Por qué Chiara Ferragni, reina de Instagram, jamás cambiará su look
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La influencer originaria

Por qué Chiara Ferragni, reina de Instagram, jamás cambiará su look

Con ella empezó todo hace más de una década pero, aunque haya cambiado todo en su vida, lo único que es incapaz de modificar es su cabello. Más rubio sí, pero nunca más corto

placeholder Foto: Chiara Ferragni, en la campaña promocional de GHD unplugged. (Cortesía)
Chiara Ferragni, en la campaña promocional de GHD unplugged. (Cortesía)

Mantener el estatus de influencer más importante del mundo también pone a prueba mantener una imagen impoluta 24/7, a pesar de ser madre de dos niños. En esta nueva etapa de conciliación, el cabello de Chiara Ferragni se ha convertido en uno de sus terrenos de batalla. “Hace tiempo que sé que no puedo tener el pelo bien cuando estoy con ellos, así que simplemente me adapto”, confesaba en una exclusiva entrevista a medios españoles e italianos con motivo del último lanzamiento de GHD, marca de la que es imagen.

Precisamente detrás de esas siglas se esconde lo que todo el mundo con algo de coquetería en su sistema nervioso desea: un 'good hair day', justo lo contrario a esos denominados ‘bad hair days’, días con el pelo rebelde e indomable que, por si lo dudabas, ella también padece; es más, incluso añade dos condicionantes muy importantes: que no te haya dado tiempo a lavarte el pelo y tener hijos.

Debajo de los filtros y tras esa perfectamente hidratada e iluminada piel, Chiara Ferragni no duda en confesarnos que, cuando se trata de su pelo, tiene unos cuantos trucos, aprendidos de los estilistas profesionales con los que acostumbra a trabajar, peinados salvavidas, productos aliados o algo tan sencillo como peinar el cabello con mechones muy pequeños para crear un look más pulido.

En esta lista de trucos imprescindibles no faltan su inseparable maquillador, peluquero y socio, Manuele Mameli, y a plancha GHD unplugged, el último lanzamiento de la firma británica, que ha encontrado en la frenética vida de la influencer la mejor puesta a prueba de su herramienta. Con un peso ligero y una autonomía de 20 minutos de batería sin cable, la styler es el resultado de 5 años de investigación y su tamaño la convierte en la más efectiva, potente y portátil del mercado.

Pero volvamos a la italiana. Hecha a sí misma, Chiara Ferragni es la protoinfluencer, antes de ella no había nadie que hiciera su trabajo. Lo que comenzó como un blog de moda, The Blonde Salad (la ensalada rubia), casi como proyecto universitario con el que jugar a ser emprendedora, se ha convertido hoy en una sólida máquina, perfectamente engrasada, reconocible en todo el mundo y convertida en un seguro valor de bolsa. Su éxito, además de su cercanía y su forma de divertirse con la moda sin miedo al error ni a las normas, reside también en la sabia elección de sus colaboraciones, diversificando sus acciones y trazando siempre una perfecta línea entre su marca personal y las firmas a las que presta su imagen. No promociona nada en lo que no crea y, por supuesto, todo es testado previamente en ella.

El rubio platino de su reinvención

Un esquemático ojo azul con enmarcado con unas negras pestañas es su sello impreso en cada objeto de merchandising o prenda de su marca de moda, Chiara Ferragni Collection. Pero cuando le preguntan por su la importancia de su melena rubia, la otra parte fundamental de la estética Ferragni, la italiana es rotunda: “No me veo capaz de cambiar de look, muchas veces me animo a cortarlo pero, cuando llega el momento, nunca me atrevo”, confiesa. Una prueba fue aquella peluca con la que sorprendió en el Festival de Cine de Cannes en 2019. No va a ocurrir, Chiara no se va a cortar el pelo, ella es como su compatriota Raffaella Carrà, ha creado un icono que funciona y no piensa renunciar a él.

Para Chiara, su melena es su seña de identidad, dice quién es ella, la hace reconocible y crea su estética. Al fin y al cabo, ¿qué sería de The Blonde Salad si su cabello fuera castaño? Lejos quedan los años de una Chiara con el pelo más oscuro y una mirada más triste, cuando se sentía sola en las pasarelas de moda y la directiva de su marca personal pendía de un hilo, como narra en su documental 'Chiara Ferragni Unposted'. El rubio platino llegó a su vida casi de la mano de su marido Fedez, junto con un chute de energía, humor y color que han sacudido por completo su imagen.

placeholder Chiara Ferragni para Pantene. (Getty)
Chiara Ferragni para Pantene. (Getty)


Chiara nunca ha ocultado sus momentos más oscuros y, en sus propias palabras, “aclarar mi cabello me hizo renacer una etapa muy dura de mi vida”, explica la influencer que, en 2016, en plena batalla legal con su ex, Riccardo Pozzioli, por el control de su marca y tras haber sido diagnosticada con ovarios poliquísticos, se dejó aconsejar por su estilista de Los Ángeles: “Siempre me había dicho que el pelo más claro me sentaría mejor y el cambio fue radical, fue crear una nueva versión de mí misma”.

Tras este cambio de look, la vida de Chiara cambió por completo, conoció a Fedez, su marca salió a bolsa, lanzó su colección de moda, se quedó embarazada, cambió su residencia de Los Ángeles a Milán, multiplicó sus seguidores y sacudió su estilo. Ahora, asegura, no quiere volver a cambiar su cabello y prefiere quedarse como está, ha construido una imagen fuerte y consolidada. Es la Carrà de los millennials.

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Chiiara Ferragni, en una imagen promocional de sus slippers.

El cabello es, por tanto, una pieza fundamental no solo de su estética a nivel publicitario (la Chiara como marca), sino que también es uno de los pilares de su confianza personal: “Si te ves guapa, te sientes mejor contigo misma, distinta”. En la historia de su cabello, la plancha del pelo se convirtió en una herramienta fundamental, una inversión con la que aquella adolescente de bucles casi pelirrojos alisaba su melena y se acercaba a los iconos que admiraba.

"Mi primera plancha del pelo me cambió la vida", declaraba Chiara, rememorando aquellos posados clandestinos por las calles de Milán. Ahora es ella la que se ríe de sus intentos por alisar su cabello natural, ondulado y con tendencia al encrespamiento o de sus maquilladísimos ojos, ambos fundamentales en su estética de la Chiara originaria y recuerda que nunca salía de casa sin ella porque conseguía cambiar por completo de look en unas pasadas. Precisamente esto le llamó positivamente para colaborar con GHD. La plancha fue fundamental para crear sus primeros looks y sentirse más cómoda: “La llevaba a todas partes y la enchufaba donde podía para alisarme el pelo antes de cada foto, así que cuando vi la plancha sin cables pensé en lo mucho que me habría ayudado entonces”.

Afrontar los 'bad hair days' como Chiara Ferragni

Que hay dos Chiaras es algo que ni ella oculta ni pasa desapercibido para ninguno de sus seguidores. Por un lado, encontramos la Chiara de las fotos producidas, los looks impecables, las reuniones empresariales y las sesiones de fotos. Por el otro, está ‘la Ferri’, como su marido la llama, esa Chiara con el cabello recogido en un moño, parcialmente desmaquillada y siempre con alguno de sus hijos en sus brazos. La influencer muestra las dos realidades y explica qué hay en cada una.

“Con los niños es imposible que el pelo aguante perfecto”, explica Ferragni, que confiesa ha encontrado en el moño a la altura de la coronilla y rematado por un scrunchie o una pinza de pelo de carey, el único peinado capaz de resistir a sus hijos. Los 'bad hair days' o los días en los que no le da tiempo a lavarse el pelo también le afectan y su solución no son los champús en seco, sino la santa trinidad de los peinados sencillos: ondas surferas, una buena coleta o alisar el cabello para un liso total, además por supuesto del moño efecto messy. Eso sí, “todo depende de cómo de mal tengas el pelo”.

Para sus looks más ‘made in Instagram’, las expertas manos de Manuele Mameli la ayudan a crear pensadísimos look. Chiara recalca la importancia de la confianza con su equipo. “Tienes que poder sentarte y dejar que trabajen sin tener que estar revisando lo que hacen”, cuenta, y con Mameli ocurre justo eso. Tras una brain storming entre musa y artista, el estilista crea su look, manteniendo el equilibrio entre tendencias y estilo personal. Esta es la clave de la vanguardia beauty a la que Ferragni nos ha acostumbrado, solo hay una cosa que jamás cambia en su look, su melena, de ahí que preste tanta atención a sus cuidados y sus herramientas de moldeado.

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