Mapeamos el Château de la Messardière, el hotelazo de Saint-Tropez elegido para la T4 de 'The White Lotus'
Volamos a la Riviera para conocer al que será el gran protagonista de la nueva temporada de la serie de Mike White. Pronto, este cinco estrellas —epítome del lujo en la Côte d’Azur— se convertirá en un icono global. Check-in, please!
De todos es sabido que aunque parezcan independientes, las tramas de todas las temporadas de ‘The White Lotus’, de una forma u otra, están relacionadas. Nos da en la nariz que el nexo de la cuarta entrega —cuyo rodaje comienza en abril y se estrenará a finales de año o principios de 2027— con sus antecesoras va a ser el personaje de Belinda (interpretado por Natasha Rothwell), la masajista que conocimos en la primera tanda (Hawái) y reapareció en la tercera (Tailandia).
¿Por qué? Porque las historias que salen de la cabeza de Mike White, el creador de la serie, además de perfectamente oscuras y truculentas, necesitan juicios sumarísimos y sentenciados. ¿Y quién merece más castigo que Belinda, por dejarse corromper, y su hijo Zion (Nicholas Duvernay), por grimoso y trepa?
Creemos que Belinda Lindsey, interpretada por Natasha Rothwell, aún tiene mucho juego que dar en 'The White Lotus'. (@jimthompson.official_)
Algunos nos despedimos de la T3 con la “necesidad” —muy en la onda de lo aprendido en ‘Los Soprano’— de ver a Belinda y a Zion en serios apuros. Estamos seguros de que White nos lo va a servir en bandeja.
Château de la Messardière, Saint-Tropez. (Cortesía)
Tras convertirse en cómplice moral del asesinato de Tanya (Jennifer Coolidge) —“These gays, they’re trying to murder me!”—, suponemos que Belinda pondrá tierra de por medio. Adiós Tailandia, hola Riviera francesa.
Four Seasons 0 - Airelles Collection 10
No tenemos ni idea de por qué la productora de 'The White Lotus' ha decidido dejar de “colaborar” con Four Seasons, después de rodar en sus hotelazos de Maui (Hawái), Taormina (Sicilia) y Koh Samui (Tailandia). Lo que sí tenemos claro es que la elección del Château de la Messardière, en Saint-Tropez, de la cadena de hoteles de superlujo Airelles, va a transformarse en la mejor promoción internacional imaginable para este precioso cinco estrellas bañado por el Mediterráneo más chic.
Château de la Messardière, Saint-Tropez. (Cortesía)
Por cierto: “nuestro” château es uno de los favoritos de la gente de Hollywood en los días del Festival de Cannes, junto a otros clásicos de la zona como Le Negresco, el Hôtel du Cap-Eden-Roc, el Grand-Hôtel du Cap-Ferrat o los eternos Carlton y Hôtel Martinez de Cannes. Dicen que quizá, podría ser, quién sabe, el argumento de la T4 de ‘The White Lotus’ podría transcurrir precisamente en el marco del festival.
Mapeando La Messardière
Hay hoteles que parece que siempre han estado ahí. El Château de la Messardière es uno de ellos. Desde lo alto de su colina, a medio camino entre Saint-Tropez y la bahía de Pampelonne, ha visto pasar modas, fortunas y veranos de millonarios y excesos sin traicionar su personalidad.
El edificio nació a finales del siglo XIX como residencia privada. Fue un regalo de bodas, nada menos. Un gesto propio de una época en la que el dinero todavía se media en piedra, piscinas y jardines con mucha perspectiva. El château fue primero hogar, luego refugio y después hotel selecto para una clientela que prefería pasar desapercibida. En los años 20 se llenó de fiestas y apellidos compuestos; más tarde atravesó etapas de abandono y reformas parciales, hasta que el grupo Airelles lo recuperó por completo y lo devolvió al primer plano, en 2021, sin alterar su carácter.
Château de la Messardière, Saint-Tropez. (Cortesía)
La Messardière es un hotel de detalles exquisitos. El acceso exige tiempo para recorrer la decena de hectáreas llenas de pinos, cipreses y aromáticas mediterráneas que envuelven y protegen al inmueble. Las vistas se abren al Mediterráneo y son paz para la vista, por oposición a la cercana y bulliciosa Saint-Tropez.
Château de la Messardière, Saint-Tropez. (Cortesía)
Las habitaciones, suites y villas no pretenden efectos ‘wow’, más bien recrear un lujo tan clásico como contemporáneo. La habitación superior con vista al mar, por ejemplo, cuenta con un espacioso balcón, un amplio baño, materiales nobles en suelos y paredes, y unas camas-nube de las que no querrás bajarte jamás. Y todo envuelto en la más preciosa de las luces, la del Mediterráneo a su paso por la Côte d'Azur.
Château de la Messardière, Saint-Tropez. (Cortesía)
Aunque lo parezca, ‘The White Lotus’ no es una serie sobre el lujo, es una serie sobre lo que ocurre cuando se habita el lujo. Por eso el Château de la Messardière es perfecto para el universo de Mike White: historia, privilegios, aislamiento, millonarios, dinero y la opción de transformarlo todo en un nuevo relato sobre la inmoralidad.
Y más allá de las piscinas, jardines, terrazas y la playa privada del château, encontramos multitud de planes apetecibles a su alrededor: paseos en Rolls-Royce, viñedos, museos y Saint-Tropez, con su puerto, sus mercados, sus restaurantes y sus elegantes coctelerías.
Lo dicho, La Messardière pronto dejará de ser un clásico de la Riviera para convertirse en un referente de lujo y buen gusto global.
De todos es sabido que aunque parezcan independientes, las tramas de todas las temporadas de ‘The White Lotus’, de una forma u otra, están relacionadas. Nos da en la nariz que el nexo de la cuarta entrega —cuyo rodaje comienza en abril y se estrenará a finales de año o principios de 2027— con sus antecesoras va a ser el personaje de Belinda (interpretado por Natasha Rothwell), la masajista que conocimos en la primera tanda (Hawái) y reapareció en la tercera (Tailandia).