No solo con iniciativas como la de su hijo Alejandro Jiménez, alquilando la casa que decoró su madre, sino también por sus seguidores y amigos. Una de ellas es Eugenia Martínez de Irujo, que fue la elegida por la cantante para guardar una 'herencia' muy especial.
La duquesa de Montoro, gran amante de los animales, recibió a Zacarías, el guacamayo de María Jiménez tras su muerte. Un compañero muy importante para la artista, que vivió con ella hasta sus últimos días, y que ahora recibe los mimos de Eugenia Martínez de Irujo y de Narcís Rebollo.
"Zacarías, de María Jiménez. ¡Mira Alejandro! ¡Qué bien está a la sombra de la parra!", ha escrito en sus redes sociales la hija de la duquesa de Alba. Un vídeo donde se puede ver al guacamayo azul y amarillo disfrutando del otoño, en este mensaje donde se cita al hijo de la cantante.
Un nuevo miembro de la familia numerosa de Eugenia Martínez de Irujo y Narcís Rebollo. Firme defensora de los derechos de los animales y con una gran labor para la concienciación sobre la importancia de adoptar, no de comprar mascotas, la duquesa de Montoro cuenta con 14 perros, entre ellos Alicia, recién llegada a la casa. A ellos se suman numerosos gatos, burros y una de las estrellas del clan animal, su cerdito Gordi.
Una pasión por los animales que viene de familia, ya que su madre, Cayetana Fitz-James Stuart, también compartía este cariño. Muy unida a diferentes asociaciones y refugios, ella misma comparte casos de animales que necesitan ser adoptados o acogidos, aprovechando la gran difusión de su perfil de Instagram, con casi 400.000 seguidores.