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EL LUJO MÁS DELICIOSO

Gucci abre su segundo restaurante: por qué el lujo ama la gastronomía

Son muchas las marcas de lujo que cuentan ahora con sus propios restaurantes y cafeterías. ¿Por qué ama el lujo la comida?

Foto: Imagen: Gucci.
Imagen: Gucci.

El romance entre la gastronomía y las marcas de moda de lujo no es nuevo. Ya hablamos acerca del nuevo restaurante de Jacquemus, un enclave que encapsula la estética de la firma mientras sirve deliciosos platos a los amantes de la buena cocina y de la moda más exquisita, y ahora es Gucci la siguiente marca en abrir un nuevo restaurante. En enero del año pasado abrió en la Piazza della Signoria de Florencia un restaurante junto a su amigo Massimo Bottura. El chef es el propietario de Osteria Francescana, un aplaudido restaurante que ya cuenta con tres estrellas Michelin a sus espaldas.

La Osteria Gucci acaba de recibir su primera estrella Michelin, razón por la cual el grupo ha decidido seguir afianzando su carrera dentro de la gastronomía más exclusiva. Tal y como asegura ‘WWD’, Gucci lanzará su segundo restaurante esta primavera, y lo hará en Los Ángeles, siendo esta su primera aventura fuera de Italia. Mientras que este es un movimiento con del conglomerado Kering, dueño de Gucci, se comenta que por su parte LVMH también planea lanzar un restaurante en Rodeo Drive.

Las marcas de lujo se preocupan por no vender únicamente prendas y accesorios, sino sobre todo un estilo de vida concreto. Esa es la razón por la que muchas tienen ya sus propios hoteles y por la que algunas se han adentrado también en el universo de la decoración.

“Hay muchas marcas que tienen su propio café o su restaurante, como el Thomas Café de Burberry. Creo que fue en 2004 cuando firmas como Baccarat y Bulgari abrieron el camino al unir el mercado de los viajes de lujo con los hoteles. Cada vez la industria se acerca más a esta realidad”, señala la cazatendencias parisina Cecile Poignant a F&B Report. “Es lo que llamo la monotonía de la globalización. Es el hecho de que haya homogeneizado todo, haciendo que las calles de Shanghái se parezcan a las de Londres, París o Estocolmo, es algo aburrido. La comida es posiblemente una de las pocas cosas que son diferentes según donde vayas, por lo que la moda tendría que centrarse ahí para ver cómo adaptarse a los sitios en los que está”, concluye.

Ralph Lauren tiene The Polo Bar en Nueva York, el RL en París y el Ralph’s Coffee en la Gran Manzana. Prada tiene su Pasticceria Marchesi, Tiffany & Co. ha abierto su aclamado The Blue Box Cafe, Burberry es dueño de Thomas’s, Giorgio Armani cuenta en Dubái con el Emporio Armani Caffe… Como señala Jacob Gallagher en 'The Wall Street Journal', mientras que las ventas de retail continúan cayendo, tiendas como Nordstrom, Crate & Barrel y Tiffany & Co. están invirtiendo en cafés y restaurantes para dar a los compradores una nueva razón para acercarse a sus boutiques. Parece que, después de todo, a la moda se la gana también por el estómago.

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