Han pasado siete años desde que Karl Lagerfeld falleciera a los 85 años, y su millonaria herencia continúa siendo objeto de disputas y misterio. Aunque dejó escrito en su testamento de forma explícita a siete beneficiarios y a su adorada gata Choupette, las complejidades legales han impedido hasta ahora una distribución definitiva de su patrimonio, valorado en más de 200 millones de euros.
Sorprendentemente, en su legado, no incluyó a ningún familiar directo, algo que él mismo justificó en una entrevista con el 'New York Times' en 2015: "No tengo familia. Tengo una hermana en Estados Unidos a la que no he visto en 40 años. Sus hijos nunca me enviaron una tarjeta de Navidad".
Karl Lagerfeld, figura icónica de la alta costura. (EFE)
Un testamento lleno de nombres inesperados
En su último testamento, escrito a mano, Lagerfeld destinó su fortuna a personas clave de su vida, como la cuidadora de su gata Choupette, a quien garantizó fondos suficientes para el bienestar de la felina. También figuran su ahijado Hudson Kroenig, el exmodelo Brad Kroenig, Caroline Lebar, su jefa de comunicación durante tres décadas, y los modelos Sebastien Jondeau y Baptiste Giabiconi.
Estos dos últimos, cercanos colaboradores del diseñador, llegaron a ser señalados como sus herederos principales. Sin embargo, la herencia aún no ha sido entregada de manera definitiva, y según fuentes cercanas, las disputas legales sobre la interpretación del testamento podrían modificar su reparto.
El diseñador alemán Karl Lagerfeld, en una fotografía de archivo. (EFE)
Y es que la complejidad de la herencia va más allá de los nombres. A pesar del gran valor simbólico y económico del legado, existen deudas fiscales acumuladas con el Estado francés. Para afrontarlas, el administrador de la sucesión se ha visto obligado a liquidar parte de los bienes del modisto. Se vendió su apartamento en la Rue des Saints-Pères por más de 4 millones de euros, y Sotheby’s celebró subastas que recaudaron unos 22 millones.
Para los allegados del creador, quedarse con una parte de su herencia significa mucho más que cifras. Su deseo era recompensar a quienes estuvieron a su lado hasta el final. Según la revista 'Bunte', los interesados fueron contactados en nombre del albacea de su testamento a través de una carta que rezaba "La interpretación de este testamento está siendo impugnada. Por lo tanto, los derechos de los herederos son actualmente inciertos". Sin embargo, no se conocen los motivos por los que se están intentando frenar las últimas voluntades de Karl Lagerfeld.
El diseñador alemán Karl Lagerfeld, en uno de sus últimos desfiles para Chanel. (EFE)
Aunque el futuro de Choupette está asegurado y los beneficiarios han aceptado la herencia “sujeta a inventario”, tal como establece la legislación francesa, la resolución completa del legado de Lagerfeld aún podría tardar. Tal y como apuntó a 'L'Obs' Emmanuel Dinh, abogado de los herederos, "no hay nada que pueda poner en peligro a los herederos que han aceptado la herencia sujeta a inventario".
Mientras tanto, la figura del 'káiser de la moda' continúa generando titulares incluso después de su muerte, consolidando su estatus como uno de los personajes más icónicos del mundo de la alta costura.
Han pasado siete años desde que Karl Lagerfeld falleciera a los 85 años, y su millonaria herencia continúa siendo objeto de disputas y misterio. Aunque dejó escrito en su testamento de forma explícita a siete beneficiarios y a su adorada gata Choupette, las complejidades legales han impedido hasta ahora una distribución definitiva de su patrimonio, valorado en más de 200 millones de euros.