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'Viudas negras', la serie argentina sobre unas mujeres desesperadas que sí hace reír
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'Viudas negras', la serie argentina sobre unas mujeres desesperadas que sí hace reír

Hay proyectos que apenas cuentan con promoción, pero poco a poco acaban imponiéndose. Este es uno de ellos, un compendio de talento, humor negro y crítica social que —aunque Argentina te pille un poco lejos— te va a chiflar

Foto: Pilar Gamboa y Malena Pichot, protagonistas de 'Viudas negras: p*tas y chorras'; Pichot es además la showrunner de la serie. (HBO Max)
Pilar Gamboa y Malena Pichot, protagonistas de 'Viudas negras: p*tas y chorras'; Pichot es además la showrunner de la serie. (HBO Max)

El arte de activar los resortes exactos para que todo fluya en una serie no está al alcance de todos los autoproclamados showrunners; ahí tenemos el sinfín de estrenos semanales vendidos a bombo y platillo (benditos creadores de tráileres capaces de hacer pasar gato por liebre) llamados a acumular polvo digital en los sótanos del streaming.

Cuando la vida, por puro azar, nos regaló el tráiler de ‘Viudas negras: p*tas y chorras’ —en español de España: putas y ladronas—, rezamos fuerte para que esa maravilla concentrada de humor negro y salvaje 'made in Argentina' no fuese otro burdo engaño urdido en el Mac de algún brillante editor de planos. Y, oye, maravilla, ¡no lo fue!

‘Viudas negras’ no solo es entretenida y divertida, es una bomba de relojería dispuesta a dinamitar las rancias convenciones de las clases pudientes, y de las no pudientes también. Creada por Malena Pichot, esta serie de ocho episodios cortos combina thriller y comedia para servirnos un cóctel en el que la carcajada se crece con el veneno de la crítica social.

Todo en ‘Viudas negras’ es políticamente incorrecto, ácido, y —lo mejor de todo— es una serie a la que no le importa incomodar. A los españoles se nos podrá escapar más de un juego de palabras o expresión gruesa en puro argentino callejero, pero no importa: de una forma u otra lo acabas pillando todo.

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placeholder ‘Viudas negras', la serie inesperada que nos ha atrapado. (HBO Max)
‘Viudas negras', la serie inesperada que nos ha atrapado. (HBO Max)

Estrenada a finales de junio —y disponible en HBO Max—, la prensa argentina recibió con entusiasmo esta serie que funciona a las mil maravillas gracias a un guion fresco, cargado de sarcasmo, y a una pareja protagonista que se come la pantalla. Ellas, interpretadas por Malena Pichot y Pilar Gamboa, tienen que resolver todo un papelón.

Lo que viene ahora no es spoiler, es el arranque de la serie. Dos mujeres acomodadas —una propietaria de un salón de belleza y la otra casada con un hombre de posibles— reciben un vídeo de lo más comprometedor grabado 13 años antes, cuando se dedicaban a seducir a hombres ricos para después drogarles y desvalijarles la casa.

La autora del vídeo, una antigua socia que acaba de salir de la cárcel, tiene un nuevo trabajito para ellas… O lo aceptan o sus acomodadas nuevas vidas saltarán por los aires.

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placeholder ‘Viudas negras'. (HBO Max)
‘Viudas negras'. (HBO Max)

El éxito de ‘Viudas negras’ no sería posible sin el elenco en estado de gracia que da vida al grupo de mujeres acomodadas, cínicas, egoístas y entrometidas. También están las empleadas del hogar (que detestan a las anteriores), las clientas de la peluquería (deseosas de jaleos y chismes) y los maridos (con sus egos heridos y su rol de meros peones).

Distintas tramas se entrelazan en un glorioso bucle ascendente en el que uno no deja de reír, y eso, en estos tiempos de consumo audiovisual voraz, es más que un lujo.

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placeholder ‘Viudas negras'. (HBO Max)
‘Viudas negras'. (HBO Max)

Mención aparte merece la desternillante actuación de Marina Bellati, que interpreta a Mecha, una rica absurda que añora la dictadura militar argentina y eleva el acento ‘cheto’ (pijo) de las urbanizaciones privadas al paroxismo. Algo así como el gorjeo sincopado de Paulina de la Mora (Cecilia Suárez) en ‘La casa de las flores’, pero en argentino.

Por lo demás, complicidad femenina, ironía prémium y humor ácido del bueno gracias al talentazo de Malena Pichot, directora de esta orquesta caótica y divina. Desde su irrupción en YouTube en 2008 con el espacio ‘La loca de mierda’, Pichot se ha convertido en todo un referente del humor incómodo, del sketch que corta más que un cuchillo afilado y del monólogo que nadie quiere oír, pero todos necesitamos escuchar.

Sobre la génesis de ‘Viudas negras: p*tas y chorras’, la propia Pichot explicó que se inspira en esa modalidad real de robo: mujeres que seducen, drogan y desvalijan a hombres. “Son como medio heroínas de su propia vida porque están tratando de salvarse”, explicó.

Estas viudas negras no son villanas, son supervivientes capaces de hacernos reír mucho.

El arte de activar los resortes exactos para que todo fluya en una serie no está al alcance de todos los autoproclamados showrunners; ahí tenemos el sinfín de estrenos semanales vendidos a bombo y platillo (benditos creadores de tráileres capaces de hacer pasar gato por liebre) llamados a acumular polvo digital en los sótanos del streaming.

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