Niki Lauda, 45 años del accidente que lo cambió todo: cómo rehízo su vida
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LEYENDA DEL FÓRMULA 1

Niki Lauda, 45 años del accidente que lo cambió todo: cómo rehízo su vida

El mundo entero temió por la vida del austríaco, quien fue inducido al coma en el hospital y que llegó, incluso, a recibir la extremaunción de un sacerdote

Foto: Niki Lauda en 2016. (Reuters)
Niki Lauda en 2016. (Reuters)

Tal día como hoy, hace 45 años, el mundo de la Fórmula 1 vivió uno de sus episodios más trágicos y angustiosos.

El 1 de agosto de 1976, todo estaba preparado en el circuito de Nürburgring para vivir una apasionante lucha por el mundial de Fórmula 1. Parecía que la lluvia de la noche anterior daba una tregua en el momento en que los coches comenzaron la carrera. Pero el asfalto aún estaba mojado. El Ferrari de Niki Lauda no llegó a la tercera vuelta; en la segunda, se salió de pista, chocando a gran violencia contra un guardarraíl.

Foto:  Birgit y Niki. (Getty)

El coche de Lauda rebotó hacia el medio de la pista envuelto en llamas y fue entonces cuando se vivieron momentos de auténtico pánico. El piloto no podía salir de su vehículo. Arturo Merzario, Guy Edwards, Brett Lunger y Harald Ertl, compañeros de carrera, desesperados, trataban de ayudarlo. Cuando, por fin, Lauda logró salir del coche, había sufrido graves quemaduras en cabeza, rostro y manos, así como daños en los pulmones por inhalación de gases tóxicos. “Estaba casi muerto. Había pasado más de un minuto, pero se hizo eterno", confesó Arturo Merzario en Marca al recordar el momento en el que lograron sacar al piloto de su coche en llamas.

placeholder Fotografía de archivo realizada el 26 de abril de 1977 del expiloto Niki Lauda durante un entrenamiento en el circuito del Jarama, en Madrid. (EFE)
Fotografía de archivo realizada el 26 de abril de 1977 del expiloto Niki Lauda durante un entrenamiento en el circuito del Jarama, en Madrid. (EFE)

El mundo entero temió por la vida del austríaco, quien fue inducido al coma en el hospital al que fue trasladado en helicóptero y que llegó, incluso, a recibir la extremaunción de un sacerdote. Pero, milagrosamente, Lauda sobrevivió. Un mes y medio después, gracias a su espíritu de superación, aún con vendajes en su cabeza, se atrevió a subirse de nuevo en su coche y disputó la carrera en el circuito de Monza, llegando a quedar en cuarta posición.

Las secuelas del accidente aún eran duras, pero Niki Lauda volvió a ser leyenda un año más tarde del accidente, logrando su segundo campeonato mundial, una proeza que volvió a conseguir en 1984.

Ibiza, su refugio en los peores momentos

Fue precisamente en 1976 cuando Lauda encontró en Ibiza el refugio perfecto para lamer sus heridas. "Tengo una relación muy fuerte con la isla, no me siento como un extranjero que tiene una casa aquí”, confesó a los periodistas locales en una ocasión.

placeholder Fotografía de archivo realizada el 27 de abril de 1977 del expiloto Niki Lauda en su Ferrari durante el GP de España en el circuito del Jarama, en Madrid. (EFE)
Fotografía de archivo realizada el 27 de abril de 1977 del expiloto Niki Lauda en su Ferrari durante el GP de España en el circuito del Jarama, en Madrid. (EFE)

Marlene Knaus, la esposa de Lauda en aquel momento, y la madre de esta, residían en la isla española. El idilio con el lugar duró varias décadas, incluso después de su divorcio, ya que años después, cuando comenzó su relación con su última esposa, Birgit Lauda, también convivió allí con ella.

Amores

Con la chilena de origen austriaco Marlene Knaus, Lauda se casó en 1975 y tuvo dos hijos con ella, Lukas y Mathias, también piloto de automovilismo.

Además, el austríaco tuvo otro hijo fuera del matrimonio, llamado Christophe, nacido hacia 1981.

Tras 21 años de relación, Knaus y Lauda se divorciaron en 1996.

placeholder Niki Lauda en 2016. (Reuters)
Niki Lauda en 2016. (Reuters)

Años más tarde, tras el divorcio de Knaus, Lauda volvió a convertirse en padre. Fruto de su relación con su última esposa, Birgit Wetzinger, con la que contrajo matrimonio en 2008, nacieron en 2009 los mellizos, Max y Mía tras más de cuatro años de relación. Birgit era una exazafata de una de las aerolíneas de las que Lauda era propietario. Tenía 26 años cuando la conoció y ella se convirtió en su ángel de la guarda cuando, tan solo 8 meses después de comenzar su noviazgo, la joven decidió donar un riñón que Lauda necesitaba tras los problemas surgidos después de un primer trasplante que necesitó al sufrir una insuficiencia renal en 1997, y que no salió bien. En Ibiza, junto a Birgit, Lauda logró disfrutar de una vida familiar tranquila y alejada del acoso mediático que habría sufrido en Austria.

Problemas de salud

Tras el accidente, Lauda se sometió a varios injertos de piel para intentar reconstruir su rostro, pero las marcas de las quemaduras jamás desparecieron. Para ocultarlas, una gorra roja siempre cubrió su cabeza, convirtiéndose en su seña de identidad.

placeholder Niki Lauda con su mítica gorra roja. (EFE)
Niki Lauda con su mítica gorra roja. (EFE)

Además de los dos trasplantes de riñón mencionados, a Lauda también se le trasplantó un pulmón en el verano de 2018 por el que tuvo que estar hospitalizado varios meses. Aquel año, cuando salió del hospital, Lauda decidió que lo mejor que podía hacer era pasar las navidades en la isla de Ibiza, donde podía encontrar la tranquilidad necesaria para terminar de recuperarse. Pero la mala suerte hizo que el expiloto se contagiase allí de una gripe. En enero de 2019 estuvo diez días hospitalizado por las complicaciones de salud que esto le provocó. Nunca pudo recuperarse. Lauda murió cuatro meses después, en mayo de 2019.

placeholder El féretro del tricampeón austríaco de Fórmula 1 Niki Lauda. (EFE)
El féretro del tricampeón austríaco de Fórmula 1 Niki Lauda. (EFE)

Su éxito empresarial

Tras el accidente, Lauda no solo logró ser una leyenda de la Fórmula 1, sino que supo generar otras líneas de negocio. Después de retirarse como piloto se convirtió en el propietario de tres aerolíneas, Lauda Air, Niki y Lauda Motion. Años más tarde logró el puesto de presidente no ejecutivo del equipo Mercedes de Fórmula 1. Además fue autor de cinco libros que gozaron de un gran éxito de ventas, y su mítica gorra roja se convirtió en un espacio publicitario muy rentable para él.

placeholder Niki Lauda ejerciendo como presidente  de la aerolínea Niki. (Reuters)
Niki Lauda ejerciendo como presidente de la aerolínea Niki. (Reuters)

“Sus logros únicos como deportista y empresario son y serán inolvidables, su incansable entusiasmo por el deporte, su sencillez y su valentía siguen siendo un modelo a seguir y un punto de referencia para todos nosotros", dijo la familia en el comunicado que emitieron cuando anunciaron su fallecimiento.

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