La mascarilla efecto peeling con AHA + PHA que funciona mientras duermes
De textura gelatinosa, casi líquida, se trata de una mascarilla capaz de realizar una exfoliación química de la piel de una forma lenta y controlada… ¡Mientras duermes!
Hace años que descrubirmos que los exfoliantes físicos, esos que por la fricción de su fórmula granulada desincrustaban las células muertas de la piel, resultaban demasiado agresivos y la cosmética comenzó a explorar los exfoliantes químicos.
En medicina ya se conocían, pero de repente llegaron a nuestras manos productos con enzimas, alfahidroxiácidos, betahidroxiácidos (para las pieles grasas) o polihidroxiácidos (para pieles sensibles) con la finalidad de ir desprendiendo poco a poco la capa de piel, células muertas y suciedad, a la vez que estimulaban su renovación.
Así que puede que estés familiarizada con sus siglas AHA, BHA, PHA, incluso que las uses de forma rutinarias, pro probablemente te suenen más como ingredientes de tónicos. Sus fórmulas líquidas permiten una mayor penetración y su tiempo de exposición es menor, por ello pueden parecer el cosmético estrella para mantener la piel libre de impurezas… Por eso cuando aparece una mascarilla que combina alfahidroxiácidos (AHA) y polihidroxiácidos (PHA), resulta revolucionario.
La mascarilla en cuestión es Yuma de la marca valenciana Smuu, cuyas fórmulas están enfocadas a pieles sensibles, centrándose en el cuidado del microbioma y untilizando activos biotecnológicos. Y es que de ahí parte la clave de la mascarilla, en que su formulación es sencilla pero contiene activos exfoliantes aptos para pieles sensibles.
Es decir, el combo entre alfahidroxiácidos, concretamente ácido láctico, y polihidoroxiácidos, gluconolactona, asegura una exfoliación con la que se atenuan las manchas, el tono mejora y la piel queda más luminosa y, además, al estimular la renovación, la piel se engrosa.
Cierran la fórmula antioxidantes (gatuline® radiance), prebióticos que mejoran la absorción de los ingredientes y glicerina, de modo que también refuerza barrera de la piel, impidiendo que pierda agua y protegiéndola frente agresiones externas.
A pesar de tratarse de una mascarilla nocturna, su textura no es densa ni la típica de una crema rica, sino que es fluida, similar a la de un sérum pero con algo más de consistencia y no demasiado pegajosa, por lo que no hace falta tener cuidado de manchar las sábadas.
Basta con aplicarla por todo el rostro y dejarla actuar durante toda la noche para aclararla con agua a la mañana siguiente. Al tratarse de una mascarilla con AHA y PHA, la única recomendación es utilizarla solo un par de noches a la semana o en días alternos.
A la mañana siguiente, la sensación es la de una piel luminosa y sin ningún rastro de irritación o molestia y con su uso conitnuado, el tono de la piel y su suavidad mejoran considerablemente.
En calidad de afiliado, Vanitatis obtiene ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables. La inclusión de enlaces no influye en la independencia editorial de este medio: los redactores seleccionan y analizan los productos libremente, según su criterio y conocimiento especializado.
Hace años que descrubirmos que los exfoliantes físicos, esos que por la fricción de su fórmula granulada desincrustaban las células muertas de la piel, resultaban demasiado agresivos y la cosmética comenzó a explorar los exfoliantes químicos.