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MODA

El Barbican da la razón a la lucha de Viktor & Rolf contra una moda efímera

Los diseñadores holandeses de alta costura Viktor & Rolf han vencido su particular batalla contra la imagen efímera y superficial de la moda al convertirse desde

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El Barbican da la razón a la lucha de Viktor & Rolf contra una moda efímera
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    Los diseñadores holandeses de alta costura Viktor & Rolf han vencido su particular batalla contra la imagen efímera y superficial de la moda al convertirse desde este miércoles en protagonistas de una retrospectiva en el Centro Barbican de Londres. El resumen de sus quince años de trabajo, a través de 54 trajes, imágenes de sus desfiles y una enorme casa de muñecas, documenta su creencia de que la moda es un laboratorio para experimentar con sus ideas del mundo.

    La exposición, que puede visitarse en la galería de arte del Centro Barbican de Londres desde mañana hasta el próximo 21 de septiembre, es, sobre todo, un viaje al espíritu luchador y reivindicativo de Viktor Horsting y Rolf Snoeren. Desde que se graduaron en la Academia de las Artes de Arnhem (Holanda) en 1992, han trabajado juntos y su trayectoria comenzó con una colección que ocupó todo su pequeño apartamento de París. Ahora, sus trabajos desfilan por las más prestigiosas pasarelas.

    La belleza, la tecnología, el futuro, la muerte, el vacío, la supervivencia, la feminidad mezclada con la masculinidad y, por encima de las demás cosas, su convencimiento de que la moda es un arte que debe trascender lo efímero, son temas que inspiran sus colecciones, vanguardistas y a veces surrealistas. La pieza estrella de la exposición es una casa de muñecas de seis metros de altura con varias habitaciones en las que 54 muñecas de porcelana de setenta centímetros visten sus creaciones.

    La verdad de la industria

    El espectador podrá satisfacer su curiosidad gracias a que cada una de esas pequeñas habitaciones ha sido recreada en la galería a tamaño real para mostrar las creaciones, pertenecientes a veinticinco colecciones diferentes. Según los organizadores de la exposición, llamada The House of Viktor & Rolf, esta casa, que es un "imperio de los sueños", "resume la exclusividad de la industria de la moda y las aspiraciones que la estimulan, a la vez que muestra simultáneamente el deseo de los diseñadores por pertenecer a ese mundo".

    Los trajes de cada sala, que son los originales, cubren a grandes muñecas peinadas y maquilladas por profesionales para emular a las modelos originales. Estas muñecas son una recreación de las que se hacían en el siglo XIX y que casas como Chanel o Balenciaga utilizaron para promocionar la moda después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

    En el fondo de cada habitación, detrás de estas peculiares modelos, una pantalla gigante proyecta el vídeo del desfile original, que suele ser un espectáculo no sólo visual, sino un combinado de color, música y poesía. Los diseñadores, que asistieron a la presentación de la exposición a los medios de comunicación, han mantenido una batalla con el star-system que rodea la industria de la moda desde que empezaron a crear alta costura.

    Esta lucha les llevó a organizar en 1996 Viktor & Rolf en huelga, una autopromoción de su colección en plena calle para que los medios se hicieran eco de lo que querían decir con su arte. Más de diez años después y gozando de un sólido éxito en el panorama de la moda internacional, los diseñadores crearon su colección No, en la que mostraban su frustración con ese mundo "amado" pero que va "demasiado deprisa".

    Esta relación de amor-odio, que les hace ser conciencia inconformista del mundo de la moda a la vez que formar parte de su sistema y seguir batallando por el éxito, les permite innovar con su trabajo y hacer vestidos que dejan con la boca abierta. Como los modelos de su colección The fashion show, en la que cada maniquí lució un traje que tenía incorporados focos y música para resaltar la individualidad de cada pieza como una obra de arte. Sin duda, se trataba de una manifestación de su eterno mensaje: lo realmente importante son los tejidos y las formas, no las personas que quieran convertirse en estrellas creándolos o mostrándolos en una pasarela.

    Imagen cortesía de The Barbican Centre / Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin. Viktor & Rolf. Portada de 'E-Magazine', 2003. Fotografía de Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin, 'bodypaint' de Jos Brands, peluquería de LuigiMurenu y maquillaje de Peter Philips.
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