Las marcas más influyentes han hablado, y lo cierto es que el vestido largo se ha coronado como el auténtico protagonista de la primavera 2025. Firmas como Mango apuestan por siluetas fluidas y tejidos, perfectos para quienes buscan piezas versátiles que funcionen tanto en una reunión casual como en una cena especial. Entre los detalles que marcan la diferencia esta temporada están los escotes en uve, las mangas vaporosas y los tejidos con caída natural, elementos que siempre gustan y se convierten en esenciales de nuestro día a día.
Los vestidos largos de Mango marcan tendencia. (Cortesía/Mango)
Los colores también juegan un papel esencial. Según las propuestas vistas en pasarela y en las colecciones de primavera, los tonos que reinarán este año son los pasteles revitalizados como el melocotón suave, el azul cielo y el verde agua, sin dejar de lado los tonos más intensos como el rojo amapola y el fucsia vibrante. Estos colores no solo iluminan el rostro, sino que aportan alegría y energía a cualquier look. Para quienes prefieren estampados, los florales siguen siendo una apuesta segura, pero llegan renovados con toques artísticos y abstractos. También ganan presencia los vestidos con rayas delicadas y los diseños de inspiración bohemia, ideales para quienes buscan un aire relajado pero con mucha personalidad.
Por tanto, tengamos cuarenta años o más, esta primavera los vestidos nos hablan desde el idioma de la comodidad, estilo y libertad, realzando lo mejor de nosotras. Convirtiéndose de esta manera en nuestro look perfecto.