Es noticia
Menú
Paula Marcos, maquilladora: "Este es el truco clave para elegir bien el color de tu base de maquillaje"
  1. Estilo
  2. Belleza
TRUCOS DE BELLEZA

Paula Marcos, maquilladora: "Este es el truco clave para elegir bien el color de tu base de maquillaje"

Demasiado clara, demasiado oscura, con subtono rosado cuando tu piel pide dorado… El resultado suele ser el mismo: una piel artificial que no termina de convencer

Foto: Aprender a elegir el tono de tu base de maquillaje es clave (Launchmetrics Spotlight)
Aprender a elegir el tono de tu base de maquillaje es clave (Launchmetrics Spotlight)

Elegir el tono correcto de base de maquillaje sigue siendo, incluso para las más beauty expert, uno de los grandes quebraderos de cabeza frente al espejo (y en el stand de maquillaje). Demasiado clara, demasiado oscura, con subtono rosado cuando tu piel pide dorado… El resultado suele ser el mismo: una piel artificial que no termina de convencer. Para despejar todas las dudas, hablamos con Paula Marcos, ESTÉE LAUDER Global Pro Makeup Artist Spain & Portugal, que lo tiene claro: “La base perfecta es la que desaparece sobre la piel”. Y sí, hay un método para dar con ella.

TE PUEDE INTERESAR

El primer paso: entender tu subtono de piel

Antes de probar ningún producto, hay que hacerse la pregunta clave: ¿cuál es mi subtono? No hablamos del color superficial de la piel, sino del matiz que hay debajo y que no cambia (o apenas lo hace) con el sol.

Paula coincide con uno de los trucos más fiables: mirar las venas de la muñeca. “Si se ven azuladas o moradas, el subtono es frío; si se ven verdosas, es cálido; y si no lo tienes claro, probablemente sea neutro”.

placeholder Las zonas más expuestas dan lugar a error (Launchmetrics Spotlight)
Las zonas más expuestas dan lugar a error (Launchmetrics Spotlight)

¿Otro método infalible? Ponte una camiseta blanca o acerca una hoja de papel al rostro y obsérvate con luz natural. Si la piel se ve rosada, eres de subtono frío; si tira a amarillo o dorado, cálido; y si no destaca ninguno, neutro. Incluso las joyas dan pistas: si el oro te favorece más, tu subtono es cálido; la plata suele funcionar mejor en pieles frías; y si ambos te quedan bien, estás en el punto medio.

Este detalle es clave porque las bases también hablan ese lenguaje: las de subtono frío suelen verse más rosadas en el envase, las cálidas más amarillas y las neutras se sitúan justo entre ambas.

Dónde y cómo probar la base (spoiler: no es en la mano)

Uno de los errores más comunes es probar la base en la mano o el brazo. “Esa zona no tiene nada que ver con el tono real del rostro”, explica Paula. El lugar correcto es la mandíbula, porque conecta cara y cuello y es donde mejor se aprecia si el tono encaja de verdad.

El gesto profesional es sencillo, pero clave: aplicar una pequeña cantidad, dejarla reposar unos segundos y observar. “Hay que darle tiempo a la base para que se asiente y se absorba”. Incluso recomienda un truco muy concreto: pasar ligeramente la yema del dedo, como si dejaras una huella digital. Si el color se integra y prácticamente desaparece, es el indicado.

TE PUEDE INTERESAR

Y atención a otro detalle importante: mirar siempre el cuello y el escote, ya que el rostro no debe ir nunca “flotando” respecto al resto del cuerpo.

La luz lo cambia todo

Paula es tajante: “Nunca elijas una base con mala luz”. La iluminación artificial de algunas tiendas puede falsear el tono, así que lo ideal es probarla con luz natural, preferiblemente al mediodía. Si puedes, mírate en distintos espejos, hazte una foto con el móvil y observa cómo se ve desde diferentes ángulos. Todo suma para tomar la decisión correcta.

Aquí está la clave que resume toda la filosofía de Paula Marcos: “La base correcta no intenta cambiarte, solo mejora tu piel”. Si destaca, algo falla. Una base demasiado clara puede dejar la piel apagada o cenicienta; una demasiado oscura endurece los rasgos y crea un efecto bronceado artificial.

placeholder La base de maquillaje debe tratar e igualar el tono (Unsplash)
La base de maquillaje debe tratar e igualar el tono (Unsplash)

Además, hay que tener en cuenta que el tono de piel varía ligeramente con las estaciones y también a lo largo del día. En verano solemos estar un poco más doradas, pero lo ideal es elegir un tono que se acerque al color que tienes la mayor parte del año y ajustar después con bronceadores o productos modulables.

Cobertura y herramientas: menos reglas, más intuición

No todas las pieles ni todos los días piden lo mismo. “El nivel de cobertura depende de lo que busques ese día”, explica Paula. Puedes aplicar una capa fina y añadir otra solo donde lo necesites, siempre a toquecitos, nunca arrastrando el producto.

TE PUEDE INTERESAR

¿Y las herramientas? No hay una única respuesta correcta. “Puedes aplicarla con dedos, esponja o brocha. Siempre hay que elegir la que mejor se adapte a ti”. Un apunte importante: usar brocha no significa gastar más producto. De hecho, muchas profesionales aplican primero con los dedos para fundir bien la base con la piel y luego perfeccionan con la brocha.

Si después de unos minutos la base se ha fundido con tu piel y casi no la ves, enhorabuena: has dado con la tuya. Como resume Paula Marcos, “la base ideal es la que hace que te veas mejor sin que nadie sepa exactamente por qué”. Y ese, al final, es el verdadero truco maestro.

Elegir el tono correcto de base de maquillaje sigue siendo, incluso para las más beauty expert, uno de los grandes quebraderos de cabeza frente al espejo (y en el stand de maquillaje). Demasiado clara, demasiado oscura, con subtono rosado cuando tu piel pide dorado… El resultado suele ser el mismo: una piel artificial que no termina de convencer. Para despejar todas las dudas, hablamos con Paula Marcos, ESTÉE LAUDER Global Pro Makeup Artist Spain & Portugal, que lo tiene claro: “La base perfecta es la que desaparece sobre la piel”. Y sí, hay un método para dar con ella.

Tendencias de belleza
El redactor recomienda