Son una de las plantas más populares en España, sus colores pueblan terrazas y balcones de ciudades y pueblos, por ello las flores de los geranios son unas de la más reconocibles incluso para los no entendidos en plantas. Su resistencia al calor y su facilidad de cultivo los convierten en una opción perfecta, ya que requieren un bajo mantenimiento y alegran nuestros lugares favoritos de casa. Sin embargo, para lograr una floración continua durante los meses cálidos, es fundamental prestar atención a suriego.
Y es que durante elverano, las altas temperaturas exigen adaptar la frecuencia y la forma en la que se riegan los geranios, ya que un exceso de agua puede ser tan perjudicial como la falta de esta, por lo queencontrar el equilibrio en el riego es la clave para los expertos en la materia.
El riego es una de las claves para su cuidado. (Pexels)
Por ello lo que los expertos recomiendan es regarlos dos veces al día en días de calor extremo, una por la mañana y otra al atardecer. También hacen hincapié en evitar el encharcamiento, ya que las raíces de los geranios son sensibles al exceso de humedad. Por último aconsejan mantener el sustrato ligeramente húmedo, evitando la sequedad total.
Existen técnicas sencillas para comprobar la necesidad de riego, una de ellas consiste en introducir un dedo en la tierra unos dos o tres centímetros de profundidad, si esta está seca y caliente, es el momento de regar. La otra técnica consiste en levantar la maceta, si esta nos resulta ligera al levantarla indicará que la planta necesita agua, ya que el sustrato estará seco y requerirá agua.
Debemos prestar atención también al exceso de humedad. (Pexels)
Con respecto a la cantidad de agua recomendada según el tamaño de la maceta, esta dependerá del volumen de tierra. Por ejemplo, para macetas pequeñas la cantidad recomendada será de 500 ml en cada riego mientras que para las jardineras de mayor tamaño deberemos utilizar aproximadamente dos litros y medio de agua.
Si tras el riego observamos una acumulación de agua en el plato, los expertos aconsejan eliminar el exceso a los diez minutos para evitar la saturación de esta en las raíces, y es que la forma de aplicar el agua también influyeen la salud de nuestros queridos geranios.
Debemos mantener nuestros geranios en zonas soleadas. (Pexels)
Para ello deberemos evitar no mojar flores ni hojas para prevenir la aparición de hongos. Aplicar el agua directamente sobre el sustrato de forma lenta y utilizar siempre agua que esté a temperatura ambiente para evitar choques térmicos.
Para evitar el exceso de agua, una de las causas más frecuentes del deterioro de los geranios, deberemos comprobar siempre la humedad antes de regar, utilizar macetas con un buen sistema de drenaje, colocar una base de grava o arcilla extendida en el fondo de la maceta y evitar que se acumule agua en los platos o bases de las jardineras.
Debemos evitar mojar sus flores cuando los reguemos. (Pexels)
Por último los expertos recomiendan colocar nuestros geranios en zonas soleadas, protegerlos de los cambios bruscos de temperatura y eliminar de forma regular las flores que estén marchitas para que crezcan así otras nuevas. Con estos consejos tus geranios florecerán radiantes y llenos de color durante el verano.
Son una de las plantas más populares en España, sus colores pueblan terrazas y balcones de ciudades y pueblos, por ello las flores de los geranios son unas de la más reconocibles incluso para los no entendidos en plantas. Su resistencia al calor y su facilidad de cultivo los convierten en una opción perfecta, ya que requieren un bajo mantenimiento y alegran nuestros lugares favoritos de casa. Sin embargo, para lograr una floración continua durante los meses cálidos, es fundamental prestar atención a suriego.