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PERMANECE HOSPITALIZADO

El entorno de Gonzalo Caballero habla sobre la gravedad de la cogida y su recuperación

Los amigos del torero reconocen que “de haber ocurrido el percance en un gache, el desenlace hubiera sido fatídico”

Foto: Gonzalo Caballero. (Cordon Press)
Gonzalo Caballero. (Cordon Press)
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Frente al 7, el tendido más exigente de Las Ventas, como si el diestro quisiera demostrar ante ellos su torería. En esos terrenos, Gonzalo Caballero citó al toro, segundo de la tarde y primero de su lote. En la reunión, hundió el acero en el morrillo del astado mientras este se entretenía en perforarle el muslo izquierdo causándole gravísimos daños.

Los tendidos se estremecieron por lo certero que había sido el animal al prenderle: la sangre tiñó de inmediato de grana oscuro la taleguilla encarnada que ceñía Gonzalo. El diestro, con gesto de mucho dolor, se taponó él mismo el boquete que el pitón le había abierto en la pierna: llevaba la femoral seccionada, entre otros destrozos. En la enfermería de la plaza fue intervenido de urgencias. Tras la operación, el parte médico, firmado por el doctor don Máximo García Leirado, ratificaba lo gravísimo del percance. El texto decía: “Herida por asta de toro en 1/3 proximal cara interna muslo izquierdo, con dos trayectorias, una de 30 cm hacia arriba y hacia fuera, que produce destrozos en músculo sartorio y cuádriceps y contusiona pala ilíaca izquierda, y otra de 25 cm hacia atrás que secciona la vena femoral y ramas colaterales. Pronóstico: muy grave”.

Gonzalo Caballero, en una imagen toreando. (EFE)
Gonzalo Caballero, en una imagen toreando. (EFE)

A las puertas de la enfermería fueron llegando los miembros de su cuadrilla, también compañeros de profesión que estaban viendo el festejo desde una localidad de tendido, así como familiares y amigos de Gonzalo. Cuando el equipo médico de la plaza terminó esa primera intervención en la que el objetivo era estabilizarle y cortar la abundante hemorragia que brotaba de la pierna del malherido torero, una ambulancia lo trasladó inconsciente al Hospital San Francisco de Asís. Allí, el diestro tuvo que ser de nuevo intervenido para revisarle las trayectorias de la cornada y colocarle un bypass en la arteria seccionada.

Como ha podido saber Vanitatis, al torero, que desde la noche del sábado permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), le han retirado la sedación en la mañana del lunes. En declaraciones realizadas a este medio, desde su entorno más cercano, “todo hubiera sido muy distinto si, en vez de en Las Ventas, esto sucede en un gache. De haber sido así, estaríamos hablando con toda probabilidad de un desenlace fatídico. Hemos tenido la bendición de Dios y podemos decir eso de ‘De Madrid al cielo’, afortunadamente”, nos comentaba uno de las personas de mayor confianza del torero, que no quiere que se le identifique. Junto al diestro se encuentra su madre, Chiqui del Hoyo, quien en todo momento permanece cerca de su hijo.

Entre Madrid y Sevilla

Gonzalo Caballero es el segundo de tres hermanos: el mayor es diseñador gráfico y la pequeña está cursando estudios de moda. Gonzalo, el mediano, eligió la profesión de torero después de ver torear al místico José Tomás en la plaza de Linares. Él era entonces un adolescente; hoy, a sus 27 años, lleva tres temporadas como matador de toros. Tomó la alternativa precisamente en la Monumental de Las Ventas, el 3 de octubre de 2015, en la Feria de Otoño.

El joven torero vive entre Madrid y el Aljarafe sevillano, donde pasa los inviernos entrenando y haciendo campo, tanto como puede. De hecho, suele tentar/entrenarse en las ganaderías de la provincia de Sevilla, también de Salamanca y por la sierra madrileña. Aunque a veces se desplaza a Portugal para participar en las tientas a las que en el país vecino le invitan.

Gonzalo Caballero, llegando a la puesta de largo de Victoria Federica. (Limited Pictures)
Gonzalo Caballero, llegando a la puesta de largo de Victoria Federica. (Limited Pictures)

Ni qué decir tiene que José Tomás es su ídolo, se podría decir que su dios; con él comparte además sus preferencias futbolísticas, porque tanto uno como otro son colchoneros declarados. Gonzalo mantiene muy buena relación con Andrés, el hermano y a su vez mozo de espadas del diestro de Galapagar. Sobre las nuevas figuras del escalafón no le gusta pronunciarse, porque en ellos ve, como es lógico, a rivales por los que muestra gran respeto.

Su faceta literaria

Hay momentos, días, en los que Gonzalo cambia el percal y la muleta por una estilográfica y unos cuantos folios. El diestro escribe en ellos todo aquello que piensa, que siente, que quiere y anhela; Gonzalo escribe para ordenar sus sentimientos, para estar en paz consigo mismo. Cuentan que todo lo que escribe después lo quema.

Su carácter, rayano en el misticismo, le hace tener un modo especial de estar en la vida, aunque no deja de ser un joven ilusionado que a veces se muestra como un rebelde y manifieste su inconformismo.

De momento, y a la espera de un nuevo parte facultativo, Gonzalo Caballero permanecerá ingresado en la UCI del hospital madrileño San Francisco de Asís. Su entorno prevé que la recuperación será larga, por la afectación del ciático y porque la pierna en la que ha recibido esta última cornada la tiene muy castigada por percances anteriores.

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