Wellies, katiuskas… Las botas de agua han adquirido varios nombres a lo largo de la historia según quien las popularizara. El primer término proviene del duque de Wellington (1817), que pidió a su zapatero personal que adaptara sus botas de guerra para poder utilizarlas también con sus bombachos un día cualquiera. Por entonces eran de cuero. En nuestro país se popularizó el término katiuskas debido a una zarzuela llamada “Katiuska, la mujer rusa”, cuya protagonista empleaba este tipo de calzado.
Hoy en día se han convertido en un calzado practíquisimo (y siempre en tendencia) por estar confeccionadas en un material impermeable (goma, PVC, vinilo), que las hace perfectas para días de lluvia como los que se avecinan.
Rojas, de Hunter
Hunter
Las popularizó Kate Moss en una de sus apariciones en el festival de música de Glastonbury, que cada edición se convierte en un auténtico barrizal, pero que forma parte de su encanto. Este modelo de caña alta fabricado en caucho de color rojo, disponible en Amazon, quedará de lujo con unos vaqueros pitillo negros, aunque cubren tanto la pierna, que también te puedes permitir llevarlas con falda o vestido.
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Bajas, de Superga
Bajas, de Superga
Un imprescindible tanto para la ciudad como para el campo. Superga reinventa sus clásicas botas de lluvia para darle un toque vanguardista a su clásica silueta gracias a la suela Alpina. Su color verde agua le da un aspecto fresco y contemporáneo, perfecto para el mes de abril.
Viniladas, de Aigle
Viniladas, de Aigle
¿Sofisticar unas botas de lluvia? Claro, porqué no. El modelo Venise, de Aigle, lo logra al darle una pátina brillante a su bota de media caña fabricada en caucho. Échale un vistazo a los distintos diseños de este modelo que se pueden encontrar en la web de Amazon.
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Con suela track, de Zara
Con suela track, de Zara
Para no salirse de las tendencias del momento, esta bota plana engomada se distingue de las demás por adaptar a su diseño la actualísima suela track. Con suela de caucho termoplástica, nos encanta su color invernal.
De toda la vida, de Dunlop
De toda la vida, de Dunlop
Con caña ancha para poder introducir el pantalón, de suela plana, en material de PVC y sin cordones, este es el modelo tradicional de las wellies. Que tienes trabajo en el jardín, te las pones; que el día se ha despertado lluvioso, son el calzado perfecto. Una compra de esas que nunca defraudan. Si estás convencida, puedes encontrarlas en Amazon.
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Wellies, katiuskas… Las botas de agua han adquirido varios nombres a lo largo de la historia según quien las popularizara. El primer término proviene del duque de Wellington (1817), que pidió a su zapatero personal que adaptara sus botas de guerra para poder utilizarlas también con sus bombachos un día cualquiera. Por entonces eran de cuero. En nuestro país se popularizó el término katiuskas debido a una zarzuela llamada “Katiuska, la mujer rusa”, cuya protagonista empleaba este tipo de calzado.