El capricho inmobiliario que no pudo darse Bellingham: la última gran casa de lujo de Madrid
Tal y como ha desvelado en exclusiva El Confidencial, se acaba de firmar la venta de Villa Serenity en La Moraleja por 25 millones de euros. Ha tenido varias ofertas, entre ellas la del futbolista del Madrid
Madrid está que arde (en sentido literal y figurado). Si el lunes John Taylor anunciaba “la venta residencial más elevada de 2025” en Madrid (una propiedad de 1.100 metros cuadrados en el barrio de Los Jerónimos de 20 millones de euros), el martes El Confidencial adelantaba en exclusiva la venta de Villa Serenity, en la exclusiva urbanización de La Moraleja, por cinco millones más. Se trata de la vivienda unifamiliar más cara jamás vendida en la zona –de momento– en un movimiento que confirma el auge del mercado inmobiliario de lujo en la capital.
La espectacular Villa Serenity (antes conocida como la Casa de la Cascada) estaba pensada desde su nacimiento para satisfacer la demanda que existe por parte de grandes fortunas y celebridades por este tipo de residencias exclusivas. De hecho, uno de los que se ha mostrado más interesado por comprar la propiedad ha sido el futbolista del Real Madrid, Jude Bellingham, quien finalmente decidió no comprarla por su elevado precio.
La sofisticada propiedad, proyectada por el estudio Hita & Partners y cuya venta han gestionado Belén García Prieto (VillaMora Inmuebles) y Rebecca Bosch Bassat (The Well Come Home), había generado gran expectación en el mercado de alto standing. Según ha podido saber este medio, varias personalidades mostraron un marcado interés por hacerse con esta joya arquitectónica, aunque no ha trascendido el nombre de quién se ha llevado finalmente el gato al agua.
Jude Bellingham lleva un tiempo buscando invertir en la zona. Su idea en principio es comprar dos inmuebles, uno para él y otro para su madre, Denise. Según las fuentes consultadas por este periódico, ajenas a quienes finalmente han cerrado la operación, el inglés realizó una oferta en firme de 22 millones de euros por Villa Serenity, pero no se consideró suficiente. El jugador blanco no contraofertó y finalmente la propiedad se ha vendido a otra persona.
Villa Serenity es un auténtico capricho inmobiliario. Con 2.900 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 10.300 metros, combina un diseño minimalista con lo último en lujo residencial. La vivienda dispone de seis habitaciones principales, once baños, un ático de más de 600 metros cuadrados con ascensor, y un sinfín de comodidades como cine de 100 metros, cabina de masaje, peluquería, gimnasio, spa, jacuzzi, piscina climatizada e incluso una piscina desbordante al aire libre. Todo ello rodeado de un jardín cuidadosamente diseñado, con zonas deportivas, caminos de paseo, estanques y máxima privacidad.
La planta principal alberga los espacios de día, con un salón de 225 metros, cocina con acceso al porche y comedor principal. En el nivel superior, la zona de noche se distribuye en nueve dormitorios con baños y vestidores privados, incluyendo una suite principal de 180 metros. El ático, accesible mediante escalera o ascensor, ofrece unas vistas inigualables del skyline madrileño y del entorno natural de La Moraleja.
Más allá de su diseño y ubicación, a nadie se le escapa que esta finca puede constituir también una interesante inversión. La proximidad con el futuro desarrollo urbanístico de Madrid Nuevo Norte convierte esta propiedad en un activo de alto valor a largo plazo. Su calificación energética A, la abundancia de cristal, las líneas geométricas puras y el uso de materiales como hormigón y vidrio consolidan su estilo vanguardista.
Madrid está que arde (en sentido literal y figurado). Si el lunes John Taylor anunciaba “la venta residencial más elevada de 2025” en Madrid (una propiedad de 1.100 metros cuadrados en el barrio de Los Jerónimos de 20 millones de euros), el martes El Confidencial adelantaba en exclusiva la venta de Villa Serenity, en la exclusiva urbanización de La Moraleja, por cinco millones más. Se trata de la vivienda unifamiliar más cara jamás vendida en la zona –de momento– en un movimiento que confirma el auge del mercado inmobiliario de lujo en la capital.