Cayetano Rivera: radiografía de su silenciosa transformación en empresario
Sus sociedades muestran realidades muy distintas, desde balances sólidos hasta empresas en pausa, en un proceso de transición que lleva años gestándose y que ahora tiene un nuevo capítulo
Es habitual que el presidente de Paraguay, Santiago Peña, reciba a empresarios que quieren invertir en su país y comparta estos encuentros en sus redes sociales. Es lo que ocurrió el pasado 23 de octubre, cuando el perfil de la presidencia compartió una foto de varios hombres trajeados sonriendo en torno al mandatario: "El presidente de la República Santiago Peña, recibió al empresario minero Mikhail S con quien conversó sobre las posibilidades de inversión en nuestro país para la explotación y manufactura de minerales como el Titanio, cuya presencia en nuestro suelo ya está probado. Como primer paso arribará al país un equipo técnico que trabajará con especialistas paraguayos en la materia para observar y analizar a profundidad nuestro nuestro subsuelo y su potencial minero", escribieron.
La foto también fue compartida por Cayetano Rivera Ordóñez, torero hasta hace media hora, aunque el suyo siempre ha sido un currículum elástico y no apto para esterotipar. Rivera daba las gracias a Peña por recibirles y ponerle atención a ese "proyecto en común". "Paraguay es un país con un enorme potencial para desarrollar proyectos industriales sostenibles, innovadores y generadores de empleo y valor para el país. Su gente transmite un espíritu de colaboración que inspira confianza e ilusión. Es un honor dar este primer paso y seguir fortaleciendo los lazos de cooperación". Hasta la fecha, poco se sabía de esta incursión de Cayetano en el sector industrial, y de hecho sigue sin saberse muy poco.
El nieto de Antonio Ordóñez se ha blindado públicamente desde que su nombre está más en la crónica rosa y en la de sucesos que en la taurina. Trata de adaptarse a una vida sin la disciplina del toreo. Ante su reinvención, sin embargo, no está desarmado. Estudió en el internado Beau-Soleil, en los Alpes suizos, habla perfectamente francés e inglés, estudió algo de Empresariales, Comunicación y Producción de cine en Los Ángeles, siempre se ha salido del guion que le venía marcado... Incluso cuando con 28 años decidió dejarlo todo y vestirse de luces por primera vez. También ahora.
"Cayetano es una persona cultivada. Su camino en el toreo empezó tarde, ha sido un torero artista. Mucho más preparado que la media. Se ha movido en otros ambientes que le han proporcionado otros conocimientos. Y a la vez, es hijo y nieto de toreros, se ha criado con la cuadrilla de su padre, con la gente de su abuelo. Tiene que acostumbrarse a vivir otra cosa, pero no debería costarle demasiado", valora un aficionado a Vanitatis.
De hecho, paralelamente a su trayectoria en los toros, Cayetano ha ido construyendo una carrera empresarial que le ha llevado a aventurarse en negocios de todo tipo, desde la restauración (en 2016 vendió su participación en dos locales) o el socorrido alquiler de inmuebles, al reciclaje o la importación internacional de materias primas. Las huellas de esta vena emprendedora se encuentran en el Registro Mercantil, donde su nombre aparece vinculado a cerca de 15 empresas y fundaciones, muchas de ellas inactivas.
El hijo de Paquirri ha aprovechado estas últimas semanas para actualizar los balances de cuentas de sus empresas de referencia: Mitraditi SL y Magistica SL. Estos movimientos permiten asomarse a cómo le va realmente en su faceta de empresario.
Sus principales empresas
En Magistica SL, la sociedad que utiliza principalmente para la gestión y alquiler de inmuebles, los números cuentan una historia moderadamente positiva. La empresa gana algo más que el año anterior (la compañía generó un beneficio de 3.554,21 euros), lo que refleja una mejora en su rentabilidad y mantiene una estructura estable, aunque con una liquidez muy ajustada. El efectivo disponible se ha reducido al mínimo y parte de la deuda se ha trasladado a plazos más cortos, lo que la obliga a un mayor control del día a día. Aun así, ha logrado rebajar buena parte de sus obligaciones a largo plazo y continúa funcionando sin grandes sobresaltos.
La estructura más compleja viene por la vía de Mitraditi SL, una sociedad con un objeto amplio vinculado a servicios artísticos, taurinos e inmobiliarios, que actúa además como matriz de varias participadas. Mitraditi atraviesa un momento delicado: arrastra pérdidas importantes de ejercicios anteriores y en 2024 volvió a registrar números rojos (34.332,13 euros), aunque algo menores que los del año previo. Aunque su activo es elevado (más de 1.500.000 euros), depende mucho de aportaciones de los socios y está fuertemente endeudada, tanto a corto como a largo plazo. La liquidez se ha reducido al mínimo. Aun así, la empresa sigue operativa y ajustándose como puede a un escenario exigente.
De Mitraditi cuelga Goosfraba, dedicada al comercio de materiales reciclables y energía. Goosfraba es, quizá, la pieza más débil del entramado: lleva años sin actividad real, acumula pérdidas y su patrimonio ya es negativo, lo que técnicamente la sitúa en causa de disolución. No tiene empleados ni ingresos y depende casi por completo de los préstamos de su socio. Es, en la práctica, una empresa en pausa, mantenida con vida mínima mientras se decide su futuro.
Goosfraba participa a su vez en Ribasagac, una sociedad de intermediación comercial cuya sede social está en Las Palmas de Gran Canaria y que funciona como un cascarón administrativo: no registra ventas, presenta cada año la misma pérdida testimonial y conserva un patrimonio pequeño pero suficiente para mantenerse sin sobresaltos. Su actividad es prácticamente inexistente y se limita a cubrir gastos mínimos de mantenimiento.
Importación
Y es Ribasagac la que mantiene participaciones en las empresas que le dan más alegrías: Solar Golf Canarias y Pesban SA. Pesban SA forma parte del Grupo Banchio, un histórico gigante de la importación y comercialización de materias primas (especialmente productos del mar) con presencia en varios continentes. Aunque la participación de Cayetano y su socio es de un 16%, lo conecta con un grupo consolidado que en 2024 superó el millón de euros de facturación solo en esta sociedad. Es, con diferencia, la empresa más sólida del árbol societario, aunque su vínculo con él sea remoto.
En conjunto, el mapa empresarial de Cayetano revela algo que encaja bastante con su carácter: una diversificación intensa, con sociedades muy distintas entre sí, algunas más vivas que otras, y un recorrido desigual en los resultados. Hay estructuras estables y otras que atraviesan etapas delicadas. Pero todas muestran que el torero retirado lleva años moviéndose en sectores que van mucho más allá del traje de luces. Aunque todavía no haya una foto clara de hacia dónde quiere dirigir su futuro, su actividad societaria demuestra que la reinvención no empezó con el titanio en Paraguay: llevaba tiempo en marcha.
Es habitual que el presidente de Paraguay, Santiago Peña, reciba a empresarios que quieren invertir en su país y comparta estos encuentros en sus redes sociales. Es lo que ocurrió el pasado 23 de octubre, cuando el perfil de la presidencia compartió una foto de varios hombres trajeados sonriendo en torno al mandatario: "El presidente de la República Santiago Peña, recibió al empresario minero Mikhail S con quien conversó sobre las posibilidades de inversión en nuestro país para la explotación y manufactura de minerales como el Titanio, cuya presencia en nuestro suelo ya está probado. Como primer paso arribará al país un equipo técnico que trabajará con especialistas paraguayos en la materia para observar y analizar a profundidad nuestro nuestro subsuelo y su potencial minero", escribieron.