Divertida, sin filtros, una viajera empedernida, amante de la moda, son múltiples las facetas que conocemos de Carmen Lomana gracias a sus apariciones en medios de comunicación y sus perfiles en redes sociales. Sin embargo, públicamente, la empresaria española siempre busca huir de los momentos más duros de su vida, porque, según sus propias palabras, “odia hacer dramas”. Aún así, durante su visita a ‘La mala reputación’, el podcast de Vanitatis presentado por Nacho Gay, ha logrado romper con esa regla no escrita.
Precisamente, visiblemente emocionada y con la voz entrecortada, su reconstrucción paso a paso de cómo recibió la noticia del fallecimiento del arquitecto chileno en 1999, después de más de 20 años de feliz matrimonio, se ha convertido en uno de los momentos más destacados de este segundo episodio.
“Se mató en un accidente de coche de Pamplona a San Sebastián un 8 de enero infernal. Cuando me despedí de él por la mañana le dije: 'Guillermo, ten cuidado, porque hace un día horrible, está lloviendo y tal'. Me dijo 'no, no te preocupes'. Salió de un túnel, cogió una placa de hielo y salió por los aires”, comienza narrando Carmen Lomana sobre el fatídico accidente automovilístico de su pareja.
Un hecho recogido en la prensa de la época, pero del que desconocíamos detalles tan íntimos como de qué manera recibió la empresaria la noticia. “Estaba en San Sebastián, llego a casa, entro al jardín, y había una entrada grande hasta el garaje y dije: 'Qué raro, no está el coche de Guillermo'. Entonces entro a la casa y el teléfono no dejaba de sonar. Lo cojo y me dicen: 'Somos la policía foral de Navarra y llevamos toda la tarde intentando localizarla. Su marido ha tenido un accidente de tráfico, está fatal y, por favor, vaya al hospital de Pamplona, porque está ingresado', apunta.
Carmen Lomana y Guillermo Capdevila el día de su boda. (Cortesía)
En shock, recibe una nueva llamada. “No termino de colgar y otra vez el teléfono. Me llama el jardinero, diciéndome que vienen para casa y que me van a llevar a Pamplona. Vuelve a sonar el teléfono y me llama un taxista de Irún que se había enterado y venía a buscarme. La reacción de la gente fue maravillosa, pero yo era un zombie. Pensaba: 'esto no puede ser'. Después también caí en que tendría que llevar dinero para pagar el hospital y coger mis pastillas para la tensión. Hasta en ese momento tuve la capacidad de reaccionar”, sentencia.
No obstante, a pesar de las circunstancias, Carmen jamás perdió la esperanza de que su marido siguiera con vida. “Cuando íbamos, yo iba llorando, pero con la esperanza de que Guillermo estuviese con vida”, explica. Fue a su llegada al Hospital de Pamplona cuando se enteró de su fallecimiento.
De esta trágica manera, el destino finalizó con un feliz matrimonio de 23 años de duración, cuyo único momento de crisis se produjo debido a los problemas de la empresaria para poder quedarse embarazada, según desvela también ella misma en el segundo episodio de ‘La mala reputación’, el podcast de Vanitatis.
Divertida, sin filtros, una viajera empedernida, amante de la moda, son múltiples las facetas que conocemos de Carmen Lomana gracias a sus apariciones en medios de comunicación y sus perfiles en redes sociales. Sin embargo, públicamente, la empresaria española siempre busca huir de los momentos más duros de su vida, porque, según sus propias palabras, “odia hacer dramas”. Aún así, durante su visita a ‘La mala reputación’, el podcast de Vanitatis presentado por Nacho Gay, ha logrado romper con esa regla no escrita.