó los medios con virulencia. "No, nunca he dicho que odio a Samantha. Nunca diría algo así. Samantha no está porque no forma parte de esta historia que vamos a contar. Pero ella siempre será parte de nosotras sin importar dónde estamos o qué hacemos", ha escrito. Sin embargo, los fans de la ya histórica ficción sabían perfectamente que, de regresar, jamás contaría con la presencia de una Cattrall que ya dejó claro que no quería volver a saber nada de sus viejas compañeras.

“Déjame que deje esto muy claro (si no lo he hecho ya). No eres mi familia. No eres mi amiga. Así que te escribo para decirte por última vez que dejes de explotar nuestra tragedia para hacer ver que eres una chica adorable”. Los fans de 'Sexo en Nueva York' se quedaban con la boca abierta tras leer esa frase sentenciosa en la cuenta de Instagram de Kim Cattrall hace ya tres años. Sarah Jessica, su compañera de serie y películas, le había dado el pésame públicamente tras la trágica muerte de su hermano.

La respuesta de Cattrall mostró que la 'pelea de gatas' entre ambas, eternamente puesta en entredicho y jamás confirmada (o no de este modo), es un hecho que se ha alargado dos décadas. Exactamente desde ese junio de 1998 en el que comenzó una de las ficciones más exitosas de la historia de la televisión.

Foto:  El mal rollo entre Kim y Sarah viene de lejos. (Gtres)

Pero ¿cómo empezó todo? ¿Por qué Carrie y Samantha, grandes amigas en ese universo paralelo que es la televisión, no pueden ni verse? ¿Por qué las dos películas (de 2008 y 2010 respectivamente) fueron fruto de negociaciones más milagrosas que la Virgen de Lourdes? Retrocedamos a 1998. Por aquel entonces, los productores tenían muy claro que Sarah Jessica Parker debía ser la 'cabeza de cartel' de la serie, que daba sus primeros pasos en la HBO. Razones no les faltaban. La rubia y escuálida muchacha había trabajado al lado de Tim Burton (en 'Ed Wood' y 'Mars Attacks' con cuerpo de caniche, una imagen que muchos hemos tratado de barrer de nuestra pobre memoria) y ya era bastante conocida; una reina B de la comedia romántica que si bien no llegaba a las alturas de una Julia Roberts, se defendía con soltura.

placeholder Sarah Jessica Parker, en el estreno de la película 'Sex and the City'. (Getty)
Sarah Jessica Parker, en el estreno de la película 'Sex and the City'. (Getty)

Kattrall no había pasado de ser una presencia muy secundaria en sagas de consumo rápido como 'Loca Academia de Policía'. El choque de trenes fue inevitable cuando la serie comenzó a ser un éxito (y un fenómeno) de dimensiones planetarias y Samantha cayó en gracia a un público que no paraba de reír con la desprejuiciada vida sexual del personaje. Aquí empiezan los problemas, en los que también tienen un papel fundamental los que se sentaban en el despacho de dirección y producción. Hablando en plata: al principio del éxito, todo tenía que ver con quién era más amiga del jefe. Cattrall contaba con el favor de Darren Star, el creador de la serie. Sarah Jessica con el de Michael Patrick King, director de algunos capítulos y el que comandó 'Sexo en Nueva York' a partir de la segunda temporada, lo cual no le vino nada bien a Cattrall.

La buena de Samantha no podía entender por qué su compañera aumentaba de sueldo cada cierto tiempo. Tampoco alcanzaba a comprender por qué logró convertirse en productora ejecutiva e incluso pudo meter mano en la forma de promocionar la ficción o qué nivel de desnudez debían tener los personajes. Ella, que conseguía las risas del público, se mostraba indignada e irascible. Cattrall siempre ponía el mismo ejemplo a los jefes: si los protagonistas de 'Friends' cobraban exactamente lo mismo: ¿por qué ella y sus compañeras no?, ¿por qué Sarah Jessica tenía que ganar tres veces más que ella?

Los productores de la serie se amparaban en la imparable fama de Sarah Jessica, que protagonizaba campañas por doquier y con su Mac, sus rizos y sus Manolo Blahnik era el emblema indiscutible de la serie. Las otras dos implicadas en el asunto, Cynthia Nixon (Miranda) y Kristin Davis (Charlotte), tampoco es que hiciesen muy buenas migas con Cattrall. En una ocasión, a la actriz se le 'escapó' ante la prensa que Nixon había sufrido un aborto y planeaba volver a quedarse embarazada. La traición a su compañera y el resentimiento de Sarah Jessica Parker le costó cara. Se podría decir que carísima.

placeholder Las protagonistas de 'Sexo en Nueva York', en una imagen de archivo. (Getty)
Las protagonistas de 'Sexo en Nueva York', en una imagen de archivo. (Getty)

A partir de ese momento, y según ha publicado este lunes el 'Daily Mail', fue más frecuente ver a la procaz Samantha sola en las comidas, instalada en un hotel diferente cada vez que tenía que viajar con las chicas de promoción o sentada en su camerino sin más compañía que su ira. “A veces estaba llorando”, contaba una fuente cercana al diario.

Viajemos ahora a la grabación del último capítulo de la serie. Estamos en 2004 y Carrie y sus amigas se van a despedir de la audiencia. Todavía no imaginan que, años más tarde, llegarán dos películas más casi de milagro. El rodaje tiene lugar en pleno invierno y en un congelado Central Park. Sarah Jessica Parker llora de emoción ante la imposibilidad de ver más a sus compañeras. Kim Cattrall es mucho más práctica. “Si las echo de menos, siempre puedo ponerme el DVD, como hará todo el mundo”. A eso se le llama ser más clara que el agua.

placeholder Kim Cattrall, durante el Festival de Cannes de 2014. (EFE)
Kim Cattrall, durante el Festival de Cannes de 2014. (EFE)

Lo malo del 'destripe' de esta enemistad es lo que opinaban los fans de algunas estrellas de Hollywood, que rezaban por no conocerles en persona por si acaso eran tan antipáticos que acababan perdiendo el lustre de su idolatría. Lo mismo ocurre con nosotros, pobres seguidores de 'Sexo en Nueva York'. A ver quién es el guapo que, a partir de ahora, es capaz de ver un solo capítulo sin recordar que entre Carrie y Samantha existía una guerra con misiles de largo alcance. Eso sí que será un milagro.

Sexo en Nueva York Sarah Jessica Parker
El redactor recomienda