'Outlander' echa el cierre con su octava temporada: cinco razones por las que nos conquistó
La serie, que comenzó su andadura en 2014, llega a su octava y última temporada con la incógnita de si el desenlace será igual al de los libros de Diana Gabaldón en los que se basa. En 'Vanitatis' repasamos el legado de esta ficción con muchos fans
La historia de Claire Randall llega a su fin este fin de semana. La enfermera que viaja al pasado, en plena guerra de Culloden, ha acompañado a muchos espectadores a lo largo de estos últimos doce años. Y este sábado día 7, 'Outlander' ofrece su final a través de Movistar Plus+ y completa un recorrido de ocho temporadas y 101 capítulos. Ni más ni menos.
Aunque hay público que no ha visto un solo capítulo, los seguidores de la serie se cuentan por miles a lo largo y ancho del mundo. Todos ellos tienen una característica común: su fidelidad.
Para ellos, y por si hay alguien que esté dispuesto a comerse las siete temporadas previas a esta, hemos reunido cinco razones por las que esta producción norteamericana, que adapta las novelas de Diana Gabaldón, una de las autoras más señaladas de la fantasía histórica, nos ha enamorado.
- Mujer adelantada a su tiempo
De Scarlett O'Hara a Anne Shirley, las heroínas de la literatura (y el cine) que desde niñas o jovencitas han hecho gala de su poder y su feminismo, han sido muchas. Podríamos incluir a Claire Randall entre ellas sin temor a equivocarnos.
La enfermera de los años 40 del siglo XX, trasladada a las Highlands escocesas del siglo XVIII en un inesperado viaje al pasado, es considerada poco menos que una bruja gracias a muchos de sus trucos (en un capítulo llega a elaborar un antibiótico aún no inventado para curar a alguien) obviamente adelantados a su tiempo.
La imposibilidad de llevar a cabo muchas de sus acciones para no trastocar el futuro no impide que sea una fémina aguerrida, de esas que tanto gustan en los libros y en la gran (y en la pequeña) pantalla.
-Los paisajes espectaculares
La Escocia que hemos visto en 'Outlander' forma parte indisociable del encanto de la serie. Muchos de los lugares que aparecen en la ficción han duplicado o triplicado sus visitas desde que la serie arrancó en 2012.
Buen ejemplo de ello es el Castillo de Blackness, que en la ficción hace las veces de Fuerte William. Desde el éxito de 'Outlander' el lugar ha registrado un aumento del 379% en visitantes. Una cifra mareante que ha hecho por las Highlands tanto o más que aquel 'Brigadoon', el musical de Vincente Minnelli que las convertía en su Arcadia particular.
- Los perfilados personajes secundarios
Si en otras series son prescindibles, en 'Outlander' los personajes secundarios son fundamentales. Caracteres como Murtagh Fitzgibbons, el padrino de Jamie, Lord John Grey, el confidente, Jenny Murray, la hermana de Jamie, los hijos adoptivos Fergus Fraser y Marsali o Young Ian, el sobrino de Jamie, hacen avanzar la acción en lugar de acompañar simplemente a los protagonistas, Claire y Jamie, en su historia de amor.
La popularidad de muchos de esos personajes ha llegado a 'salvarles la vida' en la serie. En los libros, por ejemplo, Murtagh muere en Culloden. Los productores de la adaptación televisiva decidieron mantenerlo con vida a causa de su enorme popularidad.
- Fidelidad histórica
Muchos podrán cuestionar que una historia ficticia y con elementos de ciencia ficción pueda tener cierta fidelidad histórica. En 'Outlander' tiene sentido afirmar que así es. Aunque los viajes en el tiempo también la enmarquen en el ámbito de la fantasía, lo cierto es que su reflejo de lo que ocurría en la Escocia de finales del siglo XVIII es bastante preciso.
La guerra de Culloden o las luchas de clanes, de la que hablamos en Vanitatis en un extenso artículo, es vista con bastante exactitud y rigor histórico pese a que muchos de los personajes que fluctúan por ella son completamente inventados.
-Los cliffhangers que siempre nos dejaron con ganas de más
Los desenlaces inesperados, esos finales de infarto que dejan al espectador con el alma en vilo, son una de las claves de las series longevas, aquellas que duran temporada tras temporada sin agotar al personal con sus giros de guion y sus tramas rocambolescas. 'Outlander' ha hecho del final con interrogantes una de sus constantes sin perder su esencia o sin tergiversar el alma de sus personajes.
Recordada es aquella temporada en la que la protagonista acaba volviendo, por primera vez, a su presente en los años 40 del pasado siglo. ¿Qué ocurriría con ella a partir de ese momento?
Lo cierto es que, desde este sábado, nos quedamos algo huérfanos sin 'Outlander', pero su memoria hará que muchos activen su particular 'rewind' y vuelvan a ella, como la protagonista al siglo XVIII, una y otra vez.
La historia de Claire Randall llega a su fin este fin de semana. La enfermera que viaja al pasado, en plena guerra de Culloden, ha acompañado a muchos espectadores a lo largo de estos últimos doce años. Y este sábado día 7, 'Outlander' ofrece su final a través de Movistar Plus+ y completa un recorrido de ocho temporadas y 101 capítulos. Ni más ni menos.