Zendaya confirma el regreso del rizo más libre: por qué el pixie curly es el corte que va a marcar la temporada
El cabello es un giro importante, después de semanas de promoción de 'La Odisea', el corte aportaba personalidad al conjunto sin competir con el estilismo, algo que solo consiguen los cortes realmente bien ejecutados
Después de años alternando melenas extralargas, recogidos pulidos y pelucas imposibles sobre la alfombra roja, Zendaya ha vuelto a sorprender. Esta vez no ha sido con un vestido ni con un maquillaje especialmente rompedor, sino con algo mucho más cotidiano: su pelo. La actriz ha reaparecido en Nueva York con un pixie rizado de aire desenfadado que deja ver la textura natural del cabello y confirma una tendencia que lleva meses creciendo entre peluqueros y expertos: los rizos vuelven a ocupar el centro de la conversación.
Las imágenes hablan por sí solas. Zendaya abandona el acabado liso y perfectamente controlado para apostar por un corte corto, lleno de volumen, con un flequillo irregular que cae sobre la frente y unos rizos definidos, pero sin rigidez. El resultado transmite frescura y, sobre todo, naturalidad. Una estética que encaja con el momento que vive la belleza, donde cada vez pesan menos los acabados excesivamente perfectos.
Su vestido blanco de inspiración griega, con escote pronunciado y detalles metalizados, junto a unas sandalias gladiadoras hasta la rodilla, aportaban un punto muy teatral. Sin embargo, era difícil apartar la mirada del peinado.
El cabello es un giro importante, después de semanas de promoción de 'La Odisea', el corte aportaba personalidad al conjunto sin competir con el estilismo, algo que solo consiguen los cortes realmente bien ejecutados.
Desde hace varias temporadas los grandes desfiles vienen recuperando las texturas naturales. Ya no se busca esconder el rizo bajo planchas o tratamientos permanentes, sino potenciarlo. El cambio también se percibe en las peluquerías, donde muchas clientas piden precisamente recuperar el patrón original de su cabello después de años de alisados.
El corte elegido por Zendaya reúne varias de las tendencias que más se están viendo este año. Por un lado está el regreso del pixie, aunque muy alejado de la versión geométrica que popularizaron en otras décadas. Ahora se lleva más largo en la parte superior, con capas que permiten movimiento y mucho volumen. Por otro, reivindica el cabello rizado como protagonista, sin intentar domesticar cada mechón.
Los especialistas llevan tiempo insistiendo en que el rizo necesita cortes específicos. No basta con aplicar la misma técnica que sobre un cabello liso. Cada bucle modifica la caída y el volumen, por lo que el patrón debe estudiarse mechón a mechón para evitar el conocido efecto pirámide o la pérdida de definición.
Otro de los motivos por los que este tipo de cortes gana adeptas tiene que ver con el mantenimiento. Aunque un pixie rizado requiere visitas regulares al salón para conservar la forma, el peinado diario suele resultar mucho más sencillo que en una melena larga. Con una buena rutina de hidratación y un producto de definición, el cabello prácticamente se coloca solo.
Eso sí, el cuidado cambia por completo respecto a un cabello liso. Los rizos suelen necesitar más hidratación porque el sebo natural tarda más en recorrer toda la fibra capilar. De ahí que mascarillas nutritivas, acondicionadores ricos en aceites vegetales o cremas sin aclarado se hayan convertido en imprescindibles para mantener la elasticidad y evitar el encrespamiento.
También conviene revisar la forma de secarlo. Los expertos suelen recomendar retirar el exceso de agua con una toalla de microfibra o una camiseta de algodón, evitando frotar el cabello para no romper la definición. Después, un difusor a baja temperatura ayuda a conservar el volumen sin generar frizz.
El auge del llamado curly method ha contribuido además a que muchas personas vuelvan a conocer cómo es realmente su cabello. Durante años, planchas, cepillos térmicos y tratamientos químicos alteraban tanto la fibra que muchas ni siquiera sabían cuál era su textura natural. Hoy ocurre justo lo contrario: se buscan rutinas que respeten el rizo y productos formulados específicamente para él.
Las redes sociales también han tenido mucho que ver. Basta con recorrer TikTok o Instagram para comprobar que los vídeos dedicados al cuidado del cabello rizado acumulan millones de visualizaciones. Técnicas de definición, cortes especializados o recomendaciones de productos forman parte ya del contenido habitual de los creadores especializados en belleza.
La elección de Zendaya llega además en un momento en el que las celebridades parecen haber perdido el miedo a enseñar texturas reales. Cada vez son más las actrices y modelos que alternan estilos muy elaborados para los grandes eventos con peinados que respetan el movimiento natural del cabello en su día a día.
Su nuevo look no solo confirma que el pixie sigue viviendo un gran momento. También lanza otro mensaje: el rizo ya no necesita justificarse ni corregirse. Puede ser sofisticado, elegante y perfectamente compatible con un vestido de alfombra roja. Y, viendo la repercusión que ha tenido su aparición, todo apunta a que muchas peluquerías empezarán a recibir una petición muy concreta en las próximas semanas: un corte corto, con capas y pensado para dejar que el rizo haga exactamente lo que sabe hacer.
Después de años alternando melenas extralargas, recogidos pulidos y pelucas imposibles sobre la alfombra roja, Zendaya ha vuelto a sorprender. Esta vez no ha sido con un vestido ni con un maquillaje especialmente rompedor, sino con algo mucho más cotidiano: su pelo. La actriz ha reaparecido en Nueva York con un pixie rizado de aire desenfadado que deja ver la textura natural del cabello y confirma una tendencia que lleva meses creciendo entre peluqueros y expertos: los rizos vuelven a ocupar el centro de la conversación.