La tendencia 'Yellowstone' se asienta de la mano de Ralph Lauren
El nuevo lujo mira al Oeste, pero lo hace con tacones afilados y bolsos de piel noble. Y, a juzgar por lo visto anoche, la cabalgata no ha hecho más que empezar
La fiebre 'Yellowstone' sigue cabalgando con fuerza y anoche encontró su máxima expresión en el desfile de Ralph Lauren, donde el imaginario del Oeste americano se sofisticó hasta convertirse en la tendencia más deseada del momento.
Lejos de caer en el disfraz, la firma reinterpretó el espíritu ranchero con su habitual elegancia depurada: cuero envejecido, cinturones contundentes, abrigos manta y una paleta de marrones, camel y crudos que remite directamente a los paisajes de Montana. Entre las invitadas, dos looks resumieron a la perfección esta estética que confirma que el lujo también puede oler a madera y cuadra.
Leonnie Hanne eligió un total look en cuero marrón trabajado en distintas texturas y matices, desde el chocolate profundo hasta el coñac. La silueta, estructurada pero femenina, se construye a partir de una falda midi recta combinada con camisa y chaqueta de inspiración western, todo ceñido con un cinturón ancho con hebilla protagonista. La superposición de prendas aporta carácter, mientras que el bolso de piel envejecida refuerza ese aire “heritage” tan propio de Ralph Lauren.
El estilismo se completa con un jersey de cuello alto gris antracita, que suaviza la contundencia del cuero y aporta equilibrio cromático. Los salones en punta, también en tonos tierra, estilizan la figura y elevan el conjunto hacia un terreno más urbano y sofisticado. Es la traducción perfecta de la tendencia cowboy core a clave cosmopolita: menos rodeo, más Park Avenue. Una declaración de intenciones que demuestra que el western puede ser refinado sin perder autenticidad.
Alison Toby, por su parte, ha apostado por un abrigo tipo manta con motivos geométricos y detalles bordados que evocan la tradición artesanal del suroeste americano. Las grecas y contrastes en marrón oscuro sobre base camel con un conjunto interior en tonos marfil: jersey de cuello alto y pantalón amplio de caída fluida. El resultado es un look más relajado, pero igualmente poderoso.
La clave está en el equilibrio entre volumen y sobriedad. El abrigo, de corte amplio y envolvente, se convierte en pieza central, mientras que el cinturón con hebilla plateada marca la cintura y estructura la silueta. Los zapatos en tono cuero evitan rupturas cromáticas innecesarias. Es una forma más literal de abrazar la estética Yellowstone, pero pasada por el filtro del lujo discreto que define a la firma.
Lo que vimos en pasarela —y en el front row— confirma que la influencia de la exitosa serie no es anecdótica, sino una corriente estética consolidada. Ralph Lauren, que siempre ha construido su universo en torno al sueño americano, encuentra en este revival del Oeste una oportunidad para reivindicar sus códigos más icónicos: el cuero trabajado, las mantas navajo, la sastrería relajada y el layering estratégico.
Entre las asistentes destacó también Anne Hathaway, fiel a la maison y una de las invitadas más fotografiadas de la noche, demostrando que el imaginario western puede adaptarse a distintas personalidades y generaciones. Porque si algo ha dejado claro este desfile es que la tendencia Yellowstone no entiende de edades ni de clichés: es una actitud.
La fiebre 'Yellowstone' sigue cabalgando con fuerza y anoche encontró su máxima expresión en el desfile de Ralph Lauren, donde el imaginario del Oeste americano se sofisticó hasta convertirse en la tendencia más deseada del momento.